CUBANOLOGÍA, O LOS ERRORES DE INTERPRETACIÓN Imprimir
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Viernes, 24 de Septiembre de 2010 20:13

Por RAÚL FERNÁNDEZ RIVERO
Repito que siento un profundo aprecio y admiración por los analistas y especialistas en asuntos cubanos. Qué clase de trabajito se han buscado. Yo nací allí, luché allí, mal viví allí,  tengo tantos años que se me olvidó la fecha de mi nacimiento y no soy capaz de analizar la situación cubana.
Si Ud. toma las declaraciones de cualquier funcionario solo encuentra que repite lo que dice el Jefe de turno o suelta algo exactamente contrario a lo que dijo el año anterior, previendo que el Jefe cambie la consigna. El Ministerio de Exteriores es una cosa más densa que un batido de guanábana con leche de magnesia. Y ni se diga lo que hacen en interiores. (Ojo me refiero al Ministerio del Interior) He escuchado a funcionarios del más alto nivel cubano y a periodistas y analistas cubanos o de su entorno más cercano, en más de cien ocasiones, acusar a las fuerzas del Orden Público de otros países como represores y abusadores por usar gases y bastones para contener manifestaciones. Pero resulta que en video difundido recientemente, vemos a las brigadas antimotines de Cuba -vestidos de negro como los SS de Hitler- ir contra una protesta de estudiantes pakistaníes de Medicina, con fusiles AK con bayoneta calada, granadas de ruido y de gas, bastones, pistolas y  una cara de malos que daba susto.
Pero creo que los amigos cubanólogos, castrólogos y marxistólogos se adelantaron en sus interpretaciones. Grave pecado para un analista.
Rectificar es de Sabios, dice una conseja popular y castiza. Así que el anterior monarca cubano Castro I, conocido como Fidel, como buen hijo de gallego decidió rectificar y decir algo así: “! yo no dije eso ni aquello, sino todo lo contrario¡” Generalmente lo que pasa es que a los buenos oradores de esquina que usan esta conseja se les ha olvidado el final de la misma. Dicho refrán dice exactamente: Rectificar es de sabios y de gente que se equivoca porque habla demasiado.
Y eso es lo que le pasa a Castro I. Hablaba muchísimo y ahora un poco menos, pero se sigue equivocando igual. Yo no entendí  bien la explicación que dió pero el caso es que lo que quiso decir fue: “el capitalismo está agotado”
No me extraña. Se acuerdan cuando pronostico a los 4 vientos, después de 3 años de ofensiva revolucionaria en los campos de caña, que haría una zafra de 10 millones!!!!!. No le quedó más remedio que pararse ante la multitud, y decir que ante tal fracaso renunciaba. El pueblo presente, convenientemente aconsejado por las brigadas de respuesta rápida que con malas maneras estaban entre la gente, gritó: ¡No renuncies Fidel! ¡Qué momento más mal aprovechado! Todos los que estaban allí se retractaron más tarde o más temprano de la metida de pata, no de Fidel sino la de ellos al no decir ¡Sí Sí, renuncia Ya!
Así que esa vaina marrullera de meter la pata y después sacarla con la cara bien compuesta, no es nueva. El tipo no tiene la menor vergüenza en rectificar o decir yo dije todo lo contrario cuando la embarra. ¿Se imaginan cuantos palos les dieron a los homosexuales en la época de la represión? Los botaban del trabajo, los hacían confesar cosas que no habían realizado ni en el pensamiento, y fueron maltratados y reprimidos por decenios. Ahora asume toda la responsabilidad, aunque aclara que no estaba muy al tanto pues había muchos problemas en Cuba. ¿Y cuando no ha habido muchos problemas en Cuba? ¿Y cuando ha pasado algo que Fidel no supiera? Recuerdo claramente que ha acusado a los judíos -estos tipos no hacen diferencia entre israelitas y la raza y religión judía- de todos los males del medio Oriente y todos los de la economía. Ha descargado su ira contra ellos y gritado en la Plaza de la Revolución: ¡asesinos del pueblo palestino! ¡Dueños de Wall Street! Y una sarta similar, unas cuantas veces. Ahora le da consejos a el hermano Ahmadineyad y le recomienda les deje tranquilos, mientras acusa al periodista de ser sionista. ¡Le zumba el merequetén! ¡Qué cara!
Claro, como dice Laureano Marques: Nos dijo, respaldando al Cardenal Urosa, que "Socialismo del XXI" y "Comunismo" son la misma cosa. Y nadie lo llamó troglodita.
Porque así llamó Chávez al Cardenal. Pero el troglodita de Fidel, que si lo es, dejó a su hijo putativo -el Coronel venezolano- enterrado hasta el cuello con su incoherencia ideológica.

En fin lamentablemente en el caso Cuba, amigos estudiosos y analistas universitarios, no os precipitéis; lo que hoy es verde mañana puede ser amarillo, por aquello de los chinos; pero puede volverse marrón obscuro por aquello de….

Sin embargo es cierto que la resistencia de las antiguallas del Comité Central a los cambios, ya sean formulados por Raúl u otros  miembros del partido, han frenado las cosas comentadas por el hermano Castro II, sucesor de la corona, en su discurso ante la VII Asamblea Legislativa y en ocasiones anteriores. La economía Cubana está en CRISIS y en Terapia Intensiva (antes estaba también en crisis, pero no en las últimas) y las respuestas a la solución de todos los problemas actuales pasan por la toma de decisiones tan difíciles como decir que el sistema no funciona ya, sea cierto que fue lo que quiso decir o un fallo del  agotado cerebro del que te conté.
Decisiones difíciles porque los hombres de poder del partido temen las reacciones a los desastres de los que son culpables. Temen que se unan todos a decir ¿Por qué?¿Por qué 52 años de represión, hambre y calamidad? ¿Por qué mi país en ruinas? Y ya son demasiados lo que se hacen ésta pregunta. Y su respuesta intima la dio Fidel a propósito o por error. Los cubanos, en el silencio del miedo al terror castrista, se dicen como Fidel al periodista sionista: “el sistema no sirve ni para Cuba”.
Eso no lo puede cambiar ninguna explicación ininteligible.

Raúl Fernández Rivero

Última actualización el Viernes, 24 de Septiembre de 2010 20:17