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Artigos: Cuba
Frei Betto y la debacle de la izquierda latinoamericana PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Lunes, 10 de Septiembre de 2018 12:05

 


Por LUIS CINO ÁLVAREZ.- 

LA HABANA, Cuba.- Al fin se escucha una voz en los medios oficialistas cubanos que no culpa de la actual debacle de la izquierda en América Latina solo a “las conjuras del gobierno norteamericano y la derecha golpista”: en una entrevista con el periodista Elson Concepción que apareció publicada en el periódico Granma el pasado 29 de agosto, el teólogo brasileño Frei Betto admitió que la corrupción ha debilitado mucho la credibilidad de la izquierda latinoamericana.

Con una izquierda así, con tantos corruptos robando a las dos manos, sirviendo en bandeja los argumentos para que los juzguen y los encierren en prisión, no hace falta una derecha que se le oponga: ella misma se mata, como Chacumbele.

Solamente los mandamases cubanos y sus acólitos del PCC gozan la suerte de no tener que rendir cuentas ni responder cuestionamientos de diputados, periodistas y fiscales.

Ya hace varios años, en su libro La mosca azul, Frei Betto se había quejado de la corrupción y la demagogia politiquera en el Partido de los Trabajadores (PT). De hecho, por esos motivos fue que renunció en 2004 a su cargo de asesor para el Programa Hambre Cero en el gobierno de Lula Da Silva. Según explicó, mantenían a las familias en la dependencia permanente del gobierno porque esto resultaba en más votos en las elecciones.

A pesar de aceptar que hay un reverdecer de la derecha latinoamericana –“la izquierda está entrando en el closet y la derecha está saliendo”, dijo- Frei Betto espera que las pérdidas de la izquierda en la región sean reversibles, “a partir de que hagamos una autocrítica reconociendo nuestros equívocos”.

Uno de esos equívocos, según Frei Betto, es “pensar que el gobierno es un violín, que se agarra con la izquierda y se toca con la derecha”.

Un complicado galimatías este de Frei Betto, que parecería darle la razón a su idolatrado Fidel Castro, cuando en los años 70 se mostraba reluctante a que la izquierda accediera al poder por las urnas, dentro de las reglas de juego de la democracia representativa, y no a través de la lucha armada.

¿Recuerdan aquel viaje de Fidel Castro a Chile, a finales de 1971, que pareció interminable –duró 20 días-, cuando recorrió el país de punta a punta, pronunciando discursos incendiarios que serían el catalizador de la crisis que culminaría con el golpe militar del 11 de septiembre de 1973?

Traigo a colación aquel viaje porque el Comandante insistió en aconsejar a Salvador Allende la formación de milicias obreras. ¿Será esas milicias u otras organizaciones de corte parapolicial lo que lamenta Frei Betto que Lula Da Silva no haya creado cuando le reprocha “no haber fortalecido los movimientos populares”. ¿Querría convertir a los Sin Tierra y otros piqueteros en algo así como las brigadas de respuesta rápida del DSE, los pandilleros de los Colectivos Bolivarianos de Nicolás Maduro y los matones parapoliciales de Daniel Ortega que han ensangrentado Managua y Masaya? ¿Frei Betto, un monje dominico? ¡Quién lo diría!

Lamenta Frei Betto que los gobiernos del PT no se hayan dedicado a la educación política de las masas. ¿Se imaginan en Río de Janeiro, en lugar de escuelas de samba, escuelas de cuadros comunistas como la Ñico López?

También se queja de que no hayan promovido “la democratización de los medios”, o sea ponerlos bajo el control del gobierno, quizás no tanto como en Cuba, no hay que exagerar, que ya bastante daño le han hecho los tremebundos compañeros cubanos a la izquierda continental, sino como clama Correa, el expresidente ecuatoriano devenido presentador de un programa de la televisora Rusia Today, donde destila roña y despecho.

En la entrevista con el periodista del Granma, que fue realizada unos días antes antes de que el Tribunal Supremo Electoral impugnara la candidatura de Lula, Frei Betto no se mostraba optimista con las posibilidades de su amigo el expresidente encarcelado. Más bien espera que Lula pueda transferir sus votos a Fernando Haddad. Pero recordaba que según una encuesta reciente, “el 39% de los electores de Lula no pretenden votar por Haddad.”

Dijo Frei Betto: “Muchos quieren que Lula vuelva de nuevo al poder para tener el mismo nivel de consumo bajo su gobierno y del primero de Dilma (Rouseff)”.

Sentenció Frei Betto: “La izquierda no debe cultivar en el pueblo una esperanza de vida burguesa”. Y ahí mismo se puso metafísico el fraile, y cual penitente desde una celda del convento, habló de la importancia de “educar la subjetividad humana”, que considera “es tan importante como garantizar a la gente los bienes materiales esenciales para una vida digna”.

De eso, para que aclare sus ideas, pudiera conversar con los cubanos de a pie. Solo que no es con ese tipo de cubanos con el que Frei Betto se relaciona cuando viene a La Habana.

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Última actualización el Martes, 18 de Septiembre de 2018 05:41
 
¿'Más democracia', o democracia sin más? PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Domingo, 26 de Agosto de 2018 00:31

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Por Dimas Castellanos.- 

Fulgencio Batista fue derrocado hace seis décadas. A los cubanos de hoy, inmersos en la sobrevivencia, poco les importa ese hecho. Sin embargo, el periodista oficialista Iroel Sánchez usó una página del diario Granma para explicar con su artículo "Frente al cerco, más democracia", que Batista contaba con el apoyo de Estados Unidos y que voceros de esa administración lo exaltaban como un aliado confiable y un buen amigo.

Entre otras cosas, Sánchez escribió: "La verdad es que los gobiernos electos que antecedieron a Batista se caracterizaron por la corrupción, el gansterismo, el entreguismo y el asesinato de sindicalistas".

Lo que no menciona Sánchez es la otra cara de la medalla. Aquellos gobiernos tenían que enfrentarse a las urnas cada cuatro años y podían ser cambiados por el pueblo, tal y como lo explicó el propio Fidel Castro en octubre de 1953, durante su defensa por el asalto al cuartel Moncada: "Os voy a referir una historia. Había una vez una república. Tenía su constitución, sus leyes, sus libertades; Presidente, Congreso, tribunales; todo el mundo podía reunirse, asociarse, hablar y escribir con entera libertad. El gobierno no satisfacía al pueblo, pero el pueblo podía cambiarlo y ya sólo faltaban unos días para hacerlo. Existía una opinión pública respetada y acatada y todos los problemas de interés colectivo eran discutidos libremente. Había partidos políticos, horas doctrinales de radio, programas polémicos de televisión, actos públicos…"

También dice Sánchez: "A pesar de una Constitución, proclamada en 1940, cuyas concepciones de avanzada para la época, en buena medida impulsadas por seis constituyentes comunistas, nunca se implementaron".

Es cierto que algunas leyes complementarias quedaron pendientes, pero restar valor a la Constitución de 1940 porque algunas leyes "nunca se implementaron" es insostenible. Un solo ejemplo basta para refutar su afirmación. Los 27 artículos acerca del trabajo, recogidos en el Título VI, refrendaron la jornada de ocho horas; el pago de 48 horas por 44 trabajadas; descanso retribuido de un mes por cada once de trabajo; protección a la maternidad obrera, con pago de seis semanas antes y después del parto; derecho de sindicación a patrones, empleados privados y obreros; el derecho de los trabajadores a la huelga y el de los patrones al paro. De ellos, el descanso retribuido de un mes y la jornada de 44 horas equivalente a 48 no existía en países más desarrollados que Cuba.

Supuestamente para restituir plenamente la Constitución de 1940, que incluía introducir las leyes complementarias pendientes, se asaltó el Moncada. Sin embargo, en febrero de 1959, dicha Constitución fue sustituida, sin consulta popular, por la Ley Fundamental de la República de Cuba. Y solo 17 años después se institucionalizó el país con la Constitución de 1976, copiada en buena medida de la carta magna soviética.

Por otra parte, eso que afirma Sánchez de que "las concepciones de avanzada para la época, en buena medida impulsadas por los comunistas", es una verdad a medias.

La Constitución recogió los resultados de las luchas sociales desde inicios de la República. En materia de trabajo quedaron resumidos en el Decreto 798 de abril de 1938: la legislación laboral más avanzada hasta el día de hoy, emitida durante el gobierno del coronel Federico Laredo Brú.

La presencia de los convencionales comunistas sí fue una prueba de democracia. El pueblo cubano eligió libremente a sus representantes a la Convención, entre ellos a los seis comunistas, que siendo minoría participaron en la elaboración del texto, cuyo carácter de avanzada resultó del consenso entre todos los participantes, como solo puede ocurrir en democracia sin más.

La Constitución de 1940 refrendó "la existencia y legitimidad de la propiedad privada en su más amplio concepto de función social sin más limitaciones que aquellas que por motivo de necesidad pública o interés social establezca la ley". Es decir, prohibió la confiscación —apoderamiento arbitrario de la propiedad ajena sin pagarla— a pesar de que los comunistas presentaron una enmienda para limitar esa prohibición. Eduardo Chibás calificó la enmienda comunista como "lo más antiliberal, lo mas antidemocrático y lo más antiprogresista que se ha traído al seno de esta Asamblea Constituyente". La propuesta comunista fue rechazada.

La atribución a la propiedad de una función social venía de Roosevelt, quien en 1910 expuso la necesaria intervención del "Estado y de la nación sobre los medios ilícitos de ganar dinero". "Hay que modificar las circunstancias —explicaba Roosevelt- que permiten acumular un poder no consagrado al bienestar general. Sólo permitiremos que se gane, si de ello dimanan beneficios para la colectividad".

Es decir, una acción vigilante y correctiva del Estado, pero no arbitraria ni confiscatoria, porque se anularía el derecho de propiedad y con ella su función social.

Dice Sánchez: "A momentos críticos, Cuba siempre ha respondido con más democracia".

¿En qué consistió y consiste esa "más democracia"? ¿En opinar sobre un texto cuya esencia está predeterminada por un partido político? ¿En negar al cubano —viva o no fuera de la Isla— a ser empresario en su país? La restitución de las libertades que fueron refrendadas en 1940 para que los cubanos participen como ciudadanos en los destinos de su nación, eso es democracia.

En lugar de presentar año tras año en la ONU un proyecto de resolución contra el embargo, desarrollar campañas ideológicas contra el imperialismo o recordar que Estados Unidos era amigo de Batista, como ha hecho Iroel Sánchez, se debería, como hizo Vietnam, introducir mecanismos de mercado, dar autonomía a los productores y derecho a los nacionales a ser empresarios, para estimular la iniciativa, el interés y la responsabilidad de los cubanos. Eso sí es democracia.

DIARIO DE CUBA

Última actualización el Lunes, 03 de Septiembre de 2018 13:55
 
El poco conocido Gulag del Caribe PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Viernes, 17 de Agosto de 2018 00:22


Por ROBERTO ÁLVAREZ QUIÑONES.- 

Cuando Alexander Solzhenitsyn, cinco años después de la muerte de Stalin en 1953, comenzó a escribir en la clandestinidad su monumental Archipiélago Gulag, no se imaginó que gracias a esa obra suya el mundo conocería los horrores de las prisiones en Siberia y otros lugares de la Unión Soviética durante la larga etapa del terror estalinista.

Gulag son las siglas en ruso de la Dirección General de Campos de Trabajo en la URSS (1930-1960). Ya la URSS no existe y todos saben cómo eran las prisiones soviéticas. En Rusia hoy ese es un libro imprescindible.

Pero en Cuba el estalinismo sigue en pie y del Gulag del Caribe se conoce muy poco, en pleno siglo XXI. Ex-presos políticos, escritores y periodistas independientes narran el sufrimiento en las prisiones, pero sus testimonios son ignorados, minimizados, o hasta negados por grandes medios de comunicación.

De alguna manera sique ocurriendo lo expuesto hace 31 años por Néstor Almendros y Jorge Ulla en su documental Nadie escuchaba. Pero hoy no hay justificación. Ya no puede alegarse que no hay información. Más de 200 periodistas independientes reportan constantemente desde la Isla el drama de las prisiones.

"Salían ratas del retrete"

Una expresión de que cuando los medios cumplen su papel todo es distinto, es el caso del biólogo Ariel Ruiz Urquiola. Tan pronto periodistas independientes informaron al mundo que había sido condenado a un año de cárcel por motivos políticos se inició una campaña internacional por su liberación, apoyada por la oposición interna, y por el propio científico, quien se declaró en huelga de hambre y sed. ¿Resultado? El valeroso científico fue liberado.

Luego Ruiz Urquiola narró a este diario que estaba en el campamento Cayo Largo en una celda minúscula en la que no cabía acostado. "A las 10:00PM me daban una colchoneta y la retiraban a las 6:00AM. Por el retrete salían ratas y tenía que taparlo con la mitad de un pomo plástico de dos litros, de esos de refresco, que había desde antes que yo llegara". Y agregó: "Había una escotilla con barrotes a la que yo acercaba la cara para inspirar oxígeno".

No hay gobierno en el planeta que le importe menos la vida humana que el castrista. Archivo Cuba tiene registradas la muerte en huelgas de hambre de 13 presos políticos. El primer huelguista de hambre muerto, en 1966, fue el opositor Roberto López Chávez, en Isla de Pinos. En 1967, fueron Luis Alvarez Ríos y Francisco Aguirre. Luego el exlíder estudiantil Pedro Luis Boitel, en 1972, y otros nueve, entre ellos Orlando Zapata en 2010, y Wilmer Villar en 2012.

Hay en Cuba hay más de 120 prisioneros de conciencia, documentados por la Comisión Nacional de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) y que ha denunciado la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FDHC). Hay 27 presos políticos más que en 2016. Uno de ellos es Eduardo Cardet, en prisión hace dos años por osar criticar el legado de Fidel Castro.

Con Díaz-Canel la represión se ha disparado. Esbirros del MININT le dieron una paliza a las opositoras Micaela Roll Gibert y Aimara Nieto Muñoz en Calabazar, La Habana. ¿Qué delito cometieron? Gritaron "¡Abajo Díaz-Canel!". Quienes tenemos edad suficiente recordamos las golpizas que en los años 50 recibían los estudiantes por gritar "¡Abajo Batista!". Quién nos lo iba a decir.

Siguiendo la psiquiatría soviética

Hay nueve presos de conciencia desde hace más de 20 años, y algunos llevan 24 años, como Armando Sosa Fortuny y Miguel Díaz Bouza. Van en camino de igualar o superar la marca de Nelson Mandela de 27 años en prisión.

Cuando en 1987 Mandela cumplió 25 años en prisión, los medios hablaron del valeroso líder sudafricano, declarado entonces como el preso político más antiguo del mundo. Sin embargo, el Comité Cubano Pro Derechos Humanos circuló una lista de cerca de 20 presos políticos cubanos que habían permanecido en prisión tanto tiempo como Mandela, o más. Nadie le hizo caso.

Y cerca de otros 20 presos políticos cubanos llevan más de 15 años en la cárcel. "Son, sin duda, algunos de los presos políticos más antiguos del Hemisferio Occidental", afirma la CCDHRN.

En tanto, la Fundación Memorial Víctimas del Comunismo, con sede en Washington, denunció la aplicación de "la psiquiatría punitiva de estilo soviético" en el presidio político castrista, y destacó el caso de Daniel Llorente, quien el Primero de Mayo de 2017 corrió delante del dictador Castro con una bandera de EEUU. Llorente fue internado en el hospital psiquiátrico habanero de Mazorra, y allí lo tuvieron preso hasta mayo de 2018. La fundación destacó que a Llorente le aplicaron electroshocks, radiación, aislamiento, tareas forzadas, drogas psicotrópicas, y palizas periódicas.

Archivo Cuba, con sede en Miami, informó a fines de 2017 que desde que el general Castro sustituyó a Fidel se habían documentado 204 muertes en prisiones y centros de detención. Acusó al régimen de haber asesinado o provocado la muerte de 12 personas en 2017, de las cuales nueve estaban en cárceles o centros de detención. Tres de ellos fueron los opositores políticos Adrián Sosa, del proyecto Estado de Sats; la Dama de Blanco Ada María López, y el activista de UNPACU Hamell Mas Hernández.

A diferencia de su fallecido hermano, a quien le gustaba condenar a largas condenas a los opositores políticos que decidía no fusilar, Raúl Castro prefiere condenas más cortas, pero a más personas. No los fusila pero los apalea, tortura, narcotiza, le aplica electroshocks, o los mata, siempre cuidando de que nadie lo pueda probar. El caso de Oswaldo Payá es elocuente.

A Castro II y su gente les encantan dar palizas en la calle a pacíficos opositores, no importa si son mujeres ancianas. Y fabricarles delitos comunes para encarcelarlos, o tenerlos varios días prisioneros para que "escarmienten". En 2017 la dictadura realizó 5.155 arrestos por motivos políticos. Muchos fueron condenados por cargos fabricados, copiados de figuras delictivas de los nazis, como "peligrosidad social" o "atentado".

"Me colgaban de la puerta de la celda por las manos"

Y ahora acaban de crear uno nuevo, el de "asesinato en tentativa". De ello acusan al líder de UNPACU, José Daniel Ferrer, en Santiago de Cuba. Poco importa que los testigos vieran cómo el connotado esbirro Dainier Suárez Pagán se colocó deliberadamente delante del automóvil que conducía Ferrer, quien pisó bruscamente el freno y una rueda del vehículo se dislocó. El plan de Pagán funcionó y Ferrer probablemente será encarcelado.

Además de las palizas de rigor, los presos políticos sufren el hostigamiento psicológico de sus carceleros y jefes. Padecen de comidas en mal estado, brotes diarreicos desatendidos, negación de medicamentos, falta asombrosa de higiene, hacinamiento, vendas para fomentos en los mismos jarros sucios donde reciben alimentos, ácaros, chinches, mosquitos, ratones y cucarachas. Negación de visitas, castigos por negarse a hacer ciertos "favores", como espiar a otro recluso o propinarle una golpiza de escarmiento, o robarle sus pertenencias. También les plantan armas blancas para castigarlos.

Mario Alberto Hernández Leyva, de Holguín, es vicepresidente del Movimiento Opositores por Una Nueva República (MONR). En mayo de 2014 fue recluido sin juicio en la prisión de Valle Grande. Salió de la cárcel en 2017 y hace poco reveló a este diario lo que sufrió por no ponerse la camisa de preso común: "Me colgaban de la puerta de la celda por las manos esposadas Había días que me amarraban desde las 10:00PM hasta las 5:00AM… También me esposaban a la litera, no me podía agachar, moverme, nada".

Por eso es necesario evocar la denuncia que hizo José Martí cuando, con solo 18 años de edad, escribió El presidio político en Cuba, al salir de las mazmorras colonialistas de La Habana. Es necesario correr el velo que cubre al Gulag castrista. Información fidedigna, desde el terreno mismo, hay de sobra.

DIARIO DE CUBA

Última actualización el Martes, 28 de Agosto de 2018 05:37
 
Llegó la hora de defender las libertades PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Lunes, 20 de Agosto de 2018 12:42

El Tribunal Supremo de Justicia venezolano en el exilio condenó a 18 años de cárcel a Nicolás Maduro. (EFE)

Por Carlos Alberto Montaner.-

El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) venezolano condenó a 18 años de cárcel a Nicolás Maduro. Magnífico. Tendrá que cumplirlos en Ramo Verde. Excelente. Allí recluyó a Leopoldo López y a otros enemigos políticos. Además, deberá abonar una multa de 25 millones de dólares y resarcir al Estado con 35 mil millones como consecuencia de coimas y sobreprecios recibidos o pagados a Odebrecht.

 

Odebrecht es un maligno y eficiente bandido brasileño. Cansado de la incapacidad para delinquir que mostraban los políticos deshonestos latinoamericanos, organizó el robo a gran escala en una docena de países (que no eran mancos, por cierto) y, tal vez, en el sur de Florida, que es la mayor cantidad de América Latina avecindada en Estados Unidos.

 

Todo eso está muy bien. El TSJ está facultado para actuar de la manera que lo hizo. Los fallos los reconocen la OEA y el Parlamento Europeo. Acusó la Fiscal General, Luisa Ortega, una conversa a la democracia con un turbio pasado de persecuciones a la que la oposición, inteligentemente, le ha dado la bienvenida, acaso porque no hay muchos venezolanos libres del pecado original chavista.

Acusó la Fiscal General, Luisa Ortega, una conversa a la democracia con un turbio pasado de persecuciones a la que la oposición, inteligentemente, le ha dado la bienvenida

Los 33 magistrados del TSJ fueron nombrados por la Asamblea Nacional, como manda la Constitución vigente. El problema es que todos han tenido que exiliarse. La Carta Magna, que Chávez calificaba como la Bicha, y aseguraba que era la mejor Constitución del planeta, no especifica dónde debe radicar el TSJ.

 

Lógicamente, si hubiera habido un terremoto en Caracas, el TSJ tendría que sesionar en otro sitio. En Venezuela ha ocurrido un terremoto político que ha arrasado con todo. Comprensiblemente, el TSJ se ha marchado a otros sitios (Colombia, Chile, USA y Panamá). Afortunadamente, existe Internet y los magistrados pueden sesionar periódicamente viéndose las caras por Skype.

 

Maduro, obviamente, se reirá de la sentencia, y dirá alguna estupidez al respecto, aunque en su fuero interno sienta escalofríos. Los mismos que se perciben cuando uno escucha a los funerarios discutir con nuestros parientes si nos velan de cuerpo presente, con gafas y maquillados, o nos creman y devuelven a la familia una caja con kilo y medio de cenizas de los huesos, tras explicarles que la carne, las vísceras y las partes blandas, incluidos los ojos, se convierten en humo.

 

Por supuesto, los 14 países del Grupo de Lima tomarán nota muy favorablemente de la sentencia del TSJ, pero eso no es suficiente. Tendrán que pasar a la acción si quieren librarse de las dictaduras del Socialismo del Siglo XXI: Venezuela, Nicaragua y Bolivia.

Maduro, obviamente, se reirá de la sentencia, y dirá alguna estupidez al respecto, aunque en su fuero interno sienta escalofríos

Deben hacerlo, por la cuenta que les tiene, dado que estas naciones tratan de hacer metástasis y conspiran con sus camaradas locales para destruir los fundamentos democráticos.

 

El Grupo de Lima debe fundar sus acciones en la Carta Democrática firmada, precisamente, en Lima, en el 2001, en una solemne convocatoria hecha por la OEA. Tiene tela por donde cortar. Esos tres regímenes, todos signatarios del acuerdo, quieren aparentar que son democráticos. Retuercen las leyes para que los caudillos permanezcan en el poder indefinidamente. Matan, encarcelan y exilian a los opositores acusándolos de terroristas.

 

Cuba dirige al grupo tras bambalinas, pero la Isla de los hermanos Castro se trata de una tiranía consolidada y (vilmente) aceptada por todos. No firmó la Carta Democrática y se ha negado a reincorporarse a la OEA, invitación que incomprensiblemente le cursó el señor Insulza.

Cuba no intenta presentarse como una democracia, sino que exhibe orgullosamente su condición de satrapía de partido único en la que los derechos individuales están sujetos a los fines últimos del Estado

Cuba no intenta presentarse como una democracia, sino que exhibe orgullosamente su condición de satrapía de partido único en la que los derechos individuales están sujetos a los fines últimos del Estado y éstos los define el Partido Comunista. No hay, pues, hipocresía ni contradicción fundamental entre la ley y la práctica. Es un bodrio estalinista y así ha sido desde hace casi 60 años. Su socialismo es del siglo XX, el que costó cien millones de muertos, y proviene directamente del leninismo.

 

¿Qué puede hacer el Grupo de Lima, exceptuado México, que vuelve a refugiarse en la parálisis de la Doctrina Estrada? Puede romper o rebajar la jerarquía de las relaciones diplomáticas. Puede explicar que las leyes y la tradición justifican el uso de la fuerza cuando se han cerrado los caminos democráticos. Puede armar a los opositores para que defiendan sus libertades. Lo que sería suicida es cruzarse de brazos.

14 Y MEDIO

Última actualización el Lunes, 27 de Agosto de 2018 13:26
 
La reforma constitucional cubana es “el cambio fraude” que habló Payá PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Viernes, 27 de Julio de 2018 04:33

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Por Jorge Hernández Fonseca.- 

Una reforma constitucional se hace normalmente para mejorar las relaciones en la sociedad, hacerla más eficiente, efectiva y mejorar el desarrollo de toda la nación. Nunca debe hacerse para mantener un grupúsculo ineficiente y parásito en el poder, como lo han hecho Raúl Castro y sus secuaces.


La reforma constitucional cubana es “el cambio frade” que habló Payá

Jorge Hernández Fonseca

26 de Julio de 2018

El dictador cubano, Raúl Castro, acaba de redondear un proyecto de constitución (la constitución de Raúl, para diferenciarla de la anterior constitución de Fidel). Raúl con su reforma tiene un objetivo bien definido: mantenerse en el poder. La misma no persigue --como debería-- enmendar la fracasada sociedad comunista implantada 60 años atrás, sino persigue abrir la economía para mantenerse en el comando. Sin embargo --como señuelo-- elimina la palabra “comunismo”, con lo cual --contradictoriamente -- acepta el fracaso de la ideología que detenta.

Tomando la experiencia de dos países comunistas remanentes, China y Viet Nam, Raúl formula los cambios en la economía de la isla para intentar ir a la economía de mercado, con vistas a finalmente poder producir bienes y servicios (el socialismo no sabe cómo producir bienes y servicios). Todo en medio de un cambio generacional, intentando una mejora en el nivel de vida de la sociedad de la isla, para incentivar la aceptación de los nuevos dictadores por venir.

La dictadura cubana cree que la economía de mercado se implanta por decreto y que no es necesario eliminar las limitaciones que hoy cercenan el emprendimiento de los potenciales empresarios cubanos (cuentapropistas). En realidad, antes de anunciarse los cambios que se pretenden en la economía, la dictadura castrista tuvo a bien “apretar las tuercas” precisamente en la base fundamental en la que se apoya una economía de mercado, limitando alcances empresariales, incrementando los impuestos y decretando la “imposibilidad de ganar dinero”.

“El panadero no se levanta a las tres de la madrugada pensando sólo en satisfacer sus clientes, sino pensando también en el dinero que ganaría si esta satisfacción fuera óptima”. Hasta que Raúl Castro no comprenda este principio natural, expresado por Adam Smith hace cientos de años, o como comprendió en su tiempo Deng Xiaoping, que “hacerse rico es glorioso”, la economía de la isla nunca tendrá economía de mercado, sino una caricatura voluntarista.

Una reforma constitucional se hace normalmente para mejorar las relaciones en la sociedad, hacerla más eficiente, efectiva y mejorar el desarrollo de toda la nación. Nunca debe hacerse para mantener un grupúsculo ineficiente y parásito en el poder, como lo han hecho Raúl Castro y sus secuaces. Claro, la cúpula gobernante cubana piensa aplicar estos nuevos principios capitalistas adoptados en la reforma económica, pero para extranjeros. ¡Discriminación pura!

De manera que, en la Cuba castrista se hacen reformas solamente en el área económica (nada de mejoras políticas, o en derechos humanos, civiles, o sociales, que son los que demanda el sufrido pueblo cubano). Además, reformas sólo para extranjeros, ya que autorizar los cubanos a “hacerse ricos” (como se hacen los chinos y vietnamitas) es poco menos que imposible.

Si la dictadura autorizara a los cubanos a encabezar su economía de mercado, probablemente habría una mejora material, pero eso no sería suficiente para cambiar la sociedad cubana, que necesita además del “pan nuestro de cada día” (que hoy no tiene), la libertad política, social y moral que la nueva constitución no garantiza, aunque haya eliminado la palabra comunismo.

Artículos de este autor pueden ser encontrados en http://www.cubalibredigital.com

Última actualización el Lunes, 20 de Agosto de 2018 12:49
 
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