Biden y la futura política de Estados Unidos hacia Cuba, Por Jorge Hernández Fonseca

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Artigos: Cuba
Eso de culpar al 'bloqueo' ya no encuentra "consumidores" en Cuba PDF Imprimir E-mail
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Martes, 12 de Enero de 2021 00:52

Padre e hijo en un barrio de La Habana.

Por Juan Antonio Blanco.-

Un pilar esencial para la credibilidad y sostenimiento del régimen totalitario cubano ha sido la promoción de falsas narrativas para consumo nacional e internacional. Pero hay crecientes evidencias de que ya no encuentran consumidores al interior del país. Es un hecho importante porque la merma de la eficacia de esas narrativas está asociada al declive de la capacidad  para manejar la gobernabilidad interna y contar con legitimidad en el exterior.

Durante seis décadas, uno de los mensajes de propaganda más exitoso ha sido culpar al embargo estadounidense por las vicisitudes de la vida cotidiana y los fracasos económicos. La técnica de manipulación ha consistido en ubicar la responsabilidad por la incapacidad del sistema en generar riquezas, y las penurias que ello ocasiona a la población, en un factor externo y supuestamente ajeno al control del Gobierno cubano: el "bloqueo" de EEUU.

Sin embargo, un sondeo de opinión realizado por el Observatorio Cubano de Conflicto en el último trimestre del 2020, con 1.043 respuestas de todas las provincias del país, muestra que ese argumento ha perdido eficacia con la población cubana. De los encuestados, 46% fueron mujeres, y las edades de los participantes oscilaron entre 15 y 70 años.

Ante el caso ficticio de un cubanocanadiense dispuesto a regresar a Cuba e invertir sus ahorros en la producción agropecuaria, el 92% de los participantes respondió que el bloqueo interno —no el externo— se lo impediría y llevaría a la ruina.

Solo 31 participantes (3%) consideró que el bloqueo externo (embargo de EEUU) impediría la inversión. Otros 52 participantes (5%) estimó que el ficticio inversionista cubano canadiense encontraría trabas en las regulaciones de ambos "bloqueos". Pero 960 respuestas señalaron exclusivamente al bloqueo interno —el entramado de regulaciones, inseguridades jurídicas e impuestos abusivos— como el único culpable de las trabas a la inversión. Incluso, un 89% recomendó de forma tajante que no debería invertir en Cuba en las actuales circunstancias.

Otros mitos relacionados con el "bloqueo americano" han sido también desacreditados en el pasado reciente.

Cada vez más cubanos saben que las sanciones estadounidenses solo están dirigidas contra las empresas estatales —sobre todo las controladas por los militares por medio de GAESA– pero no impiden transacciones financieras, inversiones o comercio en ambas direcciones con empresas y campesinos privados.

Quien bloquea al sector privado nacional de acceder a tecnologías, mercados e inversiones extranjeras —sea con EEUU o cualquier otro país— es el bloqueo interno del sistema cubano. En primer lugar, porque les impide llegar a ser un genuino sector privado; y en segundo lugar, porque los excluye a la fuerza del libre acceso al mercado estadounidense y cualquier otro.

Ese convencimiento comienza a extenderse.  Entre las cinco demandas campesinas de la proclama "Sin Campo no hay País" se exige claramente: "Libertad para importar y exportar directamente, incluso de EEUU, donde está comprobado que sus leyes no lo impiden, por nuestra condición de campesinos independientes".

Cuando la empresa Nestlé fue autorizada a comprar café a campesinos independientes durante la presidencia de Obama —porque el comercio e inversiones en un sector privado cubano no viola la Ley Helms Burton—, el Estado cubano lo prohibió de forma tajante. Primero usaron de pantalla a la oficialista Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), la cual, en declaración del 5 de mayo de 2016, puso como condición que las exportaciones e importaciones de cualquier acuerdo se realizaran por medio del Ministerio de Comercio Exterior (MINCEX). La puerta inversionista que abrieron a Nestlé los militares cubanos fue que invirtiera junto con ellos en una fábrica de alimentos en la Zona Especial de Mariel.

Quedó claro desde entonces que son los militares vinculados a la elite de poder en Cuba quienes de hecho extienden las sanciones del embargo estadounidense al sector privado nacional. Aunque la ley no incluye a emprendedores y campesinos privados que puedan demostrar que efectivamente lo son.

La postura del Gobierno totalitario cubano hasta ahora ha sido decirle a cada administración norteamericana: "levanten el embargo contra mi Estado". Sin embargo, nunca han dado un paso para levantar su bloqueo interno a los emprendedores y campesinos privados, legalizando sus negocios y reconociendo su identidad jurídica independiente para negociar acuerdos inversionistas y comerciales con empresas nacionales o extranjeras. El 92% de los que participaron en el citado sondeo de opinión popular comprende ese hecho.

En el exterior, la elite de poder cubana vende la narrativa de que el "bloqueo" de EEUU  empobrece a los cubanos. Pero solo quiere concesiones unilaterales en este terreno. Dentro de Cuba insiste en sostener su bloqueo interno y en criminalizar la creación de riqueza y prosperidad al margen de su control.

Acceder a los llamados al levantamiento del embargo externo, sin exigir el levantamiento previo del bloqueo interno, solo sirve para reforzar el poder del régimen, no para combatir la pobreza en la Isla. Ojalá a estas alturas se haya aprendido esa lección.

DIARIO DE CUBA

Última actualización el Lunes, 18 de Enero de 2021 02:00
 
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Escrito por Indicado en la materia   
Lunes, 11 de Enero de 2021 00:48

Tendido eléctrico alternativo.

Por MANUEL HERNÁNDEZ.- 

El habanero Manuel Hernández es el ganador del primer premio del concurso Empresario Cubano, organizado por el Observatorio Cubano de Conflictos y Apretaste! El certamen consistía en aconsejar a un personaje ficticio cubanocanadiense, Pepe Pérez, futuro inversor en la Isla.

"Con el dinero que he ahorrado quiero comprar 100 vacas, un camión, un tractor y muchas herramientas de trabajo. Fletaré un barco y me iré a Cuba, compraré una finca con mi primo y me dedicaré a producir carne, leche, queso, frutas y vegetales", planteaba Pepe Pérez.

"¿Cuál de los dos bloqueos podría arruinar mi proyecto: el interno o el externo?", debían contestar los participantes.

Después de analizar qué dificultades encontraría tal Pepe Pérez para emprender su proyecto, Manuel Hernández llegó a una conclusión contundente: mejor invertir en otro país.

En respuesta a la interrogante planteada por Pepe Pérez, procederé a analizar las dificultades que enfrentará su proyecto de inversión económica en Cuba, tanto las derivadas del embargo de Estados Unidos como las causadas por la falta de oportunidades para la inversión extrajera en Cuba, como consecuencia de las restricciones impuestas por el Gobierno de la Isla y de la corrupción imperante en la estructura burocrática.

Para ello, elaboraré un supuesto teórico donde Pepe Pérez se va enfrentando a cada una de estas dificultades y las va venciendo, solo para caer en la próxima trampa. Lamento que mi exposición pueda resultar un tanto larga, pero las bases del concurso no establecen límites de extensión, por tanto entiendo que no debe de ser un inconveniente. Cualquier parecido con la realidad actual de Cuba es puramente intencional.

Comenzaré aclarando que Pepe Pérez no puede de ninguna manera llevar a cabo su deseo de comprar una finca en Cuba. Desde las leyes de Reforma Agraria, de 1959 y 1960, la tierra no es en Cuba un bien enajenable. Por tanto, no puede ser objeto de compraventa. Solo pueden poseer tierras en Cuba el Estado, las empresas estatales, las cooperativas agropecuarias (que son en definitiva una forma encubierta de propiedad estatal) y los propietarios individuales que la adquirieron a raíz de las leyes de Reforma Agraria o las heredaron de sus padres.

Tras haber aclarado este punto, es evidente que Pepe Pérez no puede comprar una finca en Cuba. Tampoco puede recibir tierras en usufructo, porque no reside en el país. Solamente puede intentar llegar a un acuerdo con el Estado cubano para arrendar la finca que desea

Los propietarios individuales solo conservan la propiedad de sus tierras si las mantienen en explotación agropecuaria. Cuando envejecen, y ya no están en condiciones de continuar trabajando en sus tierras, deben entregárselas a sus hijos para que continúen laborando en ellas. Si no tienen hijos, o si sus hijos no están dispuestos a dedicarse al trabajo agrícola a tiempo completo, el Estado simplemente confisca el terreno. No pueden vender las tierras a otro campesino que esté interesado en adquirirlas, sino solamente al Estado y al precio de venta que fijen los funcionarios estatales. También pueden entregar la propiedad al Estado a cambio de una pensión vitalicia. Esta pensión protege al propietario, su viuda si fallece, y sus hijos menores de edad si los hubiera. Se extingue con la muerte del propietario y su esposa, y con la mayoría de edad de los hijos.

Tras haber aclarado este punto, es evidente que Pepe Pérez no puede comprar una finca en Cuba. Tampoco puede recibir tierras en usufructo, porque no reside en el país. Solamente puede intentar llegar a un acuerdo con el Estado cubano para arrendar la finca que desea. Eso tampoco era posible hasta hace pocos años, porque se le permitía solamente a los inversores extranjeros, pero no a los cubanos emigrados. La crisis económica en Cuba, y la urgencia por hallar inversionistas, hicieron que el Estado eliminara esa restricción. En estos momentos Pepe Pérez sí puede proponer al Estado un proyecto de inversión.

Debo especificar que la legislación cubana no permite, salvo en casos excepcionales de especial interés para el Estado, la existencia en Cuba de empresas de capital totalmente extranjero. Es decir, que, en caso de que su propuesta de inversión sea aceptada, Pepe Pérez se verá forzado a aceptar la creación de una sociedad mixta en la que el Estado cubano sea el propietario del 51% del valor de la empresa, como mínimo, con lo cual, el Estado tendrá el derecho de acomodar los planes de producción a sus intereses y podrá decidir, en un momento x, si la empresa continúa con su propósito original de producir "carne, leche, queso, frutas y vegetales", como era el deseo de Pepe Pérez, o si deberá modificar sus planes de producción para supeditarlos a los intereses del Estado.

Supongamos que Pepe Pérez se halla tan ansioso por invertir sus ahorros en su país natal que está dispuesto a aceptar estas condiciones draconianas. El Estado le propondrá entonces a nuestro inversionista los terrenos que están disponibles para arrendamiento, para que Pepe Pérez escoja los que mejor se avengan a su propósito. En este punto es donde nuestro héroe se puede complicar en la red del embargo de Estados Unidos contra Cuba.

Aclaro que, puesto que no es ciudadano estadounidense sino cubanocanadiense, y no se halla sujeto por tanto a la autoridad de los Estados Unidos sino a la de Cuba y Canadá, no necesita solicitar una Licencia del Departamento del Tesoro para poder invertir en Cuba. De todos modos, según la Constitución de Cuba, mientras esté en territorio cubano, no se le reconoce la protección de otra ciudadanía, es decir que, en caso de litigio con el Estado cubano, no tendrá derecho a asistencia consular, ni a protección jurídica de un bufete extranjero, sino que solo podrá contratar los servicios de un abogado de Bufete Colectivo cubano.

Suponiendo que el Catastro tenga toda la documentación legal en regla, aún depende de la buena voluntad de los funcionarios que lo van a atender. Lo más probable es que se vea precisado a pagar un jugoso soborno a estos funcionarios para que hagan su trabajo

¿Cómo lo puede afectar entonces la legislación de los Estados Unidos? Es muy simple. Si la finca que se propone arrendar al Estado cubano se halla bajo litigio, porque ha sido ilegalmente confiscada a un nacional de Estados Unidos en virtud de las leyes cubanas de Reforma Agraria, entonces la empresa mixta de Pepe Pérez puede verse implicada en una demanda bajo el Título III de la Ley conocida en Cuba como Helms-Burton, que protege los derechos de propiedad de los nacionales de Estados Unidos. Pepe Pérez podría sufrir la congelación de activos que posea en bancos estadounidenses, podría sufrir la confiscación de alguna propiedad que haya adquirido en territorio de Estados Unidos o podría verse afectado por la prohibición de ingresar legalmente a territorio de ese país en el futuro.

De todos modos, si Pepe Pérez ha sido bien asesorado legalmente, no debería enfrentarse a mayores problemas con una posible reclamación. Una vez que el Ministerio para la Inversión Extranjera de Cuba le haya indicado las tierras que están disponibles para arrendamiento, deberá dirigirse al Catastro del Ministerio de la Agricultura, para indagar sobre el estatus legal del terreno que desea arrendar. Acaba de caer en el terreno pantanoso de la burocracia cubana. Suponiendo que el Catastro tenga toda la documentación legal en regla, aún depende de la buena voluntad de los funcionarios que lo van a atender. Lo más probable es que se vea precisado a pagar un jugoso soborno a estos funcionarios para que hagan su trabajo.

Los actos legales en Cuba, como en cualquier otro país, se encuentran sujetos a términos. Los funcionarios de nivel subalterno de cualquier institución lo saben y alargan premeditadamente los plazos de entrega de la documentación que se les ha solicitado, para forzar al interesado a ofrecerles buenas tajadas para que lleven a cabo su labor con presteza.

Pepe Pérez tendría una alternativa. Puede dar publicidad a sus actos. Para ello le recomiendo publicar un anuncio clasificado en español e inglés en un diario de circulación nacional de Estados Unidos, como el New York Times. Le recomendaría publicarlo también en un diario de circulación en el estado de Florida, como el Nuevo Herald. Debe publicar un anuncio donde informa que pretende arrendar estas tierras en Cuba, por si alguien tiene algún derecho de propiedad sobre ellas.

Pondrá el anuncio una vez a la semana, durante cuatro semanas, indicando cómo contactar a sus abogados. Así, puede tomar la decisión de no invertir, en el caso de que alguien le informe de sus derechos sobre la finca que desea arrendar. En el caso de que no haya ninguna respuesta, esta publicación le dará un buen argumento legal a sus abogados frente a cualquier reclamación que pueda enfrentar en el futuro. Excepto casos excepcionales, Pepe Pérez, ciudadano cubanocanadiense, no debería enfrentar mayores dificultades a causa del embargo.

Su propuesta de inversión ha sido aprobada por las autoridades cubanas, el terreno que va a arrendar no está sujeto a ningún tipo de reclamación y Pepe Pérez ya está en camino de obtener su empresa mixta. ¿Significa esto que todo marcha viento en popa? ¡En lo absoluto!

Supongamos ahora que ha logrado sortear con éxito todos estos obstáculos. Su propuesta de inversión ha sido aprobada por las autoridades cubanas, el terreno que va a arrendar no está sujeto a ningún tipo de reclamación y Pepe Pérez ya está en camino de obtener su empresa mixta. ¿Significa esto que todo marcha viento en popa? ¡En lo absoluto! En Cuba nada es tan sencillo. En primer lugar, nuestro inversionista anunció su deseo de compartir la propiedad de su empresa con su primo en Cuba, o al menos de designarlo como administrador de su negocio. Sin embargo, probablemente ni siquiera pueda contratarlo como asalariado.

Las empresas mixtas en Cuba no tienen permiso para contratar directamente a su personal, sino que deben seleccionarlo de entre los empleados que estén disponibles a través de una "bolsa de empleo". Es decir, una empresa estatal que le ofrece mano de obra calificada al empresario extranjero. Esta empresa pide altos salarios en divisas extranjeras para los trabajadores que ofrece, actúa como intermediaria para recibir este dinero y después les paga a sus trabajadores lo que considera conveniente, pero en moneda nacional, es decir, en el muy devaluado peso cubano. En resumen, los trabajadores reciben apenas una ínfima parte del salario que ganaron con su trabajo. Como pueden ver, una forma muy clara de explotación.

De modo que Pepe Pérez, que solo posee el 49% o menos de los derechos sobre su empresa, se verá forzado a aceptar el administrador que le designe el socio estatal mayoritario. Si de todos modos desea contratar a su primo, probablemente deba sobornar con un buen pago a alguien en la "bolsa de empleo" para que incluya a su primo en la plantilla laboral. Supongamos que ya lo logró y su primo es un empleado más de su finca. No el administrador, pero sí su hombre de confianza que vela por sus intereses. Aun así, no puede pagarle el salario que desee, porque la "bolsa de empleo" es la que se ocupa de ese trámite. Así que, además del dinero que reserva para fondo de salarios, deberá separar todos los meses de sus ganancias una cantidad de dinero adicional para destinarlo a estimular en privado a su primo y a los demás trabajadores que haya contratado.

Más le vale a nuestro inversor que vaya preparando su bolsillo para todos los pagos ilícitos que deberá realizar

Finalmente, Pepe Pérez ha logrado capear el temporal. Ya obtuvo el permiso de la Dirección General de Inmigración para repatriarse a Cuba, el permiso del Ministerio para la Inversión Extranjera para crear su empresa mixta, arrendó la finca tras algunas dificultades, y ahora debe proceder a importar los insumos que necesita.

Debe fletar un barco y comprar "100 vacas, un camión, un tractor y muchas herramientas de trabajo" para importarlas. Después debe obtener permiso de las autoridades portuarias para fondear el barco en un puerto y, por supuesto, obtener el visto bueno de la Aduana General de la República de Cuba para poder introducir todos esos insumos al país, para lo cual necesitará desde luego un permiso especial de importación mayorista con carácter comercial. Más le vale a nuestro inversor que vaya preparando su bolsillo para todos los pagos ilícitos que deberá realizar.

Además de todo eso necesita un permiso especial del Ministerio del Transporte para introducir en Cuba un camión y un tractor. Luego debe dirigirse a la Dirección General de Tránsito a solicitar un permiso de circulación para cada vehículo. Las vacas, por su parte, deben ser certificadas por un inspector del Instituto de Medicina Veterinaria, para garantizar que no introduzcan ninguna enfermedad zoológica en el país. Será conveniente que haga algunos pagos en todas estas instituciones, si pretende que sus trámites transcurran de modo expedito.

En el futuro puede necesitar otros insumos, como semillas, fertilizantes, máquinas de ordeño, pasteurizadoras, cántaras de leche y demás. Cada vez que intente realizar una importación deberá repetir todos los procedimientos, con sobornos incluidos. Además, es muy posible que el Gobierno cubano no le permita realizar las importaciones directamente, sino que deba contratar los servicios de una empresa importadora del Ministerio de Comercio Exterior. Eso encarecería sus operaciones, además de que le puede imposibilitar alguna importación, si tenía intenciones de adquirir los insumos en Estados Unidos, donde puede comprar productos de mejor calidad y a precios más bajos. Como ciudadano particular podría adquirir todo eso sin restricciones, pero al estar forzado a utilizar los servicios de una empresa importadora del Estado cubano, es muy posible que se vea imposibilitado de realizar operaciones comerciales de compraventa en Estados Unidos.

 

Pepe Pérez navegó con suerte sobre aguas turbulentas, y su empresa ya está montada tal como él lo deseaba. Ahora le queda un pequeño inconveniente: que el Estado puede imponerle a las empresas agropecuarias en Cuba un plan de producción que deben cumplir

Finalmente, Pepe Pérez navegó con suerte sobre aguas turbulentas, y su empresa ya está montada tal como él lo deseaba. Ahora le queda un pequeño inconveniente: que el Estado puede imponerle a las empresas agropecuarias en Cuba un plan de producción que deben cumplir. Es decir, que la empresa mixta deberá entregar al Estado, a través de la empresa de Acopio del Ministerio de la Agricultura, una parte importante de su producción a los precios de compra que le fije el Estado. La empresa solo podrá disponer libremente de los excedentes de producción que queden después de cumplir el plan previamente fijado por los funcionarios de Acopio.

Eso implica que primero debe entregar al Estado la leche que este le exija, antes de dedicar el excedente a la producción de quesos. Para poder sacrificar algunas vacas y destinar su carne al consumo, necesita tramitar primero los permisos correspondientes. Pepe Pérez también se verá afectado por las necesidades pecuniarias de sus trabajadores, que probablemente substraerán parte de la producción de la empresa para cubrir sus necesidades.

Aun así, Pepe Pérez, que es un empresario brillante, se las arregla para obtener utilidades. Deberá depositar estas en una cuenta en un banco propiedad del Estado cubano, de donde puede realizar extracciones para pagar impuestos, salarios, servicios, insumos y cualquier otro gasto en el que incurra. No debe tener ningún inconveniente mientras haga sus extracciones en pesos cubanos corrientes (CUP), o en pesos cubanos convertibles (CUC). El problema será cuando desee realizar extracciones de sus fondos en moneda convertible, para realizar compras de insumos en otro país, o simplemente cuando desee transferir sus fondos a una cuenta en el extranjero. Lo usual es que los bancos cubanos aleguen no tener suficientes divisas disponibles en la bóveda, y que el solicitante deba colocarse en una lista de espera para cuando aparezcan las divisas. Además, si alguien pretende extraer del país una cantidad de efectivo superior a 5.000 dólares, necesita una licencia especial del Banco Nacional de Cuba.

Finalmente, si Pepe Pérez fracasa en su inversión y desea liquidar su empresa, solo tiene la opción de vendérsela al Estado cubano por el precio de compra que este le fije. Y más le vale que sea paciente, porque el Estado cubano usualmente se demora muchísimo en liquidar sus adeudos.

Después de consideradas todas las dificultades del proyecto, el único consejo que le daría a Pepe Pérez es que si desea invertir sus ahorros en una finca valore hacerlo en cualquier otro país donde su capital no corra tantos riesgos, y donde sus derechos como propietario y como inversionista estén garantizados por la ley. De veras confío en que Pepe Pérez sea prudente y no se exponga a la quiebra y a la pérdida de los ahorros que le deben haber costado años de sacrificio y trabajo duro. ¡Buena suerte, amigo!

14 Y MEDIO

Última actualización el Domingo, 17 de Enero de 2021 00:49
 
Las dictaduras castrochavistas buscan cambiar la política exterior de EEUU PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Martes, 12 de Enero de 2021 01:13

Daniel Ortega, Nicolás Maduro y Evo Morales

Por Carlos Sánchez Berzain.-

El siglo XXI en las Américas esta marcado por la recreación del castrismo convertido en castrochavismo, para la de agresión a las democracias y la simulación política del grupo de delincuencia organizada trasnacional que detenta el poder en Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia, con el gobierno de Argentina en curso. La política exterior de Estados Unidos no ha sido ajena a este proceso, se ha movido desde la indiferencia, la condescendencia, la reapertura de relaciones con Cuba, hasta el incremento de sanciones y tratamiento como organizaciones criminales. El castrochavismo -con su sobrevivencia en juego- busca cambiar la política exterior de los Estados Unidos.

Cuba, la única dictadura de las América se extinguía en 1999 cuando fue rescatada por Hugo Chávez que con toda la riqueza de Venezuela puso en marcha un proceso para cumplir su sueño castrista de imponer su modelo a la región. El año 2012 controlaba América Latina incluyendo la Organización de Estados Americanos. Hugo Chávez fue el líder de lo que en principio denominó movimiento bolivariano, pero su muerte declarada el 5 de marzo de 2013 puso el liderazgo en manos del castrismo, que aunque Fidel Castro murió el 25 de noviembre de 2016, se mantiene como dueño castrochavismo.  Si Chávez estuviera vivo, el grupo se denominaría Chavezcastrismo, porque mientras vivió Chávez fue el jefe, pero su muerte puso todo el poder en manos cubanas.

El mando pleno del castrochavismo por parte de los Castro y Cuba se evidenció con la sucesión a Hugo Chávez.  La disputa fue entre el chavismo con Diosdado Cabello y el castrismo venezolano con Nicolás Maduro y favoreció a Maduro al que Cuba estableció como sucesor de Chávez. Así Cuba controla hasta hoy Venezuela en condiciones de ocupación.

El castrochavismo, iniciado como “movimiento bolivariano” con cartel de “socialismo del siglo XXI” y con operación del “foro de Sao Paolo”  logró gran expansión, casi total.  Establecieron dictaduras en Venezuela con Chávez y Maduro, Bolivia con Evo Morales, Ecuador con Rafael Correa y Nicaragua con Daniel Ortega, se apoderaron de los países del Caribe con el “Petrocaribe”,  Kirchner en Argentina y Lula-Roussef en Brasil, Fernando Lugo en Paraguay, Tabaré Vásquez y José Mujica en Uruguay, con influencia sobre Toledo y Ollanta Humala en Perú, Bachelet en Chile, Juan Manuel Santos de Colombia y mas.

Estados Unidos con George W Busch, impactado por los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, abandonó progresiva y peligrosamente su relación y atención respecto a sus paradigmas de “democracia y lucha contra el narcotráfico” con América Latina. En ese espacio, el castrochavismo quebró la democracia, presidentes fueron derrocados y destrozaron desde dentro la “institucionalidad democrática” y el “estado de derecho” estableciendo “dictaduras del socialismo del siglo XXI” en las que desaparecen todos los elementos esenciales de la democracia, con la manipulación del voto crean “dictaduras electoralistas” con “oposiciones funcionales”.

La gestión del Presiente Barack Obama, está marcada en política exterior para América Latina por la reapertura de relaciones diplomáticas con la dictadura de Cuba. Este hecho histórico no puede ser juzgado como un error de la administración Obama sino como todo lo contrario, la perdida de la mayor oportunidad de la dictadura cubana de tomar el rumbo de la política con libertad.  La dictadura de Cuba prefirió burlarse de la oportunidad brindada por Obama y decidió seguir militando en el “crimen organizado”.  La respuesta del régimen cubano a la opción Obama es el punto de inflexión que marca la diferencia entre la política y la delincuencia organizada.  Optaron por el crimen y ahí están.

La política exterior de Estados Unidos con América Latina cambió en 2017 con el Presidente Donald Trump, pero se ejecutó tarde y mal, a pesar de lo que, hoy Cuba, Venezuela y el castrochavismo están en situación terminal. Hay sanciones importantes, operativos antinarcóticos multinacionales y son como criminales en tribunales federales con recompensas de 15 y 10 millones de dólares por Maduro y sus cómplices en aplicación de la Convención de Palermo contra la delincuencia organizada.

Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia son narcoestados, usurpan el poder, violan los derechos humanos, tienen presos y exiliados políticos, conspiran contra las democracias, soportan el terrorismo, son antiimperialistas declarados y aliados de todos los enemigos de Estados Unidos, pero conspiran para cambiar a su favor la política exterior norteamericana.

*Abogado y Politólogo. Director del Interamerican Institute for Democracy

www.carlossanchezberzain.com

INFOBAE

Última actualización el Sábado, 16 de Enero de 2021 01:39
 
La 'Tarea Ordenamiento' desincentiva la producción agrícola y atenta contra la comida de 11 millones de cubanos PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Domingo, 10 de Enero de 2021 00:37

Cultivo de arroz en Cuba.

Por RAFAELA CRUZ.- 

La agricultura es un sector capital de la nación cubana por lo que representa para el millón de personas que en ella labora y lo que implica para los 11 millones que de ella se alimentan. Por eso, resulta llamativo cuánto tardó el Gobierno en explicar los efectos de la Tarea Ordenamiento para un rubro, de cuya evolución dependen en gran medida sus esperanzas de controlar la inflación.

La espera no fue en vano, la sorpresa ha sido mayúscula: los sesudos del Gobierno no han logrado diseñar, dentro de la Tarea Ordenamiento, un esquema de mínima mejoría —incluso dentro del ineficiente sistema actual— para los campesinos cubanos.

Para el agro, la Tarea Ordenamiento es un huracán. En resumen, las cosas quedarán así: los precios mayoristas que el Estado paga a los campesinos suben, pero a ritmo inferior que los salarios de los otros sectores, llevándolos a una situación relativamente peor que antes. Además, los precios de los insumos que los campesinos tienen que comprar al Estado —único proveedor— se encarecen por encima de lo que el Estado pagará a los campesinos por sus producciones.

Por ejemplo, en enero los costos de producir arroz —con el resto de producciones ocurrirá algo similar— pasarán de 2.124 pesos por tonelada a 4.085; es decir, se duplicarán. Mientras, el Estado, que hoy compra esa tonelada a 3.487, tras enero la pagará a 5.439 pesos. El crecimiento aquí es de solo una vez y media; por lo tanto, la rentabilidad del cultivo cae de 0.64 a 0.33.

Para justificar esto, el Estado hace otro cálculo y asegura que tanto antes como después de enero el margen de beneficio neto de la tonelada de arroz será exactamente el mismo, 1.354 pesos. Matemáticamente es posible que sea así, que aun perdiendo rentabilidad el margen de beneficio neto se mantenga más o menos igual, pero —y es un pero enorme— los 1.354 pesos de beneficio que obtendrá el productor mañana, tendrán un poder adquisitivo muy inferior a los 1.354 pesos de beneficio que ha obtenido hoy.

Parece que el Gobierno solo recuerda que devaluó la moneda cuando le conviene.

Según Marino Murillo, la razón por la que así sucede es porque los campesinos cubanos parten de una situación mejor que la del resto de los trabajadores; es decir, el Estado ya les pagaba mucho por sus productos y, por lo tanto, no pueden ahora los campesinos aspirar a que el Estado suba sus remuneraciones al mismo ritmo que va a subir las de los otros sectores.

¿Qué cosa es mucho? Exceptuando el maíz seco, el resto de los productos el Gobierno los paga muy por debajo del precio internacional. Pero si no queremos usar eso como referencia, pensemos que la tonelada de frijol negro que el Estado le pagará a los campesinos a 20.000 pesos, en el mercado negro se vende ya hoy por casi 80.000, y la de arroz, que se pagará a 11.000, por la calle puede comercializarse en 55.000.

Recuérdese que los campesinos cubanos en su inmensa mayoría no son propietarios de la tierra, son usufructuarios que tienen que entregar al Estado la mayor parte de sus cosechas a unos precios que pone… el Estado, por supuesto, como mismo hacían los señores feudales en la Edad Media.

Tanto a precio de mercado internacional como a los que podrían obtener los guajiros vendiéndole a comercializadores privados, es falso que el Estado pague mucho.

Pero aún, asumiendo que efectivamente pagaban mucho como dice Murillo, ese mucho no era porque el Gobierno sintiese un especial cariño por el campesinado, no, había una intencionalidad y esta era —así lo confirma el burócrata— incentivar la producción agropecuaria.

¿Y ya no hay que incentivarla? Si el Gobierno deja de incentivar la producción, las únicas justificantes racionales serían: o que logró el objetivo, o que ya no tiene recursos para continuar haciéndolo, o que se convenció de que es inútil hacerlo.

El Gobierno no aclara por qué abandona esta política de incentivos, pero viendo lo vacías que están las tarimas de los agromercados, tendremos que descartar que sea porque ya se alcanzaron los niveles de producción necesarios.

Tampoco podemos pensar que se acabaron los recursos para estimular financieramente a los campesinos, papel para imprimir dinero no falta, ni dólares para construir hoteles, hacer vacunas que llegarán con siete u ocho meses de retraso, hacer tánganas o pagar la Seguridad del Estado.

Solo nos queda deducir que el Gobierno comprendió, ¡aleluya!, que pagando más, sin antes variar las condiciones objetivas de trabajo —insumos, inversión, libertad de mercado— no habrá mejoría en la productividad; sin embargo, eso es precisamente en lo que se basa toda la Tarea Ordenamiento: pagar más dinero sin respaldo y sin cambiar los modos de producción con la esperanza de que aumente la productividad.

En cualquier caso, raya lo esquizofrénico que en medio de una crisis de alimentos como la que hoy se padece, el Estado cubano decida pagar aún menos a los campesinos. Algo no funciona bien en el Comité Central.

Mientras tanto, la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, esa especie de sindicato agrícola, ¿qué dice sobre todo esto? "¡Viva la Revolución! ¡Somos continuidad!"

DIARIO DE CUBA

Última actualización el Viernes, 15 de Enero de 2021 01:44
 
La tormenta perfecta: San Isidro más la anunciada “tarea ordenamiento” PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Martes, 29 de Diciembre de 2020 12:39

A imagem pode conter: nuvem, céu, atividades ao ar livre e natureza

Por Jorge Hernández Fonseca.- 

No es posible un ordenamiento monetario sin oferta de bienes o servicios. La validez de cualquier moneda se decide en el mercado, no en un escritorio burocrático. A su vez, todo mercado es siempre oferta y demanda de bienes y servicios, precisamente lo que el socialismo universal no sabe ofrecer. No habrá "ordenamiento" posible sin ofrecer bienes y servicios. Sin embargo, los problemas ocasionados por la represión de San Isidro y el papelazo de la dirección en pleno del Ministerio de Cultura ante el pueblo de Cuba continúan abiertos y el desorden que ocasionará la "Tarea Ordenamiento" tendrá nefastas consecuencias cuando se crucen el caos y el "desorden" en 2021.


La tormenta perfecta: San Isidro más la anunciada “tarea ordenamiento”
Jorge Hernández Fonseca
25 de Diciembre de 2020

La eliminación de la dualidad monetaria en Cuba, todos los sabemos, es un imperativo para el sano desarrollo de la economía de la Isla, aspecto que la alta nomenclatura comunista ha anunciado, pero no quiere acometer por miedo a perder el poder político que detenta por la fuerza. No obstante lo anterior, el castrismo ya anunció la llamada "Tarea Ordenamiento" en el peor momento posible de su economía y lo hizo para restar protagonismo y opacar al Isidrazo, que ha promovido un movimiento espontáneo contra la dictadura. Esto desde luego ha añadido más leña al fuego de un incendio a todas luces incontrolable: la rebelión.

No es posible un ordenamiento monetario sin oferta de bienes o servicios. La validez de cualquier moneda se decide en el mercado, no en un escritorio burocrático. A su vez, todo mercado es siempre oferta y demanda de bienes y servicios, precisamente lo que el socialismo universal no sabe ofrecer. No habrá "ordenamiento" posible sin ofrecer bienes y servicios. Sin embargo, los problemas ocasionados por la represión de San Isidro y el papelazo de la dirección en pleno del Ministerio de Cultura ante el pueblo de Cuba continúan abiertos y el desorden que ocasionará la "Tarea Ordenamiento" tendrá nefastas consecuencias cuando se crucen el caos y el "desorden" en 2021.

A todo lo anterior se le suma las expectativas sobreestimadas por La Habana respecto al apoyo que la dictadura recibirá de la nueva Administración norteamericana. En cualquier caso, el apoyo económico se descarta en una primera etapa de las nuevas relaciones con la Administración de Biden, que tendrá que lidiar con la represión en las calles de La Habana y el caos duplo que ocasiona un desordenado "ordenamiento" monetario, sin bienes y servicios que ofrecer, en un terreno donde se puede lesionar sin dudas el aspecto más sensible de toda población, los sectores más vulnerables de la sociedad, jubilados, ancianos y desfavorecidos.

Hoy, es claro que la élite bipartidista estadounidense no quiere, en este preciso momento, la derrota y sustitución de la dictadura cubana, por razones diversas. Sin embargo, el desorden que las propias autoridades de la Isla han programado para inicios del año próximo, podría poner en peligro esta determinación. Un aspecto que la élite estadounidense aprecia en la Isla es su estabilidad, contra la cual conspira la tormenta perfecta que se formará al unir los desafíos políticos pendientes del Isidrazo, con el desorden que preparan en su economía.

Los primeros 20 días de enero todavía gobernará en EE UU Donald Trump, que no dudará en ser enérgico con las posibles violaciones de los derechos civiles y políticos de los cubanos que la dictadura se ha negado a respetar. En caso de acciones represivas evidentes, la nueva Administración de Biden se verá obligada a reaccionar contra el régimen, porque una cosa es el reconocimiento civil y otra muy diferente el apoyo a una dictadura represiva en plena acción contra un pueblo reclamando derechos sin comida ni libertad.

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Última actualización el Lunes, 11 de Enero de 2021 01:26
 
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