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Artigos: Cuba
“El tiempo, la globalización e internet ganarán al castrismo” PDF Imprimir E-mail
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Miércoles, 10 de Julio de 2019 04:06

Sobre Yoani Sánchez.- 

La periodista cubana Yoani Sánchez asegura que la prensa libre fue “aniquilada” en su país, teme que retroceda en otros como Venezuela y Nicaragua y confía en que el tiempo y los vientos de globalización ganen la batalla en internet a favor de la información veraz e independiente contra el castrismo, según una entrevista con la agencia de noticias EFE, en Madrid.

Sánchez se refirió también al mandato de Miguel Díaz-Canel, que sucedió en abril de 2018 a Raúl Castro, hermano de Fidel Castro (fallecido en 2016), que fue cabecilla de la revolución de 1959 y dictador en el país hasta 2006.

El gobierno de Díaz-Canel está suponiendo pasos “atrás” para recuperar un “control” que el oficialismo había perdido, dijo Sánchez a EFE.

A esto se une una “caída” de la economía, pues “el oficialismo no ha dado los pasos necesarios para la apertura económica”, explica, pero también motivada por el contexto internacional y las nuevas medidas estadounidenses de embargo económico, como las sanciones por importar petróleo venezolano.

El Gobierno de Cuba anunció el 27 de junio un incremento de los bajos salarios estatales y de pensiones, dentro de un grupo de medidas para impulsar la economía del país, que enfrenta la crisis más grave en las últimas dos décadas.

“Todo eso se percibe en las calles, en el plato y en los bolsillos” y en una “crisis migratoria” hacia los EE.UU., según Sánchez, directora del diario 14ymedio.com, bloqueado en Cuba por el Gobierno, pero que puede leerse fuera de la isla.

Años atrás, las autoridades castristas le denegaron repetidamente el permiso para viajar fuera del país y fue detenida durante unas horas en varias ocasiones. En 2012, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le concedió medidas cautelares por considerar que estaba en situación de riesgo.

Preguntada por si internet es una pequeña parcela de libertad en Cuba, responde que es un fenómeno que va “muy deprisa” en la sociedad cubana, a pesar de que es todavía unos de los países menos conectados del mundo.

Recuerda que, en diciembre pasado, el oficialismo “se atrevió” a abrir el acceso de los teléfonos móviles a internet, y esto se ha notado en que el activismo social de muchos tipos ha crecido “muchísimo”, incluso las críticas al régimen “se hacen sentir en las redes”.

Pero esta libertad, todavía no llega en la misma medida “a la realidad” de la calle, pues todo intento es “profundamente reprimido”, denuncia.

Aun así, ya ha tenido algunos efectos, como la marcha LGTBI del 11 de mayo en La Habana, “organizada desde internet”. Y esto “preocupa” a los gobernantes cubanos.

Para contrarrestar, Díaz-Canel promovió que ministros y altos funcionarios estuvieran presentes en las redes sociales, según Sánchez, quien intervino este martes en el Congreso Anual de la Asociación Internacional de Estudios en Comunicación Social, en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid.

“Esto deja en evidencia -opina- su incapacidad para dialogar (…) porque se comportan de una manera tan agresiva a veces, tan intolerante, tan militante, que internet también está sirviendo para dejar a la vista pública de todo el mundo ese discurso de la prepotencia ideológica y política”.

¿Pero es internet la alternativa? “Se está todavía muy lejos” de poder decir que se puede ejercer el periodismo medianamente en Cuba sin recibir un castigo por eso, según Sánchez.

“Hay un monopolio gubernamental y partidista sobre la difusión de información”, precisa la periodista, muy crítica con el régimen cubano, que tiene mecanismos “muy bien engrasados” contra los reporteros independientes, como acabar con su reputación, detenciones y confiscación de material, asegura.

Y esos riesgos no son solo por un artículo político discrepante: “Basta escribir sobre la carestía (de la vida) y ya puedes tener un problema”.

Pero gracias a la tecnología y los dispositivos electrónicos se ha logrado que crezca y se desarrolle un ecosistema de medios independientes.

El oficialismo ha respondido “censurando muchos de estos sitios”, pero los lectores han recurrido al ingenio, a “trucos” como ‘proxys anónimos’ para acceder a los contenidos.

Otra forma de controlar el acceso a internet, denuncia Sánchez, es con unos precios “muy altos” del monopolio estatal de telecomunicaciones, y con “servicios muy deficientes”. Cuatro gigas de datos, dice, cuestan lo que el salario mensual de un ingeniero.

Preguntada por quién ganará la batalla de internet en Cuba, cree que será el tiempo. “Y los tiempos están invitando a la globalización, a un mayor flujo de información, a ciudadanos cada vez más conectados”; y el castrismo “va a tener que lidiar con una ciudadanía mucho más activa, totalmente contraria al modelo político y social impuesto”.

En relación con la libertad de prensa en Iberoamérica, asegura que son “malos momentos en general” en la región. Cita México (periodistas asesinados), Honduras, El Salvador…

Y en otros lugares, los autoritarios intentan “domesticarla” y, cuando no es posible, “censurarla o encarcelar al reportero”.

“Mi temor es que eso haga perder terreno (…) a la prensa y la información, y que ayude a entronizar más los populismos, los autoritarismos y, sobre todo, las dictaduras”.

Sobre Cuba, comenta que la prensa libre fue “aniquilada”, pero también le preocupan Venezuela y Nicaragua. “Afortunadamente, las redes sociales están jugando muchas veces el papel de canalizar ese periodismo crítico”, concluye.

CUBANET/EFE

Última actualización el Miércoles, 17 de Julio de 2019 04:34
 
La generación histórica ya es cosa del pasado PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Sábado, 13 de Julio de 2019 02:59

Por REINALDO ESCOBAR.-

Aunque la expresión “generación histórica de la revolución cubana” se ha venido usando para definir a un grupo específico de personas, no existe una tesis oficial a través de la cual pueda determinarse quiénes merecen estar incluidos en esa lista y cuáles formalidades debe alguien cumplir para aparecer y permanecer en ella.

A partir de ahora, numerosas leyes deberán pasar al Parlamento para cumplir con los plazos previstos por la nueva Constitución. (Granma)

Si se tratara de una definición académica sin conexión con la realidad del poder político, el título en cuestión podría tratarse en su condición meramente etaria y se le podría aplicar a cualquier persona nacida durante la primera mitad del pasado siglo con un mínimo rango de error. Para los cubanos “indiscutiblemente jóvenes” nacidos en el siglo XXI, muchos de los que ostentan cargos importantes son considerados simplemente viejos.

Última actualización el Martes, 16 de Julio de 2019 04:21
 
Díaz-Canel va a 'poner contra la pared' a 'cuentapropistas' y cooperativistas PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Miércoles, 10 de Julio de 2019 03:49

Por ORLANDO FREIRE SANTANA.- 

La nueva Constitución de la República de Cuba no está exenta de ambigüedades y hasta de contradicciones que tornan confusos sus articulados, y que en consecuencia les permite a los gobernantes interpretar a su antojo lo que allí se expone.

Un ejemplo lo tenemos en el Artículo 18, el único que en toda la Carta Magna hace mención de los espacios de mercado en la economía. Dice así: "En la República de Cuba rige un sistema de economía socialista basado en la propiedad de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción como la forma de propiedad principal, y la dirección planificada de la economía, que tiene en cuenta, regula y controla el mercado en función de los intereses de la sociedad".

Refrendado de esa manera, es decir, "que tiene en cuenta el mercado", cualquiera podría pensar que, aun en espacios muy reducidos,  los gobernantes estarían dispuestos a respetar los fundamentos de la economía de mercado, uno de los cuales establece la libre formación de precios de acuerdo con la relación entre la oferta y la demanda.

El asunto cobra actualidad  a raíz de las nuevas medidas anunciadas por el mandatario Miguel Díaz-Canel, en las que destaca un aumento de salario para los trabajadores del sector presupuestado, así como de las pensiones a los jubilados.

Las propias autoridades han reconocido que esos incrementos tienen lugar en momentos delicados para la economía, ya que debido a la escasez de artículos de primera necesidad no se cuenta por ahora con una contrapartida que haga frente a ese efectivo que se inyectará en la circulación. Un entorno que, además, podría generar —más de lo que ya estamos presenciando— un proceso inflacionario en la economía.

Mas, ni corto ni perezoso, el señor Díaz-Canel argumentó lo que se piensa hacer para contrarrestar los aumentos de precios en la economía. Primero enumeró algunos instrumentos económicos, como la potenciación de las ofertas del Ministerio de la Industria Alimentaria, además de nuevos servicios informáticos y recreativos que podrían ponerse a disposición de la población.

Sin embargo, consciente de que tales ofertas no serán suficientes para captar el hipotético exceso de circulante, se refirió también a los instrumentos administrativos que se emplearán (en este caso, la coacción) en aras de lograr su objetivo. En ese sentido, y acudiendo a la otra cara del Artículo 18, la que enfatiza en la regulación y control del mercado, Díaz-Canel expresó que "No puede haber incrementos de precios en el sector estatal. Y tampoco puede haber incrementos de precios en el sector no estatal, y vamos a discutir con el sector no estatal para que entienda".

Asistimos entonces a un marco regulatorio que puede, como decimos los cubanos, "poner contra la pared" al sector no estatal de la economía, en este caso los trabajadores por cuenta propia y los cooperativistas.

Se trata de un sector que no recibe ningún tipo de subsidio gubernamental para llevar a cabo su gestión productiva o de servicios, y que además puede experimentar cambios en su entorno, como un aumento de precios en sus insumos y materias primas —algo que ya se pone de manifiesto—, y hasta un incremento en los impuestos que deben pagar a la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT). O sea, que el sector no estatal podría en cualquier momento acudir a un aumento en los precios y tarifas que aplica, no por tratarse de malvados o vengarse de las medidas anunciadas por el Gobierno, sino simplemente como respuesta a las condiciones objetivas en las que desarrollan su labor.

Y lo más preocupante: las autoridades no renuncian a esa mala costumbre de echar a fajar a unas personas contra otras. Ya han habilitado números telefónicos para que las personas "denuncien" cuando detecten aumentos de precios. La precaria institucionalidad podría naufragar ante el espíritu de los mítines de repudio.

DIARIO DE CUBA

Última actualización el Domingo, 14 de Julio de 2019 22:06
 
500 AÑOS DE LA HABANA 'La Habana como un guion apocalíptico' PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Viernes, 05 de Julio de 2019 09:46

Por JORGE PERÉ SERSA.- 

Situemos que La Habana es una serie de HBO. Una que comienza a mediados del pasado siglo, recrea el esplendor de una ciudad, y luego adopta un giro inesperado. A partir de ahí, La Habana, entrará en un raro eclipse, en una suerte de reformatorio que la conducirá a otra vida.

Asistimos, entonces, a una ciudad que se evapora. El atractivo visual de inicio se va deformando. La gente se convierte en espectros. En eternos caminantes que se reúnen a repetir consignas. Parece un remake de Resident Evil o de The Walking Dead. Pero es todo lo contrario: esas historias son una parodia de lo que en realidad ocurrió en La Habana.

La Habana como un guion apocalíptico.

Hay una ciudad fantasma. Una ciudad dentro de otra ciudad. La historia de un antes y un después. El presente aplastando el pasado. Surgiendo a la ruina del antes. Dos ciudades en un mismo cuerpo decrépito: una es el trauma físico y la otra es la pobreza espiritual. Hay dos ciudades que se contradicen. La Habana es esa contradicción. Es esa negación perpetua. El imaginario de dos ciudades irreconciliables, en plena disputa.

El viajero se expone a una idea, a una portada de la ciudad. Ya sea folclórica o exclusiva ejerce sobre el mismo un poder muy fuerte. Lo imanta. No importa donde se hospede el viajero: la ciudad, al cabo, es la misma. La contradicción permanece bajo distintos matices. De un balcón moderno a un caserío improvisado. De una casona colonial a un volumen macizo que recuerda a otra ciudad. De una reliquia del 52 a un SUV de Mercedes Benz. La Habana se trata de esa experiencia discontinua.

Siento nostalgia de esa ciudad que no viví jamás. Rabia de todo lo que me fue negado. Lástima de una ciudad que envejeció tan pronto. Con todo a medio hacer. En medio de la ruina, supongo que no tuvo otra opción. La ciudad moderna que fue, se distiende ahora de una manera ecléctica. Sin atisbos de un presente afortunado.

La ciudad de cinco siglos que se torna más vieja y vencida que Roma. Una ciudad derrotada por la conspiración, que no por el tiempo. Ciudad apocalíptica que sobrevive como un experimento histórico.

Poner a un lado los vicios de escriba, y adentrarme en el intercambio de pesares que se da entre La Habana y los habaneros.

Narrar esta ciudad desde hoy. Plasmar su biografía apócrifa. Tomármela en serio.

DIARIO DE CUBA

Última actualización el Domingo, 14 de Julio de 2019 22:09
 
Por qué fracasan las conversaciones Maduro Guaidó en Oslo PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Viernes, 31 de Mayo de 2019 05:25

 

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Por Jorge Hernández Fonseca.- 

En la Venezuela de hoy, hay dos posibilidades: 1) Negociar con Cuba. EUA, el Grupo de Lima y Europa negociar con la Habana. 2) Organizar una fuerza militar internacional latinoamericana, con soldados venezolanos y apoyados militar, logística y financieramente por EUA, para tirar del poder por la fuerza a Maduro Cabello y comparsa.


Por qué fracasan las conversaciones Maduro Guaidó en Oslo

Jorge Hernández Fonseca

31 de Mayo de 2019

Por la segunda vez fracasan las conversaciones Maduro-Guaidó en Oslo. Estos fracasos sucesivos sólo demuestran una realidad: Para solucionar la crisis venezolana mediante conversaciones, no es con Maduro con el que habría que negociar, habría que negociar con La Habana. A su vez, no es Guaidó el interlocutor con el cual La Habana se sentaría a negociar la solución de la crisis venezolana, sino con los representantes de Donald Trump. Maduro jamás va a negociar su salida del poder; Cuba si lo haría, como ya estuvo dispuesta a hacerlo.

La Habana inició este ciclo negociador entre venezolanos en Oslo, porque dio garantías a la oposición de tirar del poder a Maduro y convocar elecciones limpias. Era porque Trump había prometido que si Cuba retiraba “sus hombres” de Venezuela, propiciaría un nuevo acercamiento a la Habana, que resolvería muchos de sus problemas. Así, los cubanos proyectaron para Venezuela una solución al estilo Nicaragua, con Padrino jefe del ejército, Cabello al frente del partido chavista y donde el único sacrificado sería Maduro. Aunque perdieran las elecciones ahora, siempre habría como retomar el poder, al mejor estilo Daniel Ortega en Nicaragua.


La oposición política cubana de Miami, protestó ante Trump, que dio marcha atrás a su promesa de abrirse a la Cuba castrista (lo cual eternizaría la dictadura cubana) y las cosas volvieron a la posición cero. De esa manera, Cuba nunca colaboraría con Guaidó para eliminar a Maduro. En esta segunda ronda de negociaciones, Guaidó ignoró que ya la Habana no tiraría a Maduro, porque ya Trump no se abriría con la isla. La conversación Guairó-Maduro se trabó precisamente cuando el dictador venezolano se negó a abandonar el poder, sin ganar nada.


En la Venezuela de hoy, hay sólo dos posibilidades: Primero: Negociar con Cuba, es decir EUA, el Grupo de Lima y Europa negociar con la Habana. En segundo lugar, organizar una fuerza internacional latinoamericana, con soldados venezolanos y apoyados militar, logística y financieramente por EUA, para tirar del poder por la fuerza a Maduro Cabello y comparsa.


La variante de una negociación con Cuba que implique compromisos de subsistencia de la dictadura castrista, sería --además de inmoral-- inaceptable para el sufrido pueblo cubano. Por ello, lo que se impone es la organización de una fuerza que se oponga a Maduro, en el mismo terreno con que el dictador venezolano ha enfrentado a la oposición pacífica: una fuerza militar.

Artículos de este autor pueden ser encontrados en http://www.cubalibredigital.com

Última actualización el Martes, 11 de Junio de 2019 06:16
 
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