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07 de Abril de 2020
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COLUMNA DEL DIRECTOR: Jorge H Fonseca PDF Imprimir E-mail
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Sábado, 20 de Junio de 2015 21:35

Cuba: ¿Otro Socialismo?

Las pretensiones socializantes de marxistas opositores y gobernistas lo que pretenden es organizar otro experimento socialista maltratando la sociedad cubana como si fuera un Frankenstein. Libertad general, democracia pluripartidista y economía de mercado son las únicas alternativas de solución.

 

Cuba: ¿Otro Socialismo?

Jorge Hernández Fonseca

29 de Abril de 2015

Ahora que ya es evidente el fracaso del socialismo en Cuba, el país se encamina hacia la creación de otro engendro castrista: capitalismo de estado en la economía --con militantes y sin emprendedores-- y socialismo estalinista en toda la sociedad, sin libertades de ningún tipo. En ese ambiente, hay unas pocas voces que pregonan por la implantación de otro experimento socialista con el argumento de que “Fidel no era socialista, ni sabía lo que hacía”, mientras el país navega sin rumbo en medio de una piñata de oportunistas ávidos por dinero fácil.

El capitalismo es --sobre todo-- un sistema económico para producir bienes y servicios. El capitalismo no es un sistema social en el sentido estricto de la palabra y aunque su aplicación implique consecuencias en toda la sociedad, no es un sistema social propiamente dicho. Puede decirse que el capitalismo nadie lo “inventó”; es el sistema económico más eficiente que la sociedad humana ha desarrollado a lo largo del lento y continuo desarrollo de la humanidad.

El socialismo por su parte es --sobre todo-- una elucubración teórica de “lo que debería ser”; es un sistema económico-social “inventado” desde posiciones teóricas, basado en suposiciones filosóficas (no productivas); así, no es un sistema “natural”, sino que es producto de esquemas mentales que hacen énfasis en la distribución de riquezas y no en la generación de riquezas.

Las diferencias anteriormente señaladas nos lleva de la mano a la respuesta del por qué el socialismo ha fracasado en casi todos los ámbitos donde ha sido aplicado como sistema económico-social, en función de que no hay una sola palabra escrita por los llamados “clásicos” del socialismo de cómo generar o producir bienes y/o servicios. Aquellas sociedades supuestamente socialistas, fracasadas en sus sistemas productivos, se han visto obligadas a adoptar el esquema capitalista en los sectores económicos para generar bienes y servicios.

Por todas estas razones, en el caso cubano los cambios fundamentales que programa Raúl Castro son del tipo económico, intentando materializar tibios cambios hacia el capitalismo en la economía de la isla, pero sin el concurso de la capacidad emprendedora de todos los cubanos, limitando así el accionar capitalista en su economía. Al dejar los negocios en manos de la “nomenclatura”, Raúl Castro comete un error típico del socialismo: imaginar que “cualquiera” (sin capacidad emprendedora) puede ser exitoso en la función de producir bienes y servicios.

En el sistema capitalista los dueños no se “eligen”, ni se designan; ellos surgen por selección natural de entre toda la sociedad civil, como personas con aptitudes especiales en el mundo de los negocios, que nada tienen que ver con el compromiso político y mucho menos con que sus padres hayan sido guerrilleros de la Sierra Maestra, ni militantes de un cierto partido político.

Los cambios de Raúl Castro al capitalismo en la economía están baldados por un grave error: no tiene “capitalistas” cubanos, es decir, la sociedad cubana no puede aportar su talento y capacidades dejándosele solamente el papel segundón de empleados del estado. Así, las pretensiones socializantes de marxistas opositores y gobernistas, lo que pretenden es organizar otro experimento socialista tratando la sociedad cubana como conejillo de indias. Libertad general, democracia pluripartidista y economía de mercado son las únicas alternativas de solución.

Artículos de este autor pueden ser encontrados en http://www.cubalibredigital.com

Última actualización el Sábado, 20 de Junio de 2015 21:37
 
COLUMNA DEL DIRECTOR: Jorge H Fonseca PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Sábado, 20 de Junio de 2015 21:39

La actual política norteamericana hacia la Cuba castrista

¿No quiere EUA acercarse a Latinoamérica a partir de su acercamiento a Cuba? Debería entonces hacer énfasis público en los valores democráticos que Cuba no tiene bajo el régimen castrista, diciendo alto y claro que EUA desearía que la isla imitara al resto del Subcontinente latinoamericano, como forma de mostrar a dichos países las carencias dictatoriales presentes en la isla, la represión, la falta de libertades, la prohibición de internet y un largo etcétera.


La actual política norteamericana hacia la Cuba castrista

Jorge Hernández Fonseca

19 de Marzo de 2015

Independientemente de la posición que se asuma respecto al acercamiento norteamericano a la Cuba de los hermanos Castro, hay algo de muy extraño en la materialización de esa política. No se trata de la crítica o la concordancia con semejante línea, se trata de las acciones que se han tomado --de parte y parte-- en un contexto donde se han celebrado tres sesiones de conversaciones con exigencias de la parte cubana y silencio por la parte estadounidense.

El 17 de Diciembre pasado hubo una comparecencia simultanea del presidente norteamericano y el dictador sustituto cubano, a partir de lo cual se produjo la primera ronda de conversaciones en la Habana, en paralelo a la cual la representante de EUA se reunió con la oposición cubana, visitó al diario de Yoani Sánchez e hizo declaraciones sobre la política de la isla, muy diferente a como procedían otras delegaciones extranjeras por exigencia castrista.

A partir de entonces, comenzó un proceso de sucesivas exigencias por parte de Raúl Castro y sus voceros, que culminaron con un discurso del dictador sustituto en el seno de una reunión internacional, donde el castrismo condicionó el establecimiento de las relaciones diplomáticas a la concesión por parte de EUA de cinco desproporcionadas exigencias, sin cumplir las cuales sería “muy difícil” establecerse las relaciones diplomáticas, que ya se habían anunciado.

En la segunda ronda de conversaciones --en EUA-- la delegación norteamericana se vio a la defensiva, pudiendo deshacerse a duras penas de la exigencia inmediata de borrar la isla de la lista de países que apoyan el terrorismo. En la tercera ronda, en la Habana, ya la delegación norteamericana se comportó a la altura que el castrismo siempre exige, nada de reuniones con disidentes, nada de declaraciones, simplemente siguieron el guion tradicional del castrismo.

En las circunstancias actuales, resulta inexplicable que la primera potencia mundial negocie a la defensiva con una dictadura en bancarrota. ¿Por qué, si Raul Castro ha exigido a EUA devolver la base naval de Guantánamo, EUA no responde públicamente que de hacerlo, los hermanos Castro le entregarían la base naval a los rusos? ¿Por qué, si la dictadura pide a Estados Unidos astronómicas compensaciones económicas por causa del embargo, EUA no dice alto y claro que es Cuba quien debe pagar miles de millones por las confiscaciones sin compensaciones?

¿Por qué Estados Unidos no declara en voz bien alta que el principal objetivo norteamericano es la necesidad de que la isla se adapte al resto del continente americano (Latinoamérica) y cree un sistema democrático, con elecciones, partidos políticos libres y libertad de prensa?

¿No quiere EUA acercarse a Latinoamérica a partir de su acercamiento a Cuba? Debería entonces hacer énfasis público en los valores democráticos que Cuba no tiene bajo el régimen castrista, diciendo alto y claro que EUA desearía que la isla imitara al resto del Subcontinente latinoamericano, como forma de mostrar a dichos países las carencias dictatoriales presentes en la isla, la represión, la falta de libertades, la prohibición de internet y un largo etcétera.

¿Cómo Estados Unidos permite que Nicolás Maduro se dé el lujo de decir a los cuatro vientos que Venezuela no es una amenaza para EUA si este país tiene informaciones confirmadas que el país Sudamericano suministra regularmente uranio para el plan atómico de Irán? ¿Por qué EUA no utiliza las armas que tiene y permite que tanto Raúl Castro como Nicolás Maduro creen confusión pública respecto a los propósitos antinorteamericanos propios de ambos países?

Es inexplicable el tratamiento de relaciones públicas que la administración Obama ha tenido en sus contactos con el castro-chavismo en esta fase de conversaciones EUA-Cuba. No es haciendo lo que la dictadura quiere, dejándose de reunir con la disidencia en la isla o dejando de declarar en voz alta la necesidad de libertad para el sufrido pueblo cubano como EUA va a mantener una posición aceptable en las conversaciones que ha decidido llevar adelante con la dictadura más longeva del Continente americano. Si Raúl habla ¿por qué Obama no lo hace?

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Última actualización el Martes, 29 de Marzo de 2016 16:09
 
China retrocede con Xi PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Martes, 27 de Febrero de 2018 03:28

Collares con la efigie del presidente chino a la venta en Pekín.

Editorial de "El Pais" de Espanha.-

La propuesta del Comité Central del Partido Comunista de eliminar el límite de dos mandatos de cinco años del presidente de China constituye un paso atrás que rompe con 30 años de gestión colectiva y sucesiones ordenadas en el poder. La modificación constitucional —que sin duda será aprobada por una mayoría abrumadora la próxima semana, en la sesión anual de la Asamblea Nacional Popular— abre la puerta a la perpetuación en el poder de Xi Jinping.

China ha logrado un impensable equilibrio hace pocas décadas entre dictadura comunista y economía de mercado. En la toma de decisiones políticas conviven diferentes corrientes —a veces opuestas—, aunque sea bajo el paraguas del Partido Comunista. Estas diferencias internas se dan en todos los sectores estratégicos y, hasta ahora, han permitido debatir el grado de apertura política o económica o la política exterior y de seguridad. Una de las claves que ha permitido que esas diferencias coexistan era la posibilidad de renovar al líder del país —y, por ende, a buena parte de los círculos influyentes— al cabo de diez años. La China de hoy no es una democracia, pero tampoco es la dictadura de culto semidivino ejercida por Mao Zedong (1943-1976). Gracias a las reformas económicas impulsadas por Deng Xiaoping y sus sucesores, el país ha conseguido salir de un atraso tercermundista para convertirse en una potencia mundial de primer orden. El pragmatismo chino ha permitido, además, la convivencia del sistema comunista con el sistema de autonomía local vigente en Hong Kong y Macao.

Ignorando el legado de Deng, Xi se dispone a incorporar al ordenamiento constitucional chino sus principios políticos. Con la reelección indefinida, explicada oficialmente como necesaria para garantizar la estabilidad, se acaba con cualquier asomo de pluralidad dentro del partido. Se trata de un importante y preocupante retroceso.

Última actualización el Viernes, 23 de Agosto de 2019 04:42
 
Batalla de ideas PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Jueves, 04 de Enero de 2018 20:15

Por ARMANDO CHAGUACEDA.- 

El 2018 será un año de retos para el mundo y, en particular, para América Latina. La corrupción de Odebrecht y los Papeles de Panamá, los muertos del crimen organizado y la violencia de Estado, la desigualdad (mal) oculta en el oropel del consumismo, las elecciones que apuntan al cambio —con riesgo populista— son noticia común en varios países de la región.

Es probable que la ola autocratizante, en plena expansión global, se consolide en la zona. Que MaduroEvo —discípulos de Castro— avancen en la supresión de derechos e instituciones, pese a resistencias locales y condenas internacionales. Que, como espejo, las derechas continentales acudan al fraude y la represión para impedir, simultáneamente, el ascenso electoral de los democratizadores nativos y de los agentes bolivarianos. Que TrumpPutinXi Jinping conviertan nuestros mares, tratados comerciales y el ciberespacio en zona de disputa para sus agendas geopolíticas.

Frente a semejante panorama, defender la democracia real —liberal, republicana, social— y los Derechos Humanos —todos y para todos— son la única agenda compatible con la condición intelectual forjada durante dos siglos en Latinoamérica. Eso supone tener claro que a los desafíos actuales —de democracias precarias con deudas enormes en todos los órdenes de la convivencia colectiva— pueden sumársele en brevísimo tiempo otros radicalmente superiores, en la forma de viejas y nuevas tiranías, para los que hay que estar preparados, mientras libramos las contiendas del presente, desde ya.

Que los columnistas de publicaciones como la mexicana Proceso,  la colombiana Semana o la argentina Página 12 —en las antípodas de los agitadores de Granma—, los activistas de Derechos Humanos —ajenos a la involución fascista de Tarek William Saab— y los académicos progresistas —no sujetos a la ideología excluyente contrabandeada cómo pensamiento crítico por los actuales directivos de CLACSO— defiendan, sin complejo, las normas, modos e instituciones que dan auténtica vida al pluralismo y la diversidad.

Que repudiemos el encantamiento con el régimen chino, tan miserable en su poderío que tiembla por unas pocas voces disidentes.

Que nos indigne si Viktor Orban cierra una universidad en Budapest y también si Miguel Díaz-Canel llama a abolir toda muestra de autonomía pensante en La Habana.

Que nos duela un muerto de Temer o de Maduro.

Que nuestra sensatez nos haga dudar de por qué un pueblo instruido como el cubano ha elegido presidentes, por seis décadas, tan solo a dos hermanos.

Que nuestra coherencia analítica y moral nos recuerde que los regímenes e ideologías se evalúan por sus resultados integrales y no por sus orígenes populares o promesas libertarias.

Que nuestra defensa del derecho a escribir, votar, marchar y exigir políticas sociales lo esgrimamos, a la vez, contra los promotores criollos del trumpismo y el putinismo. Que impidamos macartismos 2.0 y nuevos Juicios de Moscú.

No tenemos armas ni capital: disponemos apenas de foros, urnas, medios y aulas, allí donde la libertad para ser ciudadano no ha sido aún anulada. En esos terrenos, alertas ante los demonios que nos asedian, habrá que encarar la disputa por el futuro de Latinoamérica. Una batalla —nunca mejor dicho— de ideas contra dogmas, de razones contra despotismos.

DIARIO DE CUBA

Última actualización el Domingo, 28 de Enero de 2018 17:11
 
Exmandatarios de España y las Américas piden retirar embajadores de Caracas PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Lunes, 21 de Mayo de 2018 13:02

Los exjefes de Estado y de Gobierno de la Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA) han exhortado este domingo a la comunidad internacional a retirar a los embajadores en Caracas y reclamaron que el régimen de Nicolás Maduro sea suspendido de la OEA, reporta EFE.


En una declaración, los exmandatarios señalan que las "elecciones fingidas" celebradas en Venezuela "bajo un sistema electoral integralmente corrompido y fraudulento" solo tienen "el único fin de encubrir la prórroga de Nicolás Maduro Moros y su ejercicio de facto de la Presidencia".

También destacan los "actos de tortura e inusitada violencia por las autoridades del Gobierno y militares" que precedieron a la "farsa" electoral, y la "inmoral compra de petróleo en el extranjero para subsidiar a la República de Cuba, en medio del colapso total de la economía y del orden social en Venezuela".

Todo ello se suma a "las secuelas de muertos por la violencia criminal desbordada, la hambruna o la falta de atención sanitaria, masivas migraciones de la población que desintegran familias y comunidades", dicen.

Los expresidentes firmantes de la declaración afirman que la situación en Venezuela es obra "del despilfarro, de la corrupción generalizada del régimen dictatorial, que ha llevado al país a un endeudamiento ilimitado, al default, a la devaluación de la moneda, y a una hiperinflación que no tienen precedentes o paralelos en la historia del mundo".

Además de pedir el desconocimiento de los resultados de las votaciones, IDEA pide a la comunidad internacional retirar a sus embajadores en Caracas y acometer "una severa vigilancia de las violaciones masivas y sistemáticas de derechos humanos que ocurren en Venezuela".

Se reclama también que se incrementen "las sanciones y medidas de incautación de los dineros producto de las actividades criminales y la corrupción gubernamentales" y que se impida "el libre tránsito por el extranjero de los responsables de las mismas, sus familiares y de quienes coluden con la dictadura".

Los expresidentes demandan la suspensión de la participación de Venezuela en la Organización de los Estados Americanos (OEA) en aplicación del artículo 21 de la Carta Democrática Interamericana.

Además instan a "alguno de los Estados partes del Estatuto de Roma para que refiera a la Corte Penal Internacional el informe que sobre los crímenes de lesa humanidad de la dictadura de Nicolás Maduro Moros ha preparado la Secretaría General de la OEA".

Por último, exigen que "se resuelva integralmente la asistencia humanitaria de residentes y migrantes, la urgente liberación de los presos políticos y medidas de protección de la vida e integridad personal para los líderes de la oposición verdadera que aún permanecen en Venezuela".

La declaración está firmada por Oscar Arias (Costa Rica), José María Aznar (España), Nicolás Ardito Barletta (Panamá), Belisario Betancur (Colombia), Fernando De la Rúa (Argentina), Felipe Calderón, (México) y Rafael Ángel Calderón (Costa Rica).

También son firmantes Laura Chinchilla (Costa Rica), Alfredo Cristiani (El Salvador), Vicente Fox (México), Eduardo Frei (Chile), Felipe González (España) y Osvaldo Hurtado (Ecuador).

Ricardo Lagos E. (Chile), Andrés Pastrana (Colombia), Luis Alberto Lacalle (Uruguay), Jamil Mahuad (Ecuador), Mireya Moscoso (Panamá), Jorge Tuto Quiroga (Bolivia), Miguel Ángel Rodríguez (Costa Rica), Julio María Sanguinetti (Uruguay), Álvaro Uribe V., (Colombia) y Juan Carlos Wasmosy (Paraguay) se incluyen también la lista.

DIARIO DE CUBA

 
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