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Artigos: Mundo
LOS REPUBLICANOS EN CARRERA PRIMARIA. DEMOCRATAS APOYANDO CANDIDATO PDF Imprimir E-mail
Escrito por Fuente indicada en la materia   
Domingo, 22 de Enero de 2012 14:33

Por José (Pepe) Martel.-

Primarias republicanas, estrategia 2012  ¡Quien será el elegido! Rick Perry como dice Aldo Pardillo, "tiró la toalla" desde su esquina "morada" y se retira apoyando firmemente la candidatura de Mitt Romney; un conservador de primera linea y gobernador de Texas que ha resultado siempre golpeado. Quedan a mi juicio en sus respectivas esquinas, -"verde" y "amarilla"- los contendientes más fuertes: Mitt Romney y Newt Gingrich, respectivamente.

El representante tejano, Ron Paul, que se mantuvo en su esquina "roja" ya no tiene chance de nada, pero él sigue. Las cosas que he leído de este experimentado político, personalmente, me simpatizaron. En su esquina "anaranjada" Santorum, cara nueva y al parecer sorprendió ganando las primarias en Iowa por 34 votos de diferencia sobre Mitt Romney. Los demas contendientes se esfumaron bajo "nocout técnico" Los críticos  en esta materia apunta a Mitt Romney como favorito, aunque otros dicen que en  Carolina del Sur, un estado determinante para esta contienda el cid campeador sería el veterano, Newt Gingrich, que encabeza las encuestas en este estado.

Personalmente no creo ni en encuestas (surveys) y sobre los analistas politicos clásicos tengo mis opinones personales ya que se observan y a veces priman sus intereses de bolsillo dado por los recursos finaiceros de campañas. El termomentro está en la calle, lo que escuchas en los establecimientos, transporte público y si eres sociable buscando criterios entre familiares, amigos y conocidos. Creo que esa el la mejor orientación para conocer lo que realmente marca la brújula dentro de la opinión pública en general.

Si son los noticieros se observan pasiones escondidas que se manfiestan a través de muchos presentadores que enfatizan y dejar ver sus sentimientos individuales para uno u otro candidato. La  Estrategia 2012 ya comenzó para todos los partidos. Republicanos en campaña primaria para elegir su candidato, los democrátas apoyando a su único candidato buscando la reelección del presidente Barack Obama y todos luchando por conseguir el voto de los Independientes sector codiciado por todos ya que ellos son autores del triunfo de muchos candidatos elegidos.

Un minoria que esta presente y observando las declaraciones de todos esos políticos son los hispanos votantes donde un 85% se declaran firmes apoyando una ley que saquen a indocumentados de laa sombras. Es imposible que 12 millones de personas que entraron sin papeles por las fronteras puedan seguir sin solución alguna. Mi criterio es investigar familia por familia, persona por persona y al final depurar de una sola vez quien serían perdonados o deportados de acuerdo a las leyes migratorias de este gran país. Los indeseables expulsados y los nuevos que intenten violar las fronteras, sancionados y desterrados por vida.

Este es un tema candente que cada candidato en cuestion debia tener presente y analizar en "caliente" cual es la verdadera versión de su futuro mandato y correcta solución del "meollo".

Miami, Florida, USA.
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JAQUE A IRÁN. ¿POR QUÉ AHORA? PDF Imprimir E-mail
Escrito por Fuente indicada en la materia   
Lunes, 16 de Enero de 2012 20:13

Por HUBER MATOS ARALUCE.-

Si el régimen teocrático iraní da un paso en falso tratando de cerrar el estrecho de Ormuz, los Estados Unidos han prometido impedirlo. El resultado sería un conflicto militar limitado a favor de los Estados Unidos, o el principio de una guerra que Irán perderá.

La reacción iraní es consecuencia de las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos contra las compras del petróleo de Irán, con el fin de presionar a Teherán para que detengan su refinamiento de material radiactivo.

Si por tres años Obama no ha tomado medidas tan drásticas, a meses de una elección presidencial en los Estados Unidos, la pregunta es válida: ¿por qué ahora?

¿Es porque la crisis en Siria hace a Irán más vulnerable?

¿Es que los judíos le han dado algún tipo de ultimátum a la Casa Blanca?

¿Es que los países árabes han exigido a Obama una actitud más fuerte contra Irán?

¿Es que la actual presión contra Irán está realmente relacionada con la situación de Iraq, aunque parezca que tiene que ver con su proyecto nuclear?

¿O es que a Obama le conviene un conflicto con Irán que le asegure su reelección?

Antecedentes

Desde el triunfo de la revolución islámica en Irán en 1979, Estados Unidos se ha opuesto sistemáticamente al desarrollo de un programa de energía atómica en ese país, alegando que el propósito de Irán es el desarrollo de armas nucleares. Irán ha insistido en que ese no es su objetivo.  

Aunque Irán tiene grandes reservas de petróleo y de gas, es razonable que trate de generar electricidad con energía atómica. Esto le permitiría usar sus yacimientos de fuentes no renovables en forma más productiva. Evitaría también la contaminación ambiental resultante del petróleo y del gas.

El desarrollo atómico en Irán tiene una larga historia. Comenzó en 1957, bajo los auspicios de los Estados Unidos, en un programa que se conoció como “Átomos para la Paz”. En 1974 el Shah firmó un acuerdo con Siemens y Framatome (Sociedad Franco Americana de construcciones atómicas) para la fabricación de cuatro reactores que producirían electricidad.

Un año después Siemens inició la construcción de dos de ellos. El trabajo se interrumpió por desinterés de la revolución islámica, en 1979. Un reactor estaba prácticamente terminado, y el otro hasta un 50%. Durante la guerra con Irak los bombardeos iraquíes dañaron estas instalaciones.

En enero de 1979 Framatome había comenzado la construcción de dos reactores, que fue suspendida unilateralmente por la compañía francesa.  Los iraníes alegan que por presión de los Estados Unidos.

En 1994 Irán negoció con la empresa rusa Minaton la terminación de uno de los reactores comenzados por Siemens en Bushehr, en el Golfo Pérsico. Además de los problemas de adaptación del equipo ruso a la infraestructura que estaba ya construida, el proyecto tuvo atrasos debido a la resistencia de Irán a aceptar que devolvería a Rusia el residuo del combustible atómico de esta planta.  

Este residuo radioactivo puede manipularse para fabricar armas atómicas. El acuerdo entre Irán y Rusia estaba bajo las guías de la Agencia Internacional de Energía Atómica.

En repetidas ocasiones Irán se ha resistido a cumplir sus compromisos internacionales relacionados con la inspección y notificación sobre sus actividades en las instalaciones atómicas. Ha fabricado un número de ellas bajo tierra y en zonas urbanas, aumentando la alarma de Occidente y de sus vecinos.

El reciente anuncio de la Agencia Internacional de Energía Atómica de que Irán está enriqueciendo el material nuclear a niveles de pureza de un 20% parece haber desencadenado la reciente crisis.   

Es una evidencia más de que el objetivo de Irán es el desarrollo de bombas atómicas.  Pero no es una sorpresa. Las intenciones de la teocracia iraní en este sentido se conocen desde hace muchos años.

Como hemos señalado, desde 1979 Estados Unidos se ha opuesto al desarrollo de un programa nuclear en Irán. En enero de ese año, la revolución islámica obligó a huir al Sha Mohammad Reza Pahlevi, un aliado cercano de los Estados Unidos, que resultó el último soberano de una monarquía de 2,500 años de existencia. Había llegado al poder en 1941, tras la abdicación de su padre.

En 1953 el entonces primer ministro iraní, Mohammed Mossadegh, democráticamente elegido, fue derribado por un golpe de estado organizado por la CIA norteamericana y el MI-6 inglés, a causa de sus medidas de reformas sociales, pero fundamentalmente por la nacionalización del petróleo, que los ingleses controlaban desde 1913. En 1997 el presidente norteamericano Bill Clinton prácticamente se disculpó por ese golpe de estado.  

Pero el conflicto con Irán no se limita a los Estados Unidos y a Israel. En 1979 el líder iraní, el Ayatola Khomeini, de la secta chiíta del Islam, le declaró la guerra verbal a las monarquías y a los gobiernos islámico-sunitas árabes. Esto exacerbó el conflicto religioso en la zona, e intensificó la desconfianza histórica de los países árabes hacia Irán.  

El pueblo iraní es indoeuropeo (*). Apareció en escena 500 años antes de Cristo. El rey Ciro el Grande unificó a Persia. Los árabes, de origen semita, empezaron a hacer su historia más de diez siglos después, con Mohamed, quien nació en el año 570 de la era cristiana. En el siglo séptimo dominaron a los persas, y diseminaron el Islam y el alfabeto árabe.

Para los estados árabes, un Irán con armamento atómico es un problema de supervivencia.  Durante la guerra entre Irán e Irak (1980-88), con excepción de Siria, los países árabes apoyaron financieramente a Irak contra Irán. Siria respaldó a Irán, por su enemistad hacia Saddam Hussein y por conveniencias económicas. Siria es el único aliado árabe de Irán en la zona.

El peligro del régimen teocrático iraní no se limita a su potencial armamento atómico, ni a sus amenazas contra los países árabes, Israel y los Estados Unidos. Irán es el principal estado promotor del terrorismo en el mundo. Utiliza a los grupos terroristas que apoya para que estos hagan los trabajos sucios en los que no quiere aparecer directamente involucrado.

Irán no tiene que lanzar un ataque atómico contra ningún estado. Esto podría provocar un contraataque similar. Irán puede suministrarle material radioactivo a las organizaciones terroristas, y estas se encargarían de crear el caos. Pero mientras desarrolla su capacidad atómica, Irán se ha hecho sentir por medio del terrorismo convencional.

En octubre de 2011, Estados Unidos descubrió una conspiración iraní para asesinar al Embajador de Arabia Saudita en Washington. En 1992, una bomba contra la embajada israelí en Argentina resultó en 29 muertos y 242 heridos. En 1994, un ataque contra la Asociación Mutual Israelita Argentina provocó 85 muertos y cientos de heridos. En ambos casos hubo evidencia de la participación del régimen iraní.

El apoyo a las organizaciones terroristas palestinas Hamas y a la Jijad Islámica, así como al grupo terrorista libanés Hezbollah, es un hecho reconocido. En la Irak post Hussein el gobierno iraní ha apoyado los atentados terroristas contra las tropas estadounidenses, y ha estimulando la violencia sectaria en Irak.

Estados Unidos, Israel y otros países han hecho esfuerzos contra Irán para detenerle su desarrollo de armamento atómico, hasta ahora con pocos resultados. Muchas de las medidas tomadas representan castigos en el orden financiero. Han habido sabotajes, y varios científicos iraníes han sido asesinados.  

Además del régimen sirio, los aliados de Irán han sido China y Rusia, que se han opuesto a sanciones contra ese país. La India y el presidente Lula también han apoyado a Irán.  Lula lo hizo incluso después de que ese régimen ahogó con represión las protestas contra el fraude electoral del 2009. La nueva presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, se ha distanciado del gobierno iraní.

Irán continúa con su programa. Puede hacerlo, es una nación que tiene ingresos de 85,000 millones anuales por sus ventas de petróleo.

¿Por qué ahora?

El presidente Obama, desde su campaña por la nominación del Partido Demócrata en el 2007, insistió en su derecho como presidente en conversar con el régimen iraní con el fin de mejorar las relaciones con ese país.  

Ese año Obama reconoció que un Irán nuclear representaba un peligro para los Estados Unidos, para la región y para Israel. Declaró que esto podría desatar una carrera armamentista en la zona. Apoyó sanciones con el propósito de evitar que Irán desarrollara armas nucleares, y no descartó la opción militar para evitarlo.

Sin embargo, en el 2007 también dijo que sería un error que Estados Unidos iniciara un conflicto armado contra Irán, y criticó al presidente Bush por su política agresiva contra el régimen iraní. Entre Bush y Obama había una visión completamente diferente sobre este asunto.

En Nowruz del 2008, el primer día del año nuevo persa, el presidente Bush apoyó el deseo del la gente valiente de Irán a vivir en una sociedad libre. En el Nowruz del 2009, el presidente Obama apeló a que la “República Islámica de Irán ocupara su lugar correcto entre la comunidad de naciones”.

Ya en la Casa Blanca, el presidente Obama no apoyó a los iraníes que en el 2009 protestaban en las calles por el fraude electoral que ratificó a Mahmud Ahmadineyad como el hombre fuerte de la teocracia iraní. Una postura bastante diferente a la que tomó en el caso de las protestas de la Primavera Árabe en Egipto y en Libia.

Las recientes medidas tomadas por Obama penalizando a las instituciones en el mundo que hagan negocios de mediación en los contratos de petróleo iraní representan un cambio sustancial de su postura. Además, el gobierno de Obama está tratando de que varias naciones, para las cuales el comercio con los Estados Unidos es importante, dejen de comprar el petróleo de Irán o disminuyan su compra.

Sin duda, es una política agresiva de parte de los Estados Unidos, que tiene el apoyo de la Unión Europea. Esto puede provocar una reacción violenta de Irán. El gobierno iraní ya ha amenazado con cerrar el estrecho de Ormuz, lo que representa un bloqueo a 16 millones de barriles de petróleo diario que lo atraviesan. Una fuerza conjunta de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Canadá, Australia y los países árabes del Golfo, dirigida por un almirante norteamericano, protegen ese flujo.

Es probable que Obama haya llegado a la conclusión de que su posición suave respecto al régimen iraní haya estado equivocada. Que la experiencia le haya demostrado que tiene que dar pasos más arriesgados para evitar ataques preventivos de Israel a Irán. También es posible que la guerra civil en Siria le haya hecho ver que este es un momento oportuno para presionar a Teherán.

También puede ser que, inseguro ante su reelección, el presidente Obama no quiera arriesgarse a enfrentar el voto y la influencia judía en los Estados Unidos. Apoyo que tuvo en la campaña que lo llevó a la Casa Blanca, y con el que no puede contar en estos momentos.  

El gobierno de Irán puede contestar militarmente, a lo que Estados Unidos respondería en forma limitada, pero fulminante. En este caso, Estados Unidos no tendría que usar tropas terrestres. Estados Unidos tiene un poder militar muchas veces más efectivo que el que tenía cuando los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001.  

Si la motivación de Obama es puramente electoral, y no tiene realmente la intención de eliminar el programa de desarrollo de armas nucleares en Irán, le bastará una victoria militar limitada a corto plazo. Con esto, el pueblo estadounidense podría apoyar y reelegir a su presidente, aunque la tasa de desempleo no sea la mejor.

Si el régimen iraní cede en alguna forma, y le brinda una victoria política, también es ganancia para Obama, aunque el desarrollo de armamento atómico continúe secretamente, como ha sido hasta ahora.

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(*) los términos “indo-europeo” y “semita” se utilizan aquí en su sentido lingüístico, no étnico.

 
Cómo afectará el recorte a la defensa de EEUU PDF Imprimir E-mail
Escrito por Fuente indicada en la materia   
Domingo, 08 de Enero de 2012 12:02

Por Fabián Calle.-

El presidente Barack Obama puso en práctica un "sinceramiento" en el presupuesto de las fuerzas militares pero también una reorientación estratégica con Asia y el Pacífico en la mira, sin descuidar los conflictos de Oriente Medio

 

Resultaba casi inevitable que un sector que abarca el 43% del gasto en global en armamento y fuerzas militares del mundo y que viene creciendo de manera ininterrumpida desde 1998 y más aceleradamente aún postataques terroristas del 11/9 no fuese blanco de ajustes con vistas a hacer su aporte al sinceramiento de ingresos y gastos que enfrenta la economía estadounidense a partir del estallido de la crisis de septiembre 2008. Nos referimos al Pentágono y el sector de la Defensa de la superpotencia.

 

El 5 de diciembre el presidente Obama dio a conocer los lineamientos generales de estos cambios y recortes, que no sólo abarcan recursos económicos sino reorientaciones estratégicas que seguramente trascienden el corto y mediano plazo. Con la ventaja de contar con un secretario de Defensa como León Panetta, profundo conocedor de temas burocráticos y presupuestario desde su tiempo de estrecho colaborador en estos menesteres del ex presidente Clinton en la década de los 90, el mandatario de los EEUU subrayó la necesidad de combinar la poda con una visión estratégica seria y que no descuide en ningún momento la primacía militar americana.

 

En números, se trata de 450 mil millones de dólares menos a lo largo de los próximos 10 años. Un 8% del núcleo duro del gasto en Defensa durante la década que viene. Asimismo, una reducción de poco menos del 10% en la cantidad de efectivos del Ejercito y acercándolo a los niveles existentes antes del trauma del 2001.

 

En materia de reorientacion estratégica, la dupla Obama-Panetta comunicó al mundo que el foco de la atención de la Seguridad Nacional estará colocada en Asia y el Pacífico, si bien no descuidando al mismo tiempo el Medio Oriente y el Golfo Pérsico.

 

En materia doctrinaria, se procedió a sincerar y hacer más modesta la postura estratégica, asumida a comienzos de los 90 y una vez finalizada la Guerra Fría, de contar con un instrumento militar en condiciones de pelear y ganar dos guerras convencionales regionales de gran intensidad. La cual fue ampliada en sus pretensiones por la administración Bush tras los atentados del 9-11, con el agregado de una dura guerra global al terrorismo. Ahora, el Pentagono se focalizará en contar con los medios para combatir exitosamente un conflicto armado de gran intensidad (¿Irán en 2013 o un desmadre de la situación con Corea del Norte?) y contener y disuadir a cualquier otro actor que busque asumir una postura agresiva.

 

Asimismo, se confirmó que no se amputarán partidas a sectores muy valorados por Obama-Panetta como fuerzas especiales, inteligencia, guerra informática y comunicaciones. Esto dentro de una renovada prioridad a las "cyberguerras" contra Estados y actores no estatales, la continuidad de la lucha contra el terrorismo transnacional y la no proliferación de armas de destrucción masiva.

 

Asimismo, el poder de disuasión nuclear de misiles intercontinentales y nueva generación de cabezas nucleares no parecer ser blanco de reducciones radicales ni mucho menos.

 

En materia de los actuales conflictos en desarrollo, la administración Obama continúa a paso firme con el amplísimo esfuerzo logístico que representa la salida de Irak. En lo que respecta a Afganistan, se combina la voluntad de ir pensando en un repliegue gradual y desde una posición de fuerza con una mayor visibilidad pública de un diálogo con los Talibanes para sentar bases realistas de una paz en el mediano plazo. La decisión del Taliban de abrir oficialmente una oficina en Qatar con este fin y continuar el diálogo que se viene desarrollando con los EEUU y Alemania y países árabes es un paso en este sentido. Tal como lo mostraron las largas negociaciones de paz entre Washington y el régimen vietnamita entre fines de los años 60 y 1973, las conversaciones convivieron con fuertes y sangrientas escaladas bélicas entre los contendientes. Algo semejante se esta dando en Afganistan.

 

Este cúmulo de replanteos estratégicos americanos se dan en momentos que China se consolida como la segunda economía mundial y con visos de superar a nivel del PBI a los EEUU a partir del 2025. Con un correlato en el aumento y refuerzo del gasto en Defensa chino -que en el mejor de los casos hoy por hoy representa la sexta parte del que tiene el Pentagono-. Frente a ello y con el objetivo de evitar visiones lineales y simplistas sobre ascensos y caídas de las grandes potencias, cabe retomar lo que el prestigioso historiador Nial Ferguson advierte en sus recientes ensayos acerca de que los grandes poderes suelen padecer de grandes y sorpresivos colapsos y crisis más que de previsibles y mecánicas subas o bajas en su poder. Una multiplicidad de factores políticos, económicos, sociales, ambientales, demográficos, culturales y de calidad de liderazgos tienden a influir y a generar "cisnes negros" o sorpresas estratégicas.

 
“Myanmar, la lección asiática” PDF Imprimir E-mail
Escrito por Fuente indicada en la materia   
Jueves, 29 de Diciembre de 2011 23:02

Por Dr. Darsi Ferrer

 

Si hace solo unos meses tomó por sorpresa a la comunidad internacional los estallidos sociales en los atrasados pueblos árabes del Medio Oriente, que dieron por resultado el derrocamiento de algunas dictaduras y las sacudidas de otras que tratan de perpetuarse adoptando reformas democráticas, igual de insólita resulta la deriva en Myanmar, donde la junta militar se ha llamado a capítulo y lidera un inesperado proceso de desmonte voluntario del sanguinario régimen mediante la aplicación de medidas liberalizadoras.

En el país asiático la junta militar gobernante traspasó el poder a un grupo de civiles, hecho que constituye una novedad de inusual racionalidad entre las viejas dictaduras que se resisten a los cambios impuestos por los nuevos tiempos. Y aunque el estrenado gobierno de transición cuenta con la inquietante presencia de antiguos altos oficiales del ejército, ligados al despotismo y a la recurrente historia de maltratos e injusticias cometidas en esa nación desde el golpe de Estado en 1962, sus actuales reformas liberadoras son un verdadero estímulo para la esperanza de una evolución pacífica hacia la democracia y el Estado de Derecho. Se trata, pues, de un paso pequeño de gigante influencia.

La libertad de prensa y acceso a Internet han sido permitidos en gran medida, así como el derecho de huelga y el fin del monopartidismo encabezado por el siniestro grupo castrense, aupados alrededor del Consejo de Estado Para la Paz y el Desarrollo. Y aunque en un principio habían prohibido que participaran como candidatos a las elecciones más de mil líderes y figuras prominentes de la otrora ilegalizada Liga Nacional para la Democracia, pronto esa proscripción cesó legalmente.

La figura más destacada de la oposición, la Premio Nobel Aung San Suu Kyi, a la que negaron una victoria aplastante en los comicios pluripartidistas de 1990, castigándola con el encierro y estrecha vigilancia, ahora goza de plena libertad para competir por la presidencia de la nación. Ella representa el más preciado valor de honestidad y entereza moral para la actual Birmania que el mundo progresista desea ver en funciones. Sus credenciales de líder natural quedaron ratificadas con la reciente visita de la Secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton. El encuentro personal de la alta funcionaria con la líder opositora fue cálido y muy estimulante para el futuro desarrollo del proceso democrático aún en ciernes.

Sin embargo, la situación de Myanmar es grave. El proyecto de transición llega rodeado de múltiples y peligrosos escollos. Por años la prolongada y brutal dictadura militar causó abusos y violaciones sistemáticas de los derechos humanos. Los militares son responsables de atropellos y asesinatos de poblaciones enteras, y no sólo de la mayoría birmana. El ejército llevó a cabo asaltos y violaciones de mujeres y niñas de minorías étnicas, como los Shan y Karen, obligándolas al cautiverio. Esas crueldades provocaron respuestas armadas de diversas guerrillas y, en la actualidad, se reportan graves enfrentamientos militares. Como consecuencia natural de este estado de desorden, también surgió un creciente tráfico de drogas por las tierras altas del norte del país, situación que genera guerras de pandillas y agrava la corrupción de funcionarios y poderes públicos.

Además, aún está fresca en la memoria de ese pueblo la violenta represión del gobierno militar en el 2008. Ocasión en la que miles de sacerdotes budistas salieron a las calles a protestar pacíficamente en apoyo de las manifestaciones populares por la falta de democracia y fueron perseguidos, apaleados y encerrados en prisiones. No pocos terminaron torturados y asesinados, y sus cadáveres arrojados en medio de la vía pública como escarmiento.

Las bases de brutalidad, desorden, guerra y violación de derechos es una herencia onerosa que recibe la incipiente y débil sociedad civil birmana. El reto aumenta en la delicada transición cuando los militares constituyen la misma fuerza elitista que formó parte importante de una tradición de golpes de Estado desde el mismo origen comunista de esa nación asiática, apenas liberada del colonialismo británico. El modelo totalitario salido de ese proceso de incivilización fue uno de los pupilos preferidos de China, el que quedó integrado a su esquema de “área de influencia” de la Guerra Fría en la península indochina.

No obstante, al vetusto proyecto de política exterior china le ha caído carcoma. Su fragilidad es evidente frente al cambio de la estructura geopolítica, y sobre todo social, en el mundo. Se puede afirmar que buena parte del cambio de rumbo de última hora del generalato birmano parte de una ágil reacción ante los inesperados sucesos y evolución de los autoritarismos tradicionales de la zona de Medio Oriente y el Norte de África. Con buen tino, los castrenses tragan el buche amargo que les empuja la historia de la nueva época globalizada. A causa de fuerzas imprevisibles que irrumpen en el presente, despotismos asentados por décadas tienen un final brusco e inadvertido, gracias a algo que apenas hace una década parecía remitirse a un pueril y despreciable manejo de artefactos electrónicos.

Los mandarines chinos son los más sorprendidos con esa reacción de sometimiento de su pupilo a la cruda realidad contemporánea, dejándolos en la estacada. Más no sólo a los generales birmanos persiste en aparecerse el cadáver macerado del dictador Muanmar el Gadafi. De repente, los mandamases del Partido Comunista chino encuentran una acelerada y espontánea redistribución del orden mundial donde empieza a primar el orden civil, la desideologización y las libertades públicas. Perspectivas en las que pierde asidero el modelo imperial por el que apostaron para su permanencia infinita en el poder, y base de su proyecto hegemónico de futura primera potencia global. La buena noticia para el pueblo chino es que su país no está exento de esos cambios, pese a las maniobras que pueda emprender la élite gobernante.

Myanmar inicia hoy un duro camino para intentar la reconciliación nacional, el regreso de los militares a los cuarteles, y dar los primeros frágiles pasos hacia una democracia, el respeto de los derechos de los ciudadanos y el fomento libre de la economía de un pueblo trabajador y con una gran tradición histórica y cultural.

Al otro lado del mundo, los ancianos cabecillas de la también anquilosada dictadura militar de los Castro deberían tomar ejemplo de la prudencia emprendida por sus colegas asiáticos. En el actual contexto político los cambios no pueden limitarse a meras medidas cosméticas, sino de peso, tal como asumen en estos momentos los gobernantes birmanos. El proceso mundial de la Globalización es imparable y las señales de sus cambios de mentalidad y estructuras comienzan a aparecer también en la isla del Caribe, sin esperar lentas autorizaciones burocráticas o dubitaciones de ancianos con ínfulas dinásticas para sus retoños. El tiempo pasa y la nación que no reciba su libertad de manera civilizada, firme y segura, la conquistará de otras maneras.

 
El hombre que amaba la libertad PDF Imprimir E-mail
Escrito por Fuente indicada en la materia   
Martes, 27 de Diciembre de 2011 13:05

Por Carlos Alberto Montaner

Fue como un cuento. En diciembre de 1989, súbitamente, Vaclav Havel se
convirtió en presidente de Checoslovaquia. En pocas semanas, el
escritor checo pasó desde de la más absoluta indefensión a la cúspide
del poder. Todavía a mediados de noviembre la policía política
continuaba aporreando a los disidentes y el Partido Comunista mantenía
las riendas del control social.
En la tercera semana de noviembre comenzó la asombrosa Revolución de
Terciopelo. Las calles y las plazas se llenaron de miles de personas
que, finalmente, se atrevieron a manifestar lo que creían del sistema
comunista, pero no se aventuraban a decir: era un tormento horrible
que debía terminar cuanto antes. Comenzaron las huelgas. El régimen se
desplomó. El comunismo teórico era un disparate. El comunismo real,
consecuentemente, se había tornado en una creciente pesadilla. Havel
le llamaba “Absurdistán”.
Hubo algo sorprendente en el vertiginoso fin del comunismo
checoslovaco. En febrero, los eslovenos –entonces una república
adscrita a la federación yugoslava— crean un partido de oposición.
Polonia, de la mano de Lech Walesa y con el impulso masivo del
sindicato Solidaridad, había comenzado a derrotar la dictadura en las
elecciones de junio. Los tres países bálticos, en agosto, pidieron la
independencia de la URSS. En octubre, los comunistas húngaros habían
cambiado de nombre y aceptaban el pluripartidismo. A principios de
noviembre los alemanes derribaban el Muro de Berlín. El 25 de
diciembre los rumanos fusilaron al dictador Nicolás Ceaucescu y a su
pérfida mujer, la inefable Elena, para poder dar inicio a los cambios.
Un mes antes lo habían elegido por unanimidad como líder del Partido
Comunista.
Los checos, en cambio, parecían rezagados. De pronto, la libertad
llegó como un relámpago. El 29 de diciembre Havel era elegido
presidente por un Parlamento que no veía otra salida a la crisis. Su
figura se había agigantado al frente del Foro Cívico, una organización
que agrupaba, esencialmente, a escritores y artistas disidentes. Era
el primer país que rompía sin ambages la cadena moscovita e iniciaba
el entierro de las supersticiones marxistas. Seis meses más tarde la
inmensa mayoría de la sociedad le concedía sus votos a Havel.
Y aquí vino lo bueno. Los agoreros pensaban que un escritor poco
conocido, sin experiencia política, y mucho menos burocrática, amante
del jazz y del rock, bohemio y tímido, que había pasado casi toda su
vida adulta preso o perseguido, sería incapaz de gobernar a un país
que mudaba de sistema y se enfrentaba a la inmensa tarea de corregir
las arbitrariedades, errores, abusos y estupideces cometidos durante
algo más de cuarenta años de dictadura comunista.
Es verdad que no fue fácil y en el trayecto, al poco tiempo, checos y
eslovacos se divorciaron por mutuo consentimiento (algo que hoy parece
mucho menos traumático que entonces), pero, en general, el escritor
inexperto resultó ser un gran estadista. ¿Cómo sucedió ese fenómeno?
Ocurrió algo primordial: Havel no conocía de leyes, pero había
conocido la injusticia. No sabía economía, pero sí experimentó la
escasez y la falta de oportunidades. No tenía experiencia gerencial,
pero estaba dotado de sentido común, sabía delegar y escogía bien a
sus colaboradores. Era, además, una persona inteligente.
Havel tenía un objetivo: devolverles a sus compatriotas el control de
sus vidas. La libertad era eso: la posibilidad de tomar decisiones sin
coerción ni miedo. Los checos, que una vez formaron parte del imperio
austrohúngaro, habían visto cómo los austriacos libres se habían
convertido en ciudadanos prósperos de una nación pacífica. Y habían
comprobado que la Alemania libre era mil veces más feliz y rica que la
Alemania comunista. La regla de oro era obvia: había que tomar
decisiones y crear instituciones que fortalecieran la libertad
individual. Havel gobernaría desde los valores y los principios. El
pragmatismo casi siempre es el disfraz de los oportunistas y los
inescrupulosos. El título de una de sus últimas obras resumía su
concepción de la política: El arte de lo imposible.
Por eso Havel me honró con su trato solidario. Cuando era presidente
me recibió en Praga, en el Castillo, públicamente, con toda la
alharaca posible, para subrayar su respaldo a los demócratas cubanos y
su repudio a la dictadura de Castro. Creía que los ex satélites
europeos tenían una obligación moral con las víctimas de la última
tiranía marxista-leninista de Occidente. Los pueblos habían sido
hermanos en el infortunio y debían salvarse juntos. Cuando dejó de ser
presidente organizó un Comité Internacional por la libertad de Cuba y
una tarde me convocó a Praga para que presentáramos juntos un libro
del gran poeta cubano Raúl Rivero, entonces preso en la Isla. Lo
hicimos en un café, como cuando él luchaba contra la dictadura checa.
Ya estaba enfermo, pero los ojos le brillaban con fiereza. Era el
fuego de la libertad.
www.firmaspress.com


 
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