Día de las Madres: La inseguridad alimentaria marca las vidas de las madres cubanas

"Crítico", así consideran cuatro activistas de la Alianza Cubana por la Inclusión (ACI) ...

Sobre la destitución del fiscal general y los jueces supremos en El Salvador

Cuando el partido Nuevas Ideas (NI) de Nayib Bukele obtuvo una amplia ...

Dia de las Madres: “Ningún violador merece perdón ni olvido”: el calvario de la esclava sexual de un

“Yo tenía 18 años”, repite insistentemente Linda Loaiza López Soto, como si ...

Londres: Duras críticas de The Economist al gobierno Duque: afirma que su legado “le asegurará a Col

El paro nacional, protestas desatadas por el proyecto de reforma tributaria del ...

Bolsonaro chama CPI da pandemia de vexame

O presidente Jair Bolsonaro afirmou neste sábado (8) a um grupo de ap...

Cuba


PORFIRIO “EL NEGRO” RAMIREZ. UN JOVEN HEROE Y MARTIR CUBANO PDF Imprimir E-mail
Escrito por Fuente indicada en la materia   
Miércoles, 12 de Octubre de 2011 13:33

Por Roberto Jiménez .-

La historia de Porfirio Ramírez es la historia de su pueblo Nace en 1933, cuando una generación de jóvenes cubanos hacía que la República se vistiera de largo y estrenara pasos propios. Allá en la finca “San José” del pueblo Antón Díaz, provincia de Las Villas- en cuya casita vivió toda su vida- se empinó desde el surco el gigante que habría de continuar la obra de “la generación del treinta” , contribuyendo a mantener la integridad de la patria y el histórico afán de libertad y justicia del pueblo cubano. Creció en el campo, en él juega por primera vez y en él suda bajo el rigor de los trabajos agrícolas.

Comienza sus estudios en la escuela rural de Antón Díaz. Los continúa en la vecina ciudad de Santa Clara, hasta
graduarse de la Escuela Profesional de Comercio, donde es nombrado profesor siendo muy joven.

Siempre trabajando para costearse sus estudios de alumno brillante, ingresa en la recién creada Universidad Central de Las Villas. Estaba involucrado de lleno en la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista. Su condición de líder natural y su temeridad lo señalan demasiado entre las fuerzas represivas urbanas. Se alza en armas en las montañas villareñas con la Organización Auténtica.

En 1959 la revolución triunfante es el marco de las grandes esperanzas del pueblo. Porfirio, ahora con grados de capitán y rodeado de una aureola de leyenda, saca personalmente de la cárcel a cuantos sabe que han sido detenidos injustamente. Regresa a la vida civil y a la universidad, donde despliega una intensísima actividad por hacer del joven centro docente uno de máxima calificación académica, a la vez que comprometido estrechamente con su comunidad. Trabaja como Contador del Gobierno Provincial. Es elegido abrumadoramente a los más altos cargos de la Asociación de Alumnos de la Facultad de Ciencias Comerciales, donde está a punto de graduarse, y de la Federación Estudiantil Universitaria, de la que fue presidente hasta sus últimos momentos.

Dirigente honesto y parco en palabras, enemigo de la demagogia, es un convencido de las ideas civilistas y democráticas. Lo caracterizan su sencillez, y su sonrisa franca para todos.

Su popularidad trasciende el recinto universitario provincial y se proyecta nacionalmente. Está entregado de lleno a la restauración de la democracia en una Cuba que quiere sea cada vez más justa. Pronto va creciendo su inconformidad ante la traición que se vislumbra y el creciente avance del totalitarismo.

El 23 de agosto de 1960, de la mano de su hermano, “El Niño” Ramírez, regresa a las montañas del Escambray, que durante anos serían escenario de una de las mas heroicas gestas liberadoras de nuestro pueblo, increíble epopeya librada por los más humildes hijos de la patria, que hicieron derroche de valor y sacrificio frente a la más brutal y masiva represión que recuerda nuestra historia, financiada y dirigida por la Unión Soviética.

Porfirio es hecho prisionero. El 12 de Octubre, mientras en las calles de Santa Clara se reprimen manifestaciones juveniles, en el campamento militar “Leoncio Vidal” de la ciudad es sometido a una atropellada farsa de juicio que terminó sin dictarse sentencia; cruel engaño, porque habían decidido fusilarlo, como lo hicieron esa noche, pero temían a la reacción popular.

Porfirio Ramírez entregó su vida y su sonrisa y entró en la historia de Cuba engendrando el futuro. Para sus verdugos fue una trampa, porque su soberbia y su fanatismo los cegaron, y al ametrallarlo, tan cobarde y apresuradamente -le temían en su inconfesable admiración por él- se hicieron reos de su propia torpeza.

Aquella noche del crimen sin nombre, en el campamento militar de La Campana, cerca de Santa Clara, se inmortalizó la figura del joven presidente de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas.

Aquel 12 de Octubre marcó un hito en la lucha del pueblo cubano frente a la barbarie comunista, entonces incipiente.

Junto a Porfirio cayeron también Plinio Prieto, Sinesio Walsh, Angel Rodríguez del Sol y José Palomino Colón, todos también patriotas íntegros de legendario valor.

Han pasado los años... Los responsables del crimen deben saber que no pudieron matar a sus víctimas. Se suicidaron los verdugos y sus cómplices y su causa ha muerto.

Aquellos cinco héroes viven en la incansable lucha de su pueblo.


12 DE OCTUBRE DE 1960: LA MASACRE


Todavía por aquel tiempo era política del gobierno permitir la asistencia de sacerdotes a los que iban a ser ejecutados. Era una forma de proyectar una imagen engañosa para encubrir ante la opinión mundial y nacional la verdadera naturaleza de un proceso en el que, poco después, se desató una campaña nacional rabiosamente anticlerical y antirreligiosa en general. También así se ganaba tiempo para preparar las condiciones que permitieran manipular las reacciones adversas que se derivaran de los futuros pasos ya programados en el secreto esquema totalitario.


El grupo que en este caso se proponían ejecutar tenía la característica, sin precedente hasta aquel momento, de que no se trataba de personas vinculadas real o falsamente a crímenes cometidos por el régimen derrotado. En cuanto a Porfirio - el más conocido y popular - se trataba de un dirigente estudiantil de origen campesino, que se había alzado en armas contra Batista, por lo que al triunfo revolucionario ostentó grados de capitán, y habiendo retornado a la vida civil, se convirtió en figura nacional como dirigente de la FEU de la Universidad de Las Villas. Plinio Prieto(foto de la izquierda) y Sinesio Walsh fueron también oficiales del Ejercito Rebelde, José Palomino fue un intachable integrante del Ejército Constitucional.

Fue por todo ello que los verdugos accedieron a la petición de Plinio, recién nombrado jefe de El Escambray, de formación católica, para que se le permitiera ver a un sacerdote.

El juicio, montado como un vulgar circo en el campamento militar “Leoncio Vidal”, de Santa Clara, tuvo lugar durante el día 12 de Octubre. En las calles de la ciudad se reprimían manifestaciones por la vida de “El Negro” Ramírez, muy querido por la población local. Al caer la noche se anunció un receso en el juicio hasta el día siguiente para dictar sentencia. Así fue anunciado también por los medios de comunicación nacional, lo cual dio lugar posteriormente a que se generalizara la idea errónea de que la ejecución había tenido lugar el 13 de octubre.

Aquella noche, sin embargo, unos militares tocaron apresuradamente a la puerta trasera de la iglesia “La Pastora”, de Santa Clara, atendida por sacerdotes Capuchinos, para que “un cura” los acompañara al momento y sin excusas. El tal cura resultó ser el fraile español Olegario de Cifuentes, aldeano recio, ya maduro, quien había sufrido en su patria los horrores de la guerra civil.

A la mañana siguiente el padre Olegario expuso con detalles, a un compañero universitario de Porfirio, todo lo sucedido aquella noche. Poco tiempo después, ya expulsado de Cuba, reiteró el mismo relato en varias comparecencias públicas desde Caracas. Éste, en síntesis, fue su testimonio:

El sacerdote fue conducido discreta y apresuradamente al campo de tiro militar “La Campana”, ubicado en una zona rural no lejos de la ciudad de Santa Clara, donde se encontraban los prisioneros fuertemente custodiados. El ambiente era de preparativos acelerados en medio de una evidente improvisación. A campo abierto el padre Olegario dedicó unos minutos a cada uno de los cinco hombres que iban a morir. Confesaría a la mañana siguiente, todavía conmocionado, que a pesar de ser un hombre curtido por su experiencia personal en España, nunca podría olvidar la serenidad y la convicción conque aquellos hombres le hablaron de las razones por las que iban a morir. Repitió -como quien cumple una misión, de la que hacía partícipe a su interlocutor, quien esto escribe- detalles como las palabras conque Plinio le transmitiera su mensaje final: “Muero confiando en Dios y en los hombres”, y como los cinco bromeaban entre sí y desafiaban con su valor natural a los militares presentes. Por ejemplo, expresó que Porfirio tenía en su boca un tabaco sin encender y uno de los militares se acercó y le ofreció la llama de un fósforo, a lo cual “El Negro” le contestó con una carcajada que no era hora de preocuparse por ese detalle si en unos minutos se lo iban a llenar de huecos.

Poco después de las 9 P.M. se improvisó apresuradamente el escenario. Las luces de los jeeps y camiones militares se concentraron en los prisioneros, todos de pie y atados. Ninguno aceptó que le vendaran los ojos. Frente a ellos se organizaron los integrantes del pelotón, distribuidos en dos filas: unos delante, rodilla en tierra, y los otros parados detrás. Todos con armas automáticas, cuyas ráfagas se repitieron sin cesar mientras los cuerpos caían.

Al cabo del crimen se impuso un pesado silencio que duró largos minutos. Los verdugos y sus cómplices presentes quedaron paralizados, nadie se atrevía a acercarse a los cuerpos sin vida.

Contó el padre Olegario que se vio precisado a asistir al médico forense, pudiendo constatar que algunos, como Porfirio, tenían impactos de frente en la parte superior del cráneo y en la espalda, por haber caído hacia delante, y otros los presentaban debajo de la mandíbula con desgarramientos a sedal en el pecho, por haberse proyectado su cuerpo hacia atrás con las primeras ráfagas.

Una verdadera masacre.

Con ese crimen pretendían ahogar en sangre y terror al incipiente brote guerrillero de El Escambray. Sin embargo, no sólo en El Escambray, sino en toda Cuba - inclusive donde no existían montañas - se multiplicaron durante años los grupos de alzados, con derroche de heroísmo sin límites.

Este testimonio lo escribí por el compromiso que el padre Olegario me transmitió aquella mañana en la Iglesia "La Pastora" de Santa Clara.

 

 
Cuba en el escenario internacional (1 de 2) PDF Imprimir E-mail
Escrito por Fuente indicada en la materia   
Miércoles, 12 de Octubre de 2011 10:50

Por HUBER MATOS ARALUCE

El mundo ha cambiado, vivimos con una rapidez desconcertante. Acaban de premiar con el Nobel de Física a tres científicos que descubrieron que el universo no se expande a un ritmo estable sino, con cada vez mayor velocidad.  En 1917 cuando a Einstein su universo estático no le resultaba lógico, el científico trató de meter un gol con lo que hoy se conoce como la constante cosmológica. Parece que la  constante se ha desbocado.

 

Ahora resulta que un 75% de lo que existe es algo llamado energía oscura, más un 20% que es materia oscura y el restante 5%, somos nosotros, el universo con las galaxias que vemos y la infinidad de las que no vemos.  Quizás ese 5% refleja lo que sucede en el resto del universo. De lo que sí  podemos estar seguros es que todo va cada vez más rápido.

 

Rápido es pequeño. La llegada al poder de Fidel Castro en enero de 1959 pertenece a la primera década de la segunda mitad del siglo pasado.  Parece que fue ayer, pero la mayoría de la población actual cubana no había nacido, o eran muy jóvenes en ese entonces.  No recuerdan cómo era esa Cuba y mucho menos como cómo era el mundo de entonces.

 

En el 2005 Thomas Friedman  escribió un exitoso libro: El mundo es plano, en el que describía  al planeta como un lugar donde los cambios eran tan rápidos que sus “actores tienen que correr cada vez más para no quedarse atrás”.  Ante tal circunstancia, a los seres humanos y sus sistemas políticos no les es fácil ajustarse de una manera estable.

 

Hace pocos días Friedman sorprendido admitía que, cuando escribió el libro, hace solo seis años, la red social Facebook no era conocida.  Hoy con más de 700 millones de miembros   Facebook transforma como se relaciona la juventud.  Ni los negocios ni muchas actividades más se han escapado de su influencia.

 

¿Qué tiene que ver todo esto con Cuba?  Mucho.

Como planteaba Friedman, las personas y los sistemas políticos están sometidos al reto permanente del cambio para no quedarse en esquemas anticuados.  Esto ha impuesto métricas exigentes y concretas sobre los resultados de casi todo y todos.

 

Aunque los planteamientos ideológicos siguen siendo parte del quehacer humano y las teorías económicas también, importan mucho los resultados.  No a largo, sino a corto y mediano plazo.  Ni el capitalismo que ha sabido adaptarse a los tiempos con bastante versatilidad lo ha podido lograr a plenitud en esta época.  Son muchas y complejas las razones.

 

En un mundo en que los cambios suceden en forma tan rápida y tienen efectos tan drásticos y  transformadores, quien no se adapta a tiempo, se vuelve obsoleto, es decir, inservible.

 

Fidel Castro y su mensaje eran eficientes en el escenario del siglo pasado.  Hoy están completamente desfasados.  Antes fue demagogia persuasiva; todos los que la necesitaron se abrazaron a ella. Unos por conveniencia, otros por necesidad.

 

El problema estriba en que Fidel y su régimen ni satisfacieron las expectativas ni cambiaron con el tiempo.  Lo que fue popular ayer, desde hace mucho tiempo dejó de serlo.  Las esperanzas se volvieron espejismos inalcanzables o insostenibles. En estos tiempos eso conlleva serias penalidades.

 

 
EL GRITO DE YARA, SE REPITE. PDF Imprimir E-mail
Escrito por Fuente indicada en la materia   
Lunes, 10 de Octubre de 2011 20:49

Por Raúl Fernández Rivero

Los primeros 25 años del siglo XIX, fueron sacudidos por una avalancha de alzamientos y guerras independentistas, en las tierras de la naciente América Latina. Las tropas de Morelos e Hidalgo, de Bolívar, Sucre, O´Higgins, San Martin, Artigas y otros próceres, iban liberando naciones, creando un nuevo continente. Con la excepción de Brasil, envuelto en los conflictos creados por la invasión napoleónica y el traslado de la corte de Lisboa a Rio, ya hacia 1821 la independencia estaba casi consolidada, en toda América. Pero el Caribe, tuvo una historia diferente. Santo Domingo, con Duarte a la cabeza, se independiza de Haití que lo había ocupado hacia los años 40 y Cuba permanecía como Puerto Rico bajo el gobierno Colonial Español.

Las tropas españolas según iban siendo derrotadas en la América continental, eran enviadas -para su posterior retorno a España- a la llamada “Siempre fidelísima” Isla de Cuba. Esto ocasionó que la concentración de tropas españolas por km2 en la primera mitad del siglo XIX, fuera muy superior a la que hubo en el continente en cualquier momento anterior.

Los movimientos independentistas en Cuba, a pesar de la fuerte represión, fueron muchos y notables. Pero todos, a lo largo de los primeros 67 años del siglo XIX, infructuosos.

La isla estaba sometida a una situación política agobiante. Los criollos, hijos de españoles nacidos en Cuba, no podían ocupar puestos de algún rango en la burocracia oficial y los mestizos, discriminados absolutamente. La esclavitud, defendida por muchos cubanos, estaba entorpeciendo el desarrollo, pues la mano de obra baratísima esclava detenía la industrialización y el progreso. Aún en medio de polémicas la esclavitud, era una espina para todos los cubanos que querían la independencia ¿Cómo pedir libertad teniendo a esclavos en su entrono o en su propia casa?

España prohibía el derecho a reunión  y la formación de partidos. No existía libertad de prensa y la expresión de los derechos que, en Estados Unidos y Francia se habían proclamado, podía llevar a la cárcel o el destierro. La convocatoria de una Junta de información en 1867 fue un rotundo fracaso, y el sostenido desarrollo de un pensamiento independentista y demócrata  por el presbítero Félix Valera y J.A Saco, maduraba con fuerza en los jóvenes universitarios y los cubanos ilustrados. A todo esto debemos incluir que la situación económica, se agravaba. Las crisis de 1857 y del 66 habían dejado maltrecha la producción, pero en el fondo era la política de España que imponía altos impuestos y tributos a su antojo. Mientras, sostenía un rígido control comercial que afectaba enormemente la economía en la isla. Las quejas de los cubanos sobre el saqueo de la Isla utilizado para las necesidades coloniales de España en lugares lejanos, cerraba el tema.

En ese cuadro tenebroso, los cubanos decidieron poner fin al régimen autoritario colonial.

El 10 de Octubre de 1868, Carlos Manuel de Céspedes, El Padre de la Patria, se alzó en armas en su ingenio azucarero La Demajagua y al grito de ¡Viva Cuba Libre!, llamado Grito de Yara, proclamó la independencia de Cuba y dio la libertad a sus esclavos. Céspedes, fue el primer Presidente de Cuba en Armas y encabezó la Insurrección al mando de 147 hombres, los que fueron incrementándose en el curso de pocas semanas llegando a constituir un Ejército  de 17,000 hombres.

El grito de Yara, fue el comienzo de una larga Guerra, que después de 10 años, bajo el acoso de tropas muy superiores en número y fuerza, acordaron con España un Documento de Paz, firmado el 10 de Febrero de 1878, que terminaba la guerra. Las dos grandes metas de la Guerra iniciada el 10 de Octubre bajo el Grito de Yara, no se habían cumplido, ni independencia ni libertad a los esclavos.

España, al margen de su ofensiva militar, emprendió una ofensiva paralela, la civil. Para ello, incrementó el contingente de inmigrantes españoles hacia Cuba, con el objeto de "Españolizar" la isla. Del año 1868 a 1880, llegaron a Cuba 382.476 españoles, y para el año 1898, cuando Cuba logra su independencia, eran 960.682, de los cuales 449.287 eran civiles y 511.395 eran militares.

Cuba significaba mucho para España. Corría la Era de la navegación, y la situación privilegiada de Cuba en pleno centro del Golfo, como llave del Caribe, con los puertos excelentes de La Habana al norte y Santiago de Cuba al sur, volvía La Isla centro comercial y de paso obligado de la naves hacía y desde México y Suramérica y el enlace del gigante Norteamericano que crecía Florida arriba. Ello llevó a España defender a cal y canto el territorio Insular, de Cuba y Puerto Rico. Pasarían 20 años más hasta que en 1898 se consiguiera el deseo ardiente de Carlos Manuel de Céspedes y sus compañeros.

Para los que buscan en la historia notas de aprendizaje, es de lugar y orden recordar, que las cusas del alzamiento del 68 y las posteriores intentonas y guerras de independencia, tuvieron como origen una insoportable condición política y económica.

Tal y como, muchos -o todos- los historiadores coinciden en señalar, lo que en párrafo anterior expusimos como causa del alzamiento: “España prohibía el derecho a reunión  y la formación de partidos. No existía libertad de prensa y la expresión de los derechos que en Estados Unidos y Francia se habían proclamado, podía llevar a la cárcel o el destierro”. Es exactamente el mismo conjunto de motivos que hoy llevan a miles de cubanos a protestar en número cada vez mayor, contra el Imperio Familiar de los Castro. Los Héroes de las Guerras de Independencia de 1868 y 1895 hoy tomarían de nuevo las armas para defender lo que fue objetivo libertario. Ni siguiera hoy en Cuba ha terminado la esclavitud. Se continuó con un racismo desbocado, que en pleno Siglo XXI, el gobierno del autócrata Castro reconoce es un problema sin solución. Casi cien años después del alzamiento del Grito de Yara en Cuba comenzó otra Guerra de Independencia en los años 1960. Ésta guerra sostenida, en las montañas del Escambray en las provincias centrales, en Pinar del Río,  en la Sierra Maestra y en lucha armada en las ciudades, fue sofocada con la ayuda de una de las dos potencias mundiales de entonces, la URSS, que envió no solo armas y expertos, también agentes de la KGV que torturaron cubanos en los centros de interrogatorio y agentes de fuerzas especiales a cercar a los alzados. Miles desaparecieron, ahogados huyendo del régimen en el Caribe traicionero o muertos y enterrados en las montañas, fusilados o asesinados ya heridos. 10,000 fusilados, 30,000 desaparecidos, 250,000 presos políticos, 2.000.000 de exilados, son los números tétricos del Weyler cubano.

Más otra guerra, otro 1895, está gestándose y este llevará Luz a las sombras, Paz a los mártires muertos y Libertad a los esclavos del siglo XXI.

RAÚL Fernández Rivero

Última actualización el Lunes, 10 de Octubre de 2011 20:57
 
CERREMOS FILAS Y ADELANTAREMOS EL AMANECER DE LA LIBERTAD PDF Imprimir E-mail
Escrito por Fuente indicada en la materia   
Lunes, 10 de Octubre de 2011 13:38
Por HUBER MATOS ARALUCE


Los cubanos nos hemos equivocado unas cuantas veces acosados por la necesidad de dar respuesta a la traición y a todas las ofensas que hemos venido padeciendo como pueblo y nación desde hace un largo medio siglo Lo que incluye, entre otras humillaciones, la degradación de nuestra república a la condición de satélite y peón mercenario de la ya desaparecida URSS; y de refugio y base de operaciones de narcotraficantes y terroristas internacionales, etc., etc. Para terminar en lo que es Cuba desde hace varias décadas: Un feudo cuartelero, empobrecido y prostibulario, con miles de hogares enlutados y familias separadas; más un reto reivindicador que nos señala la historia.

Vale la pena hacer lo que la conciencia nos dicta frente a ese persistente reto, que no hacer nada. Porque, sin incurrir en el absurdo de creer que somos más valientes y capaces que otros pueblos, estamos obligados al rescate de nuestros derechos como pueblo y nación. Y obligados a ser consecuentes con nuestras raíces. No hay dudas de que esas raíces, a las que hace referencia nuestro Himno Nacional (el Himno de Bayamo) y presentes a lo largo de nuestra historia, nos exigen ser solidarios con todos los valientes y las valientes que en tiempo y circunstancias disímiles, se sacrificaron en el empeño de una Patria Libre.

La tiranía que padecemos, impuesta por la traición de los Castro Ruz y sus cómplices, agoniza irremediablemente, tras cinco décadas de ofensas y absurdos de todo tipo, aunque es evidente el propósito o empeño de vendernos su continuidad bajo el disfraz de modelos asiáticos, ignorando que Cuba no es Corea, ni Vietnam, ni China, sino una isla caribeña, pequeña en extensión, pero con una digna tradición de rebeldía en defensa de la libertad y demás valores que dignifican al ser humano.

El cacareado VI Congreso del Partido Comunista Cubano no fue otra cosa que un show politiquero de acomodo continuista. Y todas las iniciativas que vengan de la Cúpula Castrista, independientemente del decorado, serán anzuelos con la misma carnada, llámense cuentapropismo o como quieran llamarle. No hay soluciones válidas en tanto se ignore al poder soberano del pueblo.

¿Cómo van a democratizar el sistema y a promover el bien del pueblo los mismos señores que han enlutado muchos miles de hogares a lo largo y ancho de nuestro territorio nacional, y que no se cansan de atormentar, perseguir y hambrear al sufrido pueblo cubano?

¿Es que se ignora quién autoriza o quién ordena la actual ofensiva de acoso y los brutales atropellos que se cometen contra las Damas de Blanco, contra los dirigentes y militantes del Partido Cuba Independiente y Democrática (CID) y contra los opositores en general? ¿Tenemos tan poca memoria los cubanos que ya hemos olvidado los horrores de la prisión política, los miles de fusilados, las celdas tapiadas; la historia tenebrosa de “Villa Marista”, el hundimiento del “Remolcador 13 de Marzo”, el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate y otras muchas “hazañas” de las cuales son responsables Fidel y Raúl Castro Ruz y sus esbirros más señalados?

En el Ministerio de las Fuerzas Armadas (MINFAR) y en el Ministerio del Interior (MININT) hay muchos militares que nada tienen que temer al amanecer de la Nueva República, porque no cargan con crímenes a cuesta y son potenciales aliados del pueblo cubano. Y en el suelo patrio y en el Exilio hay millones de personas de nuestra nacionalidad que están conscientes de la tragedia derivada de la traición castrista. ¿Será imposible el abrazo del pueblo y nuestros militares para ponerle fin al drama nacional y fundar la Nueva República?

 
Una avispa espía suelta en Miami PDF Imprimir E-mail
Escrito por Fuente indicada en la materia   
Lunes, 10 de Octubre de 2011 13:09

Por Juan Carlos León

Estimado Sr. Director:

Esto es el colmo de los colmos, después de haber cometido espionaje en contra de los Estados Unidos, el espía castrista y miembro de la Red Avispa, René González, ha cumplido 12 de su condena de 15 años en una prisión del sur de la Florida, sin embargo, una jueza federal le ha prohibido reunirse con su familia en Cuba, y lo tendremos en Miami por los próximos 3 años. ¡Será posible!

René González fue uno de los cinco causantes del derribo de las dos avionetas de Hermanos al Rescate, en las cuales perecieron cuatro jóvenes valientes que lo único que hacían era buscar a balseros cubanos perdidos en el mar. Aunque el gobierno de los Castro celebró este cruel asesinato con bombo y platillo, aquí en el exilio repudiamos este lamentable incidente que dejó enlutadas para siempre a cuatro familias de nuestra comunidad.

Lo que no entendemos es por qué este criminal confeso tiene que vivir entre nosotros siendo una persona “no grata”, no solo para la diáspora cubana, sino también para el pueblo estadounidense, ya que este señor no lo pensó dos veces para traicionarnos a todos. René Gonzales debe ser despojado de su ciudadanía norteamericana y enviado a la isla lo antes posible.

Supuestamente Mr. González tendrá que reportarse todos los meses a una corte local para estar seguros de que se está portando bien pero, ¿no sería mejor arrancar de raíz este mal que tanto daño nos ha hecho y deshacernos de él de una vez y por todas? Esperamos que con los otros cuatro espías asesinos esta jueza no quiera hacer lo mismo una vez hayan cumplido sus condenas. Sería una burla al exilio cubano y, sobre todo, a los familiares de los cuatro jóvenes fallecidos ese fatídico 24 de febrero de 1996.

Estemos alertas, estimados compatriotas. Una avispa espía anda suelta entre nosotros. No bajemos la guardia con este hombre sin escrúpulos. Si una vez nos hirió muy profundamente derramando sangre inocente, estoy seguro que no vacilaría en hacerlo una vez más. Hagamos todo lo que esté a nuestro alcance para que se lo acaben de llevar de aquí, y nunca más sepamos de él.

En la memoria de los cuatro héroes asesinados por los hermanos Castro en confabulación con la Red Avispa. Descansen en paz Armando Alejandre (hijo), Carlos Costa, Mario de la Paz y Pablo Morales. Siempre estarán en nuestras mentes y corazones.

Juan Carlos León

Miami, FL., USA

http://bitacoraparticipativa.blogspot.com

 
«InicioPrev311312313314315316317318319320PróximoFin»

Página 313 de 414

Cuba, Venezuela o Haití, ¿quién gana la

Indicado en la materia

Por RAFAELA CRUZ.- Un reciente informe del FMI confirma lo que la Universidad Católica Andrés Bello venía alertando desde el 2020, ya Haití no es el país más pobre del continente que Américo Vespucio puso en...

Díaz Canel ante la cumbre Iberoamericana

Indicado en la materia

Por Elías Amor.-  Mal. Muy mal la primera intervención internacional de Díaz Canel, desde el nuevo cargo de primer secretario comunista, amén de presidente de Cuba, en el foro de la Cu...

Las tres preocupaciones del liderazgo po

Indicado en la materia

Por CARLOS M. RODRÍGUEZ ARECHAVALETA.- Recién ha concluido el VIII Congreso del PCC, y la interrogante de orden es qué cambia en la nueva circunstancia. Es frustrante el contraste entre la arrolladora dinámica de...

El octavo congreso (el último) de los co

Indicado en la materia

Por Jorge Hernández Fonseca.-  Parto de la tesis de que “el castrismo contiene, como todo régimen comunista, el germen de su propia autodestrucción”. Del Reino Unido nos llegan noticias de la pr...

Los Golpes de Estado: de Napoleón Bonapa

Indicado en la materia

Por Santiago Cárdenas.-  Fue Malaparte. Curzio. El escritor europeo más influyente y conocido durante la II Guerra Mundial y en los años de sus terribles secuelas, quien en su libro epónimo, ”L...

PATRIA Y VIDA: ¿De dónde son los cantant

Indicado en la materia

Por Jorge Hernández Fonseca.-  ¿Raúl tú quieres saber, de dónde son los cantantes? Son de la Habana y cantan en Miami… Tararea todo cubano, de la isla o el exilio, después ...

Los comunistas no tienen competencia par

Indicado en la materia

Por Jorge Hernández Fonseca.-  Hay un debate estéril (por inútil) en Cuba, queriendo incorporar herramientas del capitalismo para paliar la hambruna que se avecina, después de un largo período de 62 añ...