Accidente aéreo en Cuba, efecto de crisis, Por Miriam Leyva

LA HABANA, Cuba.- El desplome del avión Boeing 737-200 durante el despegue en l...

México suspende operación de Aerolíneas Damojh tras accidente en Cuba

La Dirección General de Aeronáutica Civil de México dijo el lunes que ...

Almagro: "no reconocemos a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela"

“No se puede tener democracia sin elecciones, pero ayer Nicolás Maduro demostró qu...

EEUU reacciona ante el fraude de Maduro e impone nuevas sanciones a Venezuela

Una orden del presidente Donald Trump limitará la capacidad del gobierno de Ni...

Brasil não reconhece vitória de Maduro; grupo de 14 países reduzirá relações com o país

Em nota emitida na manhã desta segunda-feira (21), o governo brasileiro, juntamente ...

Cataluña en su laberinto PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Jueves, 04 de Enero de 2018 20:09

Por MIGUEL SALES.- 

El jueves 21 de diciembre el 80% del electorado catalán acudió a las urnas para votar de manera tranquila y ordenada, en unas elecciones autonómicas realizadas con todas las garantías democráticas, aunque caracterizadas también por algunas anomalías.

De los cabezas de lista de los principales partidos, uno estaba en prisión preventiva (Oriol Junqueras, de Esquerra Republicana de Catalunya) y otro se encontraba prófugo de la justicia en Bruselas (Carles Puigdemont, de Junts per Catalunya). Ambos están acusados de haber proclamado la República Catalana el pasado 27 de octubre, cuando presidían el Gobierno autonómico, saltándose la legalidad vigente y vulnerando la Constitución Española.

El meollo de la cuestión, como se viene planteando desde hace algunos años, es la posibilidad de separar a Cataluña del Reino de España y constituirla en república independiente. En la configuración actual del Estado español, en el que Cataluña es una comunidad autónoma sujeta a las leyes y la Constitución de 1978, esa secesión es imposible. El ordenamiento jurídico vigente garantiza la integridad territorial del país y el concepto de soberanía nacional implica que no bastaría el voto mayoritario de los residentes de una región para que ésta pudiera independizarse.

Ni siquiera una mayoría abrumadora de votos locales podría privar al resto de los españoles del derecho a decidir sobre el conjunto del territorio nacional. Un señor de Ayamonte o una señora de Gijón tienen los mismos derechos a decidir sobre Cataluña —una parte de España, que es su país— que los que tiene cualquier vecino de Badalona a decidir sobre Huelva o Asturias. De modo que solo una reforma constitucional que autorizara el desmembramiento del país mediante un referéndum nacional vinculante podría abrir el camino hacia un divorcio pacífico. Y ningún gobierno, ni de la izquierda ni de la derecha, parece estar dispuesto a acometer un proceso así, que fácilmente podría terminar con la secesión de otros territorios (País Vasco, Galicia, Valencia), la caída de la monarquía borbónica y la desaparición de un país que tiene más de 500 años y que ha desempeñado en el mundo una función histórica y cultural de enorme importancia.

Ante esa situación, los partidos separatistas catalanes decidieron en 2017 oponer a la legalidad constituida una presunta legitimidad constituyente. El problema con que han tropezado es que esa legitimidad que invocaron no era suficiente ni siquiera para reformar el Estatuto de Autonomía y mucho menos para proclamar la independencia. En respuesta, el Estado español aplicó el artículo 155 de la Constitución, destituyó al Gobierno regional y convocó las elecciones que acaban de celebrarse.

El resultado de los comicios era previsible y ha sido muy similar al de años anteriores. Algo menos de la mitad de los votantes apoyó al separatismo y un 52% se inclinó por el constitucionalismo. Inés Arrimadas, cabeza de lista del partido centrista Ciudadanos, ganó en número de sufragios y escaños, pero difícilmente podrá formar gobierno, porque los partidarios de la independencia, al unir fuerzas, cuentan con una exigua mayoría parlamentaria.

Como viene ocurriendo desde hace muchos años, alrededor del 45% de los residentes en Cataluña no quieren seguir siendo españoles. Fue ese sentimiento, azuzado desde el Gobierno autonómico por Puigdemont, Junqueras y sus colaboradores, lo que condujo al referéndum ilegal del 1 de octubre y a la posterior proclamación unilateral de independencia, que terminó anulada por los tribunales y la acción del gobierno central.

Pero entre el fallido referéndum separatista de octubre y la aplicación del artículo 155, ocurrieron tres acontecimientos que no fueron obra del gobierno de Mariano Rajoy y que los independentistas no habían previsto, al menos en la escala en la que efectivamente sucedieron: 3.000 empresas se marcharon de la región, la otra mitad de la población de Cataluña, que se siente tan catalana como española, salió a la calle en dos ocasiones para manifestarse masivamente contra la independencia, y todos los Estados europeos respondieron con una negativa al intento de secesión.

Este baño de realidad desmontó las falacias del relato separatista y, sin embargo, no ha propiciado la solución que el Gobierno esperaba de las urnas.

Cuando el Senado aprobó la aplicación del artículo 155 para hacer frente al golpe separatista que estaba en marcha en Cataluña, Mariano Rajoy tuvo en sus manos la herramienta que le hubiera permitido solucionar el problema, al menos para los próximos decenios. Antes de celebrar nuevas elecciones hubiera sido preciso desarticular la red clientelar que el separatismo había implantado mediante prácticas de corrupción, malversación y prevaricación, intervenir los medios de comunicación a su servicio, sanear el sistema educativo que se había convertido en una máquina de adoctrinamiento nacionalista, purgar el aparato de seguridad, instrumento de los partidos catalanistas que han ejercido el poder durante casi 40 años y, de ser posible, cambiar la ley electoral que privilegia al voto rural, en las zonas donde los separatistas son mayoría. Entre otros fines, esas medidas hubieran permitido que, mientras tanto, los tribunales juzgasen e inhabilitasen a los culpables de la trama golpista, y que la estabilidad política frenara la fuga de empresas y la recesión que amenazaba a la región.

Pero una tarea así habría requerido una intervención prolongada del poder central y la adopción de medidas impopulares. En su lugar, Rajoy optó por la aplicación efímera y homeopática del 155: cesantía de la cúpula gubernamental y convocatoria inmediata de elecciones autonómicas. Para que el nuevo Gobierno se ocupara de acometer la labor que él no quería o no podía realizar.

En la medida en que, desde el final de la Segunda Guerra Mundial, Europa Occidental ha avanzado hacia la integración y la formación de una entidad supranacional que consolide la paz, la democracia y el desarrollo en el continente, el empeño separatista de una fracción de los catalanes constituye un esfuerzo antihistórico. Como quedó demostrado en octubre, ningún Gobierno europeo apoyaría la independencia unilateral del territorio de un Estado miembro, simplemente porque cada país de Europa contiene en su interior una o varias cataluñas. Si el precedente de una Cataluña independiente se hiciera realidad, Córcega, Padania, Baviera o Bretaña podrían plantear mañana reivindicaciones similares. (El caso de Escocia, que durante siglos fue un reino soberano y luego se unió a Inglaterra por voluntad propia y mediante un tratado revocable, no tiene casi nada que ver con la situación de los otros aspirantes).

Por eso, en el hipotético caso de que la secesión se produjese, Cataluña llegaría a ser exactamente lo contrario de lo que auguraban los dirigentes independentistas: un país dividido y empobrecido, fuera de la OTAN, del euro y de la Unión Europea. Y, como queda explicado, las consecuencias para el resto de España serían aún peores.

Una parte del electorado catalán, cegado todavía por el fervor nacionalista, votó el 21 de diciembre por mantener el pulso al Estado. Los demás, la mayoría, optaron por seguir siendo catalanes, españoles y europeos. Un voto histórico y una lección de democracia. Pero también la prolongación de un conflicto sin perspectivas de solución ni a corto ni a medio plazo.

DIARIO DE CUBA

Última actualización el Domingo, 28 de Enero de 2018 16:58
 

Comments  

 
0 #12 afuderakba 2018-03-20 06:17
http://levitra-20mg-priceof.online/ - levitra-20mg-priceof.online.ankor pricespharmacy-canadian.online.ankor http://buy-amoxicillin-amoxil.online/
Quote
 
 
0 #11 irewaxulq 2018-03-20 06:04
http://levitra-20mg-priceof.online/ - levitra-20mg-priceof.online.ankor pricespharmacy-canadian.online.ankor http://buy-amoxicillin-amoxil.online/
Quote
 
 
0 #10 umosegmwive 2018-03-20 06:03
http://levitra-20mg-priceof.online/ - levitra-20mg-priceof.online.ankor pricespharmacy-canadian.online.ankor http://buy-amoxicillin-amoxil.online/
Quote
 
 
0 #9 uxomyov 2018-03-20 05:56
http://levitra-20mg-priceof.online/ - levitra-20mg-priceof.online.ankor pricespharmacy-canadian.online.ankor http://buy-amoxicillin-amoxil.online/
Quote
 
 
0 #8 etirogavuye 2018-03-20 05:52
http://levitra-20mg-priceof.online/ - levitra-20mg-priceof.online.ankor pricespharmacy-canadian.online.ankor http://buy-amoxicillin-amoxil.online/
Quote
 
 
0 #7 umegitenirai 2018-03-20 05:42
http://levitra-20mg-priceof.online/ - levitra-20mg-priceof.online.ankor pricespharmacy-canadian.online.ankor http://buy-amoxicillin-amoxil.online/
Quote
 
 
0 #6 ukzqasiy 2018-03-20 05:41
http://levitra-20mg-priceof.online/ - levitra-20mg-priceof.online.ankor pricespharmacy-canadian.online.ankor http://buy-amoxicillin-amoxil.online/
Quote
 
 
0 #5 uzohido 2018-03-20 05:37
http://levitra-20mg-priceof.online/ - levitra-20mg-priceof.online.ankor pricespharmacy-canadian.online.ankor http://buy-amoxicillin-amoxil.online/
Quote
 
 
0 #4 uqunuwyszuo 2018-03-20 05:27
http://levitra-20mg-priceof.online/ - levitra-20mg-priceof.online.ankor pricespharmacy-canadian.online.ankor http://buy-amoxicillin-amoxil.online/
Quote
 
 
0 #3 exokeloyocom 2018-03-20 05:18
http://levitra-20mg-priceof.online/ - levitra-20mg-priceof.online.ankor pricespharmacy-canadian.online.ankor http://buy-amoxicillin-amoxil.online/
Quote
 

Add comment


Security code
Refresh

Por qué Maduro no entregará el poder

Indicado en la materia

Por CARLOS ALBERTO MONTANER.- Mike Pence, VP de Estados Unidos, ha pedido alto y claro que no se reconozca el resultado de las elecciones venezolanas del próximo 20 de mayo. Ése es...

¿Habrá una chispa en Cuba como la hubo e

Indicado en la materia

Por Jorge Hernández Fonseca.-  Una de las tareas reservadas “con alevosía y premeditación” al nuevo “presidente” Díaz Canel es nada menos que la unión monetaria, que implicaría un cambio de moneda ...

La extinción de la raza cubana

Indicado en la materia

Por Miguel Sales.-  El título de esta columna puede sorprender y quizá ofender a algunos lectores. ¿Existe una raza cubana? El problema no radica en el gentilicio, sino en el sustantivo "r...

La Muerte del Marxismo

Indicado en la materia

Por Jorge Hernández Fonseca.-  En la actualidad los únicos países marxistas remanentes son Corea del Norte y Cuba. El fracaso del marxismo que sintió China en los años 70 del siglo ...

China, Corea del Norte, Estados Unidos y

Indicado en la materia

Por Jorge Hernández Fonseca.-  Se puede conjeturar que los comunistas cubanos estarían considerando muy seriamente ir a la economía de mercado por varias razones: primero, algunas garantías, no sólo de capital, ...

La Oposición Política Cubana como Opción

Indicado en la materia

Por Jorge Hernández Fonseca.-  Una de las lecciones de lo sucedido en la Cumbre es la importancia de la solidaridad internacional, aliada a la lucha interna. Con una franca disminución de ...

Cuba: La era post Raúl

Indicado en la materia

Por Jorge Hernández Fonseca.-  Raúl deja para su sucesor –muy probablemente Díaz Canel-- todos los problemas administrativos del gobierno, incluyendo la economía; y es precisamente esa economía lo que el jefe ...