Las "tomas" de empresas Imprimir
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Lunes, 31 de Mayo de 2010 00:42

Por JUAN MARTÍN ECHEVERRÍA

Entre la inseguridad y las "tomas" de empresas por las autoridades estamos como los gladiadores en el Coliseo, cuando expresaban al Emperador "los que van a morir te saludan". Hay miedo en la oposición y también temor y angustia en las filas socialistas y ello se acentúa en el sector radical, mientras sigue el desgaste del régimen, porque como lo hemos dicho reiteradamente en las guerras prolongadas sólo hay perdedores.

Lo grave de los radicalismos es que tienden a un mecanismo de aceleración, donde se pierde el sentido de la realidad: cualquier cosa puede ocurrir sin fórmula de juicio y hasta tú lector puedes ser víctima de un asesinato jurídico o físico, aunque sea simplemente la sombra de una sospecha lo que flote en el escenario. Llegará un momento en que una imagen proyectada en el espejo podrá ser nacionalizada o destruida, por eso, Elías Canetti desarrolló la tesis del alivio del superviviente, ¿pero por cuánto tiempo?

Es como una maldición gitana, si no hay suficientes dólares para las importaciones la responsabilidad es de la burguesía y no del régimen, que las reparte a diestra y siniestra, además de adquirirla a 2,60. Los jóvenes quieren mayoritariamente una transformación que convierta a Venezuela en un país avanzado y el Gobierno nos prefiere igual a Cuba; ¿para qué resolver las enormes contradicciones sociales, si las autoridades se distraen en la corrupción y las agresiones al aparato productivo?

Hay un gradual desmoronamiento interno, por esa visión represiva que rompe de manera dramática el equilibrio político, lo esencial no es cuánto ingresa por el petróleo sino a qué se destina, ya que si ingresan 70 dólares por barril, y la mitad se regala o se pierde en los intersticios de las triangulaciones, en la práctica el ingreso real es mucho menor. El nudo de las decisiones no está en el capitalismo o en el socialismo, sino en una clase oficialista que opte por la gobernabilidad y renuncie a la gestión de la incertidumbre.

La nación no puede depender únicamente de objetivos políticos que estén por encima de los intereses y necesidades de la economía y la sociedad, a través de un gobierno espectáculo donde lo que cuenta es la duración del show y la argumentación de que si fracasa el capitalismo es culpa del capitalismo y si fracasa el socialismo es también responsabilidad del capitalismo. En conclusión, disminuye la calidad de vida, se acentúan las desigualdades y se reducen las libertades, definitivamente la maldición gitana.

Es un suicidio la conseja de que mientras el régimen no sea eficiente le conviene la violencia, eso no es verdad, porque el proyecto ideológico no es popular y subsiste en base a responsabilizar a terceros de sus propias fallas, mandando en base a un gobierno paralelo y una estrategia de dominación. En las encuestas el 63% de los ciudadanos manifiesta que esto va por mal camino, al dejar a un lado las instituciones, divinizar al líder, despreciar los valores fundamentales y sostener una ficción que trata de rechazar la ultrarrealidad mediante un aparato de propaganda.

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Última actualización el Lunes, 31 de Mayo de 2010 00:44