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Artigos: Cuba
MARXISMO, CRISTIANISMO Y CIVILIZACIÓN OCCIDENTAL PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Miércoles, 01 de Julio de 2020 04:38

Cultura Occidental: países, religión y características

Por Jorge Hernández Fonseca.- 

El marxismo como ideología económica, por su parte, fue derrotado en la China Comunista, al adoptar el capitalismo como sistema económico, ejemplo seguido también por Viet Nam. A pesar de ambas derrotas (en lo político y en lo económico) subsiste en la sociedad occidental el llamado marxismo cultural, como crítica a los problemas sociales y políticos no resueltos de nuestra sociedad occidental, basándose en horadar las bases de la filosofía que sustenta la civilización occidental, de base cristiana.


MARXISMO, CRISTIANISMO Y CIVILIZACIÓN OCCIDENTAL

Jorge Hernández Fonseca

30 de Junio de 2020

La civilización occidental enfrenta hoy un reto complejo: la lucha contra el comunismo. La filosofía marxista-leninista que dio sustento al comunismo, puede considerarse como un verdadero cáncer surgido en el seno de la sociedad occidental, porque cuestionó los principios básicos que sustentan nuestra civilización, al proponer eliminar la religión --cualquiera que esta fuera-- así como nuestra organización política democrática y la manera de organizar y operar la economía. En fin, sustituir nuestra civilización.

El marxismo beligerante, guerrerista e impositivo, fue prácticamente auto-derrotado con la caída de la Unión Soviética y sus satélites europeos, aunque aún quedan en Cuba, Venezuela y Corea del Norte, dictaduras expansionistas que oprimen a sus pueblos y amenazan las libertades de sus vecinos.

El marxismo como ideología económica, por su parte, fue derrotado en la China Comunista, al adoptar el capitalismo como sistema económico, ejemplo seguido también por Viet Nam. A pesar de ambas derrotas (en lo político y en lo económico) subsiste en la sociedad occidental el llamado marxismo cultural, como crítica a los problemas sociales y políticos no resueltos de nuestra sociedad occidental, basándose en horadar las bases de la filosofía que sustenta la civilización occidental, de base cristiana.

La civilización occidental debe su nombre al surgimiento del llamado Mundo Griego --siglo VI antes del nacimiento de Cristo-- en el territorio de la Grecia actual, enclavada geográficamente al occidente de los anteriores imperios que habían dominado el mundo antiguo hasta ese momento, de ahí el origen de su nombre asociado a la geografía.

A la formidable civilización griega le siguió el no menos brillante Mundo Romano, que consiguió establecer un imperio de cinco siglos en prácticamente toda Europa, extendiéndose también por todo el norte de África. Es sintomático el hecho de que ni el mundo griego ni el romano poseyeran una filosofía religiosa sofisticada, y que la existente en ambos imperios no dejó huellas trascendentes en el pensamiento europeo.

El cristianismo por su parte nació en la Judea ocupada, en el seno del Mundo Romano, extendiéndose por todo el imperio hasta llegar a ser reconocido como religión oficial, poco antes de su caída. Este particular motivó que al fin del imperio romano, el cristianismo, que ya se había llegado a todos los rincones de Europa, quedó como la religión aceptada en prácticamente todas las regiones del Continente y que a la caída del imperio quedaron aisladas de su centro político, Roma, dominando como filosofía religiosa el espectro socio-político europeo de toda la Edad Media, en aquellos Feudos independientes.

Es interesante notar como los bárbaros que derrotaron militarmente a Roma no consiguieron imponerle, ni sus prácticas políticas ni su religión. Las ciudades del imperio romano descabezado quedaron gobernadas por mandatarios locales que consiguieron, apoyados en el cristianismo, aglutinar una filosofía de vida que permitió a esas ciudades esparcidas a lo largo de la Europa medieval, la fuerza que los mantuvo durante 10 siglos.

La Edad Media fue un largo período de incubación de la civilización occidental (europea), que heredó del mundo griego su filosofía y del mundo romano su jurisprudencia, además de su organización política, sobre todo lo cual actuó la filosofía cristiana con sus principios de igualdad y libertad para cada ser humano, como el don más sagrado por mandato divino.

Como se sabe, las sociedades griega y romana, a pesar de su esplendor, eran sociedades esclavistas y consideraban el trabajo como degradante. Fue el cristianismo quien rescató la honorabilidad del trabajo, elevando al hombre a la categoría de igual a sus semejantes ante Dios, sin distinción de oficios o clases sociales.

La religión cristiana que pasó a toda Europa de esta manera, había nacido en el seno de ritos y tradiciones hebraicas de las cuales heredó su misticismo, sus conceptos de un Dios único y de un Salvador de todo el pueblo, elevándose sobre sus raíces en principios fundamentales --diferentes a los de sus predecesores-- al pregonar la igualdad de derechos de la mujer, la igualdad y libertad de los esclavos y los ciudadanos y la separación de los poderes religioso y político, con sus jerarquías específicas cada uno.

Estos principios permearon la filosofía de la Edad Media, lo que posibilitó su desarrollo en toda Europa como elemento de unión. Adicionalmente el establecimiento de Roma como centro cristiano, del que dependían las autoridades religiosas de los feudos esparcidos por el Continente, hizo las veces de aglutinante durante todo el período de la Edad Media.

La Iglesia Católica como la conocemos actualmente fue edificada a lo largo de los siglos, contando con el trabajo básico de Apóstoles como Pedro, Santiago y Juan, entre otros; pero fue realmente el Apóstol Pablo el que trazó las bases institucionales de la organización católica que se transformó en Iglesia y le dio cuerpo doctrinal a la organización que posteriormente sería la Iglesia Católica Apostólica y hasta hoy, Romana.

La filosofía del cristianismo católico usando la lógica como herramienta, tomó cuerpo a partir de los trabajos de San Agustín, que dio una estructura filosófica a los lineamientos religiosos de entonces. Fue sin embargo Santo Tomás más tarde, quien encontró en la filosofía griega la base de los lineamientos que llegan a nosotros como fundamentos lógicos (usando la lógica griega) de la filosofía cristiana. Se unían así las bases cristianas con la filosofía griega, lo que introdujo un poderoso arsenal filosófico lógico al cristianismo, como soporte conceptual adicional a la fe.

La filosofía griega, originada en pensadores que no eran cristianos, junto a la filosofía de derecho romano que tampoco era cristiana, sumada a los enseñamientos cristianos de procedencia judaica, es decir, con una fuerte influencia indo-asiática, se fundieron en un cuerpo doctrinal del que nació la civilización occidental, cuyo inicio más notable fue el Renacimiento (renacimiento del antiguo esplendor greco-romano, ya perdido) que tuvo implicaciones no sólo en las artes, sino también, y sobre todo, desde el punto de vista religioso, social, político y económico.

Por un lado, se institucionalizó el pensamiento laico, independizando la religión del mundo secular con una base conceptual sólida, que ganó cuerpo y personalidad propia. Como un subproducto importante del pensamiento laico nació la ciencia, elemento principal que iría a definir la superioridad material y económica de la civilización occidental sobre el resto de las civilizaciones conocidas. Y finalmente --y por desgracia-- el cristianismo se dividió en sectas con similares filosofías, pero independientes ya de la Iglesia Católica madre, producto de las contradicciones internas de una Iglesia unida al poder político.

El cristianismo, a pesar de haber defendido la separación del estado y la religión en sus inicios (dadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios) no quedó muy satisfecho --sobre todo las diferentes Iglesias-- del nacimiento del mundo laico fuera de su control y mucho menos del nacimiento de la ciencia, hija directa del laicismo. Son conocidos los episodios de la Iglesia Católica con Galileo, en el mismo momento que nacía el método científico, instante cumbre del camino diferente que se abría en occidente con el uso de la ciencia y de su poderosa herramienta utilitaria, la tecnología.

Puede considerarse sin lugar a dudas que la ciencia es una hija (quizá indeseada por las Iglesias, pero nunca por el cristianismo del cual nació) de los enseñamientos de la filosofía griega encerrada en la doctrina cristiana actual ('ver para creer' del Apóstol Tomás) y aunque subsisten las incomprensiones desde la Iglesia hacia determinados logros científicos, es necesario que la Iglesia del futuro mire como algo suyo los progresos que la ciencia hace en el área del conocimiento, tratando de adoptar una postura más flexible con la realidad imparcial que la ciencia escudriña, nunca con sentido anti-religioso.

Pudiéramos decir sin temor a equivocarnos que la civilización occidental es hija de cuatro grandes pilares: La filosofía griega, que lleva implícita el germen del conocimiento científico; la estructura militar, jurídica y organizacional del mundo romano, que llevó implícito el germen organizativo-social; el cristianismo, que lleva implícito los padrones de gobierno democrático, abrazados por la revolución norteamericana primero y de libertad, igualdad y fraternidad formulados por la revolución francesa después, que dieron inicio al mundo libre y democrático actual. El cuarto pilar fue incubado en países del norte de la Europa medieval y se extendió a todo el mundo, el capitalismo originario, que desde entonces ha sufrido cambios y mejoras, llegando hasta nuestros como siendo el más efectivo sistema económico de generar bienes y servicios, soporte del éxito actual.

Vista hoy en perspectiva, la civilización occidental, que cuenta con un desarrollo material, económico, militar y político como ninguna otra de las civilizaciones existentes posee sobre la faz de la tierra, encuentra su aglutinante ideal precisamente en el cristianismo.

Sin embargo, el reto que enfrenta la sociedad actual es de vida o muerte. Si los valores de nuestra civilización fueron los que nos han llevado al sitial de desarrollo económico de que disfrutan las sociedades libres de Occidente, renunciar a ellas y sustituirlas por los postulados del marxismo cultural, nos llevarán sin dudas a sociedades donde el marxismo se ha aplicado integralmente, Cuba, Corea del Norte y Venezuela, o cuando más, a la China Comunista y su opresor sistema político de dictadura. ¿Es eso lo que queremos para Estados Unidos, Latinoamérica, Asia democrática y la Europa Occidental?

Última actualización el Sábado, 11 de Julio de 2020 00:05
 
Cuba en compás de espera PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Martes, 23 de Junio de 2020 03:52

Concepto De Las Generaciones De Viejos Y Jovenes Hombres Imagen de ...

Por Jorge Hernández Fonseca.- 

En Cuba hoy hay dos compases de espera. El compás de espera de Raúl y los “viejos”, esperando que Trump pierda las elecciones, y el compás de espera del pueblo cubano y los dirigentes nuevos, esperando la muerte de Raúl. Si Trump pierde las elecciones, el continuismo triunfará y habrá inmovilismo. Si fallece Raúl Castro, se destraba el nudo más importante para la economía de mercado.

Cuba en compás de espera

Jorge Hernández Fonseca

21 de Junio de 2020

La Cuba post Coronavirus se enfrentará a los cambios provenientes del cambio generacional en la dirección de la dictadura comunista. En la Cuba castrista, el primer cambio importante en la cúpula gobernante no fue generacional. Fidel Castro se enfermó sin condiciones de gobernar y su hermano Raúl Castro lo sustituyó de forma provisional, lo que permitió una transición muy suave del mando de Fidel hacia Raúl, proceso que duró años sin mayores contratiempos, aunque se notó en el país un cambio de métodos y de medidas específicas de gobierno.

En la Unión Soviética por ejemplo, el cambio de Stalin a Lenin trajo una fuerte lucha por el poder en la cúpula, que se dirimió con Stalin gobernando y Trotski en el exilio. A la muerte de Stalin, Kruchev mando a fusilar al jefe de la policía política y mano derecha de Stalin, Beria. Al tiempo, tiraron la momia de Stalin del mausoleo. Al salir Kruchev, fue denostado y condenado al anonimato y así sucesivamente hasta que Gorbachov hizo la ruptura definitiva con el marxismo.

En Cuba las cosas van por similar camino, y es de esperar cambios importantes a la muerte de Raúl, y con él, la desaparición de los “viejos” compañeros de los hermanos Castro. Esta ruptura se haría por partes, teniendo la economía con primer campo de cambios, básicamente hacia el esquema chino, porque la situación económica es muy grave. Por ello, en Cuba hoy hay dos compases de espera. El compás de espera de Raúl y los “viejos”, esperando que Trump pierda las elecciones, y el compás de espera del pueblo cubano y los dirigentes nuevos, esperando la muerte de Raúl. Si Trump pierde las elecciones, el continuismo triunfará y habrá inmovilismo. Si fallece Raúl Castro, se destraba el nudo más importante para la economía de mercado.

Mi deseo personal --y es el deseo de la abrumadora mayoría de los cubanos de dentro y fuera de la isla-- es la derrota total de la dictadura política, derramando libertades, no sólo en la economía. Sin embargo hay factores que como analista debo exponer y es que la situación específica cubana tiende, según se analiza, a una liberación por partes, yendo primero a liberarse la economía y posteriormente, poco a poco, ganar las libertades políticas y sociales.

La misión de la Unión Europea que negoció en Cuba la liberación de José Daniel Ferrer, dijo públicamente que había negociado “con una parte del gobierno” dejando entrever la división entre los “viejos” y los “nuevos”. Esa división no es solamente por edades, sino sobre todo, por la voluntad de aplicar la economía de mercado para paliar la deplorable situación económica que tiene la isla, agravada por la epidemia de Coronavirus y el inmovilismo estatal de los viejos.

Como se sabe, ha habido conversaciones entre EUA y la dictadura raulista, sobre todo en el tema Venezuela, donde EUA insiste en tirar el “factor cubano” de esa ecuación, porque sabe que toda la estrategia de permanencia de Maduro en el poder, cuenta con “materia gris” de los laboratorios políticos cubanos, además de tener el control del aparato de contrainteligencia, que ha mantenido al madurismo gobernando estos últimos anos, después de la muerte de Chávez.

En estas conversaciones, muy probablemente EUA le ha hecho saber a los “nuevos” gobernantes cubanos, de las ventajas económicas de una salida de Venezuela yendo a la economía de mercado, similar a lo hecho en China primero y Viet Nam después. Las dudas --y de ahí el compás de espera-- se resolverán con el resultado electoral de Noviembre en EUA.

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Última actualización el Miércoles, 01 de Julio de 2020 01:02
 
El Black Lives Matter ¿contra los cubanos de Miami? PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Lunes, 15 de Junio de 2020 02:31

Colón y los conquistadores españoles, objetivos de las protestas ...


Por Jorge Hernández Fonseca.- 

Los cubanos respetamos al movimiento negro norteamericano. Pero sepan que las injusticias cometidas contra Uds., de ninguna manera pueden significar que vengan a Miami a cometer injusticias contra nosotros, porque no lo permitiremos. Los derechos de Uds. como minoría, terminan cuando comienzan los derechos hispano-cubanos, también como minoría.


El Black Lives Matter ¿contra los cubanos de Miami?

Jorge Hernández Fonseca

14 de Junio de 2010

Al calor de las protestas en varias ciudades de los Estados Unidos --encabezadas por el movimiento racial afroamericano Black Lives Matter-- para demostrar su descontento con el asesinato a manos de la policía, de un compatriota en Minneapolis, un grupo de sus miembros vinieron a Miami a deshonrar --también de forma injusta-- símbolos hispanos de nuestra ciudad, dejando la huella de su “marca”, junto al símbolo comunista de la hoz y el martillo. ¡Insensato!

Como todos en Estados Unidos saben, la ciudad de Miami creció al calor de la inmigración cubana que escapaba como podía, en condiciones paupérrimas, de la represión, el ninguneo y la confiscación de bienes de los cubanos emprendedores y demócratas. A base de mucho sacrificio, sudor y lágrimas, los cubanos de Miami supieron ayudar a construir la mayor ciudad latinoamericana en EUA y la mayor ciudad habitada por cubanos después de la Habana.

Es en estas circunstancias que las protestas --ya politizadas con los colores del izquierdismo estadounidense-- vienen a provocar a los cubanos de Miami --anti anti-izquierdistas todos-- a sabiendas que ninguno (o muy pocos) ciudadanos residente en esa ciudad, se sumarían a las manifestaciones ya declaradamente de un determinado matiz político, intentando conseguir réditos electoralistas enarbolando un cadáver como justificativa de los desmanes perpetrados.

Es importante que los protestadores y los líderes del movimiento electoralista que organiza las manifestaciones sepan, que los cubanos de Miami también tenemos nuestras razones para despreciar la ideología izquierdista que ellos enarbolan, al embarrar las estatuas que todos los hispanos (y los cubanos entre ellos) veneramos. En Cuba, la izquierda que los manifestantes defienden (por eso nos dejaron su hoz y su martillo) fusiló más de seis mil compatriotas por motivos políticos y condenó a más de doscientos mil cubanos a una injusta prisión política.

Los cubanos sabemos –apoyamos y respetamos-- la justicia implícita en el movimiento negro norteamericano por sus derechos y contra los excesos policiales y de todo tipo. Pero sepan que las injusticias cometidas contra Uds., de ninguna manera pueden significar que vengan a Miami a cometer injusticias contra nosotros, porque no lo permitiremos. Los derechos de Uds. como minoría, terminan cuando comienzan los derechos hispano-cubanos, también como minoría.

Los cubanos de Miami rechazamos la ideología izquierdista que se esconde detrás de las protestas que derriban estatuas hispanas y pintan la hoz y el martillo como recado. Escojan mejor sus víctimas, sobre todo aquellas que están en la base de sus protestas y no extiendan sus desmanes hacia una comunidad pacífica, pero nunca inerme; trabajadora, pero precisamente por ello muy luchadora; inmigrante, pero que se siente tan norteamericana como el que más entre Uds. Somos pacíficos pero no permitiremos el irrespeto de parte de nadie.

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Última actualización el Domingo, 21 de Junio de 2020 19:44
 
La economía cubana (y el castrismo) en crisis terminal PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Sábado, 18 de Abril de 2020 02:09

La dictadura de Cuba busca recrear la Guerra Fría para sobrevivir ...

Por Jorge Hernández Fonseca.- 

Demás estaría decir que es precisamente ahora el momento de mayor debilidad del castrismo en los más de sesenta años de opresión. Cualquier chispa podría hacer saltar por los aires la dictadura que nos oprime. La palabra está con los cubanos dignos de dentro y fuera de la isla.


La economía cubana (y el castrismo) en crisis terminal

Jorge Hernández Fonseca

17 de Abril de 2010

La aseveración implícita en el título de este trabajo se fundamenta en varios aspectos que se conjugan para darle a la crisis económica cubana un carácter diferente y muy superior a cualquier otro panorama anterior. Son cuatro los puntos para considerar terminal esta crisis:


Primero, el “fidelismo” que abraza la dictadura cubana es una ideología que en el aspecto económico lo que ha enseñado es depender de otro país. Mientras gobernó Fidel Castro, Cuba dependió siempre de terceros; primero de la antigua Unión Soviética y después de la Venezuela chavista, hasta hoy. Por eso, ir a buscar en el “fidelismo” una solución económica cuando Venezuela se libere de sus opresores castristas, va a ser muy difícil, o a mi ver, casi imposible.


Segundo, la ideología base, por detrás del fidelismo --el marxismo-- enseña como estatizar la economía y como mantener al pueblo oprimido para que el capitalismo libertador no regrese. Sin embargo, el marxismo no escribió un solo reglón de como producir bienes y servicios, por lo cual la única solución económica es regresar al viejo (y buen) capitalismo para poder progresar.


Tercero, las sanciones que Donald Trump ha impuesto a la dictadura castrista por su actuación opresora en la Venezuela madurista, ha mermado considerablemente la entrada de dólares a la economía cubana, los cuales mantenían al país en un estado de subsistencia mínima, y acabó.


Y cuarto --como colofón al desastre-- la pandemia de Coronavirus con la que el castrismo hizo de inicio una propaganda para el turismo extranjero “de salud” burlando a la epidemia, pero que finalmente tuvo que atenerse a la cuarentena obligada, cerrando centros turísticos y de trabajo, convirtiéndose en una especie de jaque mate del “juego” dictatorial de los Castro contra Cuba.


Si a este negro panorama económico, le sumamos la debilidad por la división dentro de la alta jerarquía castrista producto de la sucesión generacional --como lo demuestra el extraño excarcelamiento de dos opositores del calibre de José Daniel Ferrer y de Luis Manuel Otero Alcántara por presiones extranjeras-- estamos realmente ante una situación nunca antes vista en la isla a la cual, además, le falta Fidel Castro y su empuje a todo costo en crisis anteriores.


Todo lo anterior muestra el agotamiento del modelo opresor, que en el aspecto económico no tiene otra alternativa a irse al capitalismo en la economía, si es que los nuevos gobernantes cubanos quieren mantener el poder y si los próximos movimientos de EUA contra la Venezuela chavista le dejan margen de maniobra política para continuar oprimiendo al pueblo cubano.


Demás estaría decir que es precisamente ahora el momento de mayor debilidad del castrismo en los más de sesenta años de opresión. Cualquier chispa podría hacer saltar por los aires la dictadura que nos oprime. La palabra está con los cubanos dignos de dentro y fuera de la isla.


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Última actualización el Domingo, 26 de Abril de 2020 00:53
 
Crisis política en Brasil: ¿Hay peligro de la izquierda local llegar al poder? PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Domingo, 26 de Abril de 2020 20:43

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Por Jorge Hernández Fonseca.- 

La respuesta a la pregunta sobre el peligro de la izquierda en las próximas elecciones queda respondida, no hay peligro. La izquierda en Brasil es fuerte, pero no será gobierno si no se alía con algún otro partido de centro, o de derechas, cosa muy poco probable en el futuro inmediato. Habría un interesante embate Bolsonaro/Izquierda/Moro, pero falta bastante como para tan temprano pronosticar ganador.


Crisis política en Brasil: ¿Hay peligro de la izquierda local llegar al poder?

Jorge Hernández Fonseca

26 de Abril de 2010

La salida del Ministro de Justicia Sergio Moro del gobierno de Jair Bolsonaro en Brasil, seguido de un enfrentamiento de acusaciones cruzadas, se ha constituido en una verdadera crisis política para la cúpula gobernante del gigante sudamericano. Esto, porque Moro es una unanimidad en el país, en lo que ha rectitud, honestidad y ética respecta, cualidades que precisamente le dieron la victoria a Bolsonaro en las elecciones contra la izquierda local.

La preferencia política del actual electorado brasileño se divide en tres partes más o menos similares. Una tercera parte apoya la izquierda, que no es sólo el PT de Lula da Silva. La segunda tercera parte apoya a Jair Bolsonaro, presidente actual, y la última tercera parte, no menos importante, decide su apoyo en función de resultados, prestigios y aspectos regionales.

El actual gobierno de Bolsonaro ha tropezado en Brasil con costumbres políticas poco ortodoxas. Bolsonaro es un hombre honesto, que carece de un partido; fue electo en una agrupación política pequeña, en la cual sólo militó pocos meses antes de su elección y rápidamente, una vez en el poder, se desentendió con sus dirigentes y hoy no milita en ninguna agrupación partidaria. Eso lo debilita en el Parlamento, la prensa y el público en general. Las gestiones ante el Congreso, para aprobar leyes, se ven dificultadas por este importante detalle.

La izquierda brasileña derrotada, por su parte, continúa siendo poderosa y ha movido sus hilos inteligentemente para hacer una oposición contra todo y contra todos. Sin embargo, hay que decir que la izquierda de Lula da Silva sólo fue gobierno durante 13 años, porque hizo alianza con el mayor partido político brasileño, el Movimiento Democrático Brasileño, MDB, de centro derecha, sin lo cual jamás hubiera conseguido ganar ninguna elección presidencial en Brasil.

Adicionalmente, al desentenderse Sergio Moro con Jair Bolsonaro --ambos compartiendo ideologías políticas similares-- (nada que ver con las izquierdas) y además, siendo Moro una unanimidad en Brasil, acaba de nacer un fuerte aspirante a la presidencia del país, cosa que desde luego ya preocupa a la izquierda local, porque sería un candidato que correría al cargo sin los sin sabores y tropezones que ya Bolsonaro ha tenido que amargar en su gobierno.

De manera que, la respuesta a la pregunta sobre el peligro de la izquierda en las próximas elecciones queda respondida. La izquierda en Brasil es fuerte, pero no será gobierno si no se alía con algún otro partido de centro, o de derechas, cosa muy poco probable en el futuro inmediato. Habría un interesante embate Bolsonaro/Izquierda/Moro, pero falta mucho tiempo como para tan temprano pronosticar ganador. En Brasil hay dos turnos electorales, si ningún candidato obtiene mayoría en el primer embate, es obligado a alianzas para el segundo turno.

Bolsonaro tiene dos años y medio más de gobierno. Ahora hay el peligro de un impeachment, aunque en el Congreso no hay mucho ambiente al respecto. Sin embargo, Bolsonaro tiene un vicepresidente, el general Mourón, de ideología similar al presidente, por lo cual el peligro de un cambio de gobierno por impeachment no implica un cambio de ideología del gobierno en Brasil.

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Última actualización el Martes, 05 de Mayo de 2020 00:59
 
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