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CUBA: HAITÍ ES AQUÍ PDF Imprimir E-mail
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Miércoles, 27 de Enero de 2010 15:28


 

Por JORGE HERNÁNDEZ FONSECA

La tragedia asociada al terremoto que asoló a la capital de Haití recientemente, ha dejado en todos los pobladores de los pueblos caribeños una sensación de “catástrofe en causa propia”. Todos los habitantes de las islas tropicales de la América Central quedamos absortos durante días, prendidos de las pantallas de la TV que nos traía imágenes del desastre y lo sentíamos como algo propio, familiar, como habiendo sucedido en nuestros pueblos de origen.

Pasado el tiempo y saturados de información visual y escrita sobre el terrible acontecimiento, el sosiego de los caribeños --no haitianos-- vuelve poco a poco a la normalidad, aunque haya quedado la herida sin cicatrizar. Reponiéndome del desgaste emocional por las fuertes escenas de ancianos, mujeres y niños en estado de shock, mis pensamientos volaron hacia Cuba.

Para los cubanos, las actuales escenas haitianas nos hacen recordar la calamitosa situación material en que se encuentran nuestras ciudades, campos, fábricas. Es verdad que lo destruido por la actividad telúrica en pocos minutos de acción en Haití, el castrato demoró medio siglo para hacerlo en la isla. Sin embargo, el trauma haitiano al ver su país destruido, es comparable al trauma cubano y sus efectos de la política aplicada por un grupo de “guapos autoritarios” mal nacidos en “la tierra más hermosa que ojos humanos vieron”, según Cristóbal Colón.

No hay como substraerse a la idea de que la ayuda a Haití --en su desgracia-- va a tener un símil de identidad con lo que sucederá con Cuba, y se desarrolla como un ensayo del esfuerzo que la comunidad internacional, la ONU y los Estados Unidos, tendrán que hacer y organizar para resucitar “de entre los muertos” a la sociedad cubana, traumatizada por 51 años de dictadura, desidia y caprichos de una élite autoritaria, incompetente y cruel. No hablaremos aquí de España, que se empeña hoy en apoyar a la dictadura en este, su postrer momento.

Es claro que existen diferencias sustanciales entre el trauma cubano y el haitiano. Pero para el cubano en diáspora por el mundo, las similitudes son espantosamente similares. Miles (en Cuba han sido millones) huyendo de sus hogares de procedencia hacia un futuro incierto, perdiéndolo todo en su escapada. La ciudad y sus habitantes destruidos materialmente, a lo que habría que agregar --en el caso cubano-- material y espiritualmente destrozados por una ideología de odio y resentimiento, oportunismo y “vale todo” que el castrismo inculcó en el alma cubana. El sentimiento de culpa de la comunidad internacional con Haití --por años de indiferencia cómplice-- y en la caso cubano será, por años de inacción rayano en el apoyo a la dictadura.

Habrá que esperar mucho tiempo para construir un Haití que haga justicia de sus notables próceres; como habrá que esperar mucho tiempo para reconstruir una Cuba desecha por una ideología fracasada y eunuca, donde “la ley de la selva” se erige hoy en el precepto más notable a ser seguido dentro y fuera de la isla y donde el consenso es tan improbable como la ética; todo sembrado cuidadosamente por la dictadura en las mentes y el accionar de sus hijos.

Hoy lloramos por Haití, constatando una catástrofe gigante e inmerecida. Mañana lloraremos por Cuba, de la que sólo los cubanos sabemos sus reales males, pero que con sus casas destruidas (sin terremotos) sus autos desvencijados (sin sismos) y su alma herida de insensatez, mostramos al mundo la punta del iceberg que sólo aparecerá de repente, “cuando amanezca”.

Nuestra plegaria solidaria por los hermanos haitianos en desgracia. Junto a ellas, nuestras súplicas al Señor por la salvación, más temprano que tarde, de la depauperada Nación cubana.

27 de Enero de 2010

 

Artículos de este autor pueden ser consultados en www.cubalibredigital.com

Última actualización el Jueves, 28 de Enero de 2010 11:09
 
La Nación y La Nación PDF Imprimir E-mail
Escrito por Fuente indicada en la materia   
Jueves, 28 de Enero de 2010 11:10

Por YOANI SÁNCHEZ

Hace mucho tiempo que nuestra identidad dejó de estar contenida en una Isla. El acto de nacer y crecer en este alargado territorio ya no es el elemento principal para portar su nacionalidad. Somos un pueblo desperdigado entre los cinco continentes, como si nos hubiera atomizado sobre el lienzo del mapamundi la mano errática de las necesidades económicas y de la falta de libertad.

Sé lo que se siente. Sé lo duro que es ir a un consulado cubano en un país cualquiera y que te pidan una firma por la libertad de cinco agentes del Ministerio del Interior –presos en Estados Unidos– pero no te preguntan, siquiera, si pueden auxiliarte en algo. He escuchado a una joven llorar en una embajada en Europa mientras un funcionario le repite que no puede retornar a su propio país por haber excedido los once meses de permiso de salida. También he sido testigo de la otra parte. De la negativa recibida por muchos que aquí solicitan la tarjeta blanca para subir a un avión y saltarse la insularidad. Las limitaciones para viajar se nos han vuelto rutina y algunos han llegado a creer que debe ser así, porque conocer otros lugares es una prebenda que nos dan, una prerrogativa que nos otorgan.

Esos pocos que deciden quién entra o sale de este archipiélago han elegido a los participantes del encuentro La Nación y la Emigración que sesiona desde hoy en el Palacio de las Convenciones. He leído los puntos a debatir durante estos dos días y no creo que representen las preocupaciones y demandas de la mayoría de los emigrados cubanos. Salta a la vista que no se incluye la exigencia de poner fin a las confiscaciones de propiedades para los que se radican en otro país, ni se menciona la necesidad de devolverle el derecho al voto a los exiliados. Ni siquiera encuentro, en la agenda a tratar, el anuncio del fin de las limitaciones que tienen muchos de ellos para ingresar o radicarse en su propio terruño.

La parte de los que vivimos en la Isla tampoco está representada en toda su pluralidad y sus matices, sino que tiene el sello de lo oficial y el acartonamiento de lo dirigido. Ambas muestras –la de adentro y la de afuera– están cercenadas y filtradas para evitar que “La Nación y la Emigración” termine por convertirse en un pase de lista de las atrocidades migratorias que padecemos. Más que reclamaciones y críticas, las autoridades que organizaron el encuentro quieren escuchar en la enorme sala –donde suele reunirse el Parlamento– el sonido estrepitoso de los aplausos.

Última actualización el Jueves, 28 de Enero de 2010 11:17
 
¿Es ésta la REPUBLICA que anhelaba Martí? PDF Imprimir E-mail
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Miércoles, 27 de Enero de 2010 01:22
Por ROBERTO JIMENEZ

“Teniendo en cuenta lo que hizo y lo que después de su muerte ha pasado, paréceme que la bala española que le privó de la existencia en Dos Rios, el 19 de mayor de 1895, fue piadosa.  Murió a tiempo para no haber visto a los cubanos, que supo unir en la emigración por el mágico influjo de su palabra y de su conducta, divididos y odiándose en el suelo de la patria”. (
“Justo de Lara”)

 


¿Es ésta la REPUBLICA que anhelaba el Apóstol?.

Por: Maria Teresa Villaverde Trujillo
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(Narracion de Roberto Jimenez)

“...Yo estaba recien llegado a La Cabaña,  procedente de Las Cabañitas y de las instalaciones publicas de la Seguridad del Estado de La Habana.   Ese dia, 9 de enero de 1962, se supo entre los presos que por la noche  iban a fusilar a alguien que no habian traido, como era costumbre, a las  galeras donde estabamos. Eso lo hacian cuando se trataba de algun miembro  del gobierno, militar o de la Seguridad del Estado. En las galeras se  escuchaban los sonidos de los fusilamientos, porque estan encima del foso donde los realizaban. Para mi seria la primera vez...  

En mi galera, como se acostumbraba, rezamos el rosario por el alma del que seria fusilado y se impuso el silencio de la espera... Yo empece a escribir ( Noche ) y continuee despues de que tronoo la descarga y se oyoo el tiro de gracia ( Dia ).  Asi  nacieron las dos partes de mi poema.

Justo un año despues, el 9 de enero de 1963, ya condenado en mi juicio, fui trasladado al presidio de Isla de Pinos.

Alli fue que  supe el nombre del fusilado aquella noche del poema, hablando con un compañero de causa mio que fue detenido siendo miembro activo de la Policia Nacional Revolucionaria, que habia conspirado con Tomas y tambien estuvo en  Las Cabañitas por aquellos dias en que estuve. Cuando le contee sobre el  prisionero que yo habia escuchado discutir con los interrogadores ( esta en  mi relato del link al final ) el supo que se trataba de Tomas Cruz, precisando  fechas y detalles.
Me dijo mi amigo que él estaba vivo porque Tomas Cruz no  habia hablado...”

Noche

Un hombre espera la muerte...
La noche cubre la vida
de hombres cuyas conciencias
parece que están dormidas.

Hay una  noche en sus almas
--la noche de  la ignominia--,
la misma noche que envuelve
a mi Patria  adolorida.

Hay una noche en las almas
de aquellos que arrancan vidas.
Hay una noche en mi Patria
que esas vidas iluminan.

Un  hombre espera la muerte...
y, con la muerte, la vida.
Otros  mueren en la noche
de sus conciencias dormidas.

Día

Llegó la muerte esta noche
con una descarga fría...
Un hombre murió en silencio.
¿Habrá silencio algún día?

Se oyó el eco de la muerte
-por primera vez lo oía-
El plomo rompió sus carnes
buscando en ellas la vida.

Ellos lo vieron  cayendo,
subir...lo vio el alma mía.
Muerto lo vieron sus ojos,
cuando en realidad vivía.

Ya para él no es de noche
porque el plomo halló su vida,
y al ofrendarla en silencio
la Noche convirtió en Dia.

La Cabaña, 9 de Enero de 1962

Después supe su nombre: Tomás Cruz.
Coincidimos en "Las Cabañitas" de la Seguridad del Estado.


Este fue mi primer poema escrito en prisión.
Roberto  Jiménez

(Causa 31 de 1962, Tribunal # 1, La Cabaña)


Favor entrar en este enlace para leer la historia completa
http://www.cubaeuropa.com/historia/Las%20Caba%F1itas.htm


Enero 25, 2010
Aniversario Nacimiento José Martí
La Habana, Enero 28, 1853
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Última actualización el Miércoles, 27 de Enero de 2010 01:27
 
SOBRE LA SALIDA MASIVA POR EL MARIEL Y LAS GENERACIONES ANTERIORES Y POSTERIORES. PDF Imprimir E-mail
Escrito por Fuente indicada en la materia   
Martes, 26 de Enero de 2010 11:36

Por RAÚL FERNÁNDEZ RIVERO

En relación a un artículo titulado: EL MARIEL EN LA CONCIENCIA MIGRATORIA (leerlo más abajo) escrito por Lorenzo Gonzalo el  16 de Enero del 2010, debemos aclarar algunos puntos.

El Señor Lorenzo Gonzalo, es sub Director de Radio Miami, según aparece en la página de Radio Miami.com y su director es Max Lesnik

El gobierno cubano le niega la entrada en el país a casi todos los cubanos que se enfrentaron al régimen comunista por razones ideológicas- nunca por “manipulación de USA”- arguyendo razones de Estado o seguridad

A los profesionales de la Salud que abandonan Venezuela, les gritan en los muy “democráticos”   actos violentos de repudio, “Jamás regresarán, traidores!”.

A las esposas u otros familiares de ex prisioneros políticos por razones de pensamiento democrático, y nunca por querer que otra bandera sea izada en Cuba que no sea la de la estrella solitaria, sobre el triángulo rojo y las barras blancas y azules, les han insultado en las embajadas cubanas y les niegan ir a visitar a su familia.

El colmo de la manipulación comunicacional es acusar a USA o a los exilados políticos cubanos de la situación, actual o posible, de la separación de la familia cubana. Sólo el régimen de Castro ha impedido, desde tempranas épocas la salida del país y lo hizo para tratar de evitar que el país se le quedara vacío a pesar de las manifestaciones y exaltaciones incongruentes sobre la aprobación del pueblo cubano a su sistema autoritario-represivo.

Los exilados políticos cubanos le han dedicado su vida a luchar a sangre y fuego porque en Cuba haya libertad de pensamiento y expresión como la que usa hoy el Sr. Gonzalo en el país que, según sus palabras, conculca los derechos de sus ciudadanos cada día más. Los exilados de los años 59 y 60 en adelante –aún siguen llegando exilados políticos a USA aunque el autor del referido artículo no les vea- lucharon por el derecho a elegir libremente sin la intervención controladora y reguladora de un partido único, sus líderes. También lucharon por el derecho a la entrada y salida libre de su país, el derecho a usar libremente su intelecto y su innovación para crear empresas y negocios que aumentarían la riqueza y las oportunidades en la nación, así como por el derecho a trabajar donde les fuera más productivo  o más a tono con sus habilidades. Lucharon por el derecho a juicios justos, sin condenas previas al juicio y ha ser defendidos por un profesional de su escogencia. Pelearon contra la represión y la tortura de los órganos de Seguridad del Estado.

LA MANIPULACIÓN  que hay que analizar en el caso del Mariel, la realizó el Desgobierno Cubano Marxista-fidelista cuando generó mediante todos sus medios y los de sus amigos  y muchos dólares (escasísimos en Cuba), una gigantesca campaña diciendo que los barcos que salían del Mariel iban cargados de delincuentes, prostitutas,  vagos y maleantes, porque eso  eran los opositores; y todo el que pedía salir del país era un opositor. (Por cierto hoy también se van los hijos y los hermanos de los altos jefazos revolucionarios) Se esmeraron en señalar como algunos eran presos sacados de cárceles y montados a la fuerza en esos Barcos, se esmeraron en conseguir el temor de los residentes de Miami sobre las personas que iban a su ciudad. Poco a poco los recién llegados demostraron con su trabajo y su esfuerzo quienes eran en realidad y las ovejas negras fueron sacadas del redil.

Actualmente hay en el exterior numerosos cubanos muy decentes y trabajadores que salieron por motivos puramente económicos y nunca por  campañas de países extranjeros, sino buscando  salir de la pobreza, la misma razón por la que salen de Haití o República Dominicana rumbo a USA, la misma que lleva a Mexicanos y otros centro y sur americanos a tratar de llegar al norte “revuelto y brutal” como decía Martí, pero generador de riqueza, respeto y derechos humanos para todos, donde pueden progresar, estudiar y crecer como seres humanos.

Me asombró que el artículo cuestionado comienza con una referencia al mal llamado Encuentro de Emigrados y la Nación Cubana. Me gustaría saber quién invitó a los “emigrados” y a quienes invitaron, pues ni siguiera hemos sabido que tal encuentro ocurriría. ¿Con que derecho y a nombre de quien fueron cubanos radicados en el extranjero a representar a los que vivimos fuera de Cuba, por cualquier razón que sea, económica o política?¿Con qué autoridad pretenden acordar o informar al Gobierno totalitario a nombre de cerca de 2 millones de cubanos?

El nombre impuesto al tal encuentro es en sí mismo una burla. ¿Los emigrados se van a encontrar con la nación cubana? No amigos, los emigrados y los exilados son parte y una parte importante de la Nación Cubana.

Es indiscutible que después de 51 años de mal gobierno y con la terrible preocupación del estado en que viven los cubanos en la destruida Isla, mal alimentados, sin agua ni luz, con problemas de comunicación, no debidos al Imperio, sino a la censura de medios y de la Red electrónica internacional, al mal estado de la líneas telefónicas -que se podían haber arreglado con el dinero que gastaron en la campaña para desprestigiar a los que salieron por el Mariel- sabiendo que el General mandón que está en el poder, ha reconocido que el 52% de la superficie cultivable nacional está cubierta de marabú, los emigrados y los exilados quieran ver cómo ayudan a su familia. Esto se suma al natural deseo del reencuentro, de volver a ver la Patria querida y a una poderosa razón: la quiebra del país y el resultado que ello está causando en nuestros familiares. Y ello se hubiera producido con Mariel y sin Mariel. Por la preocupación de los que llegaron en esa oleada y de todos los demás por el estado de su familia, le edad de los que quedaron atrás y su salud  dentro de un estado opresor, violador de los derechos humanos, que deja morir de frío y hambre a los ancianos en Mazorra.

El derecho de los emigrados y los exilados a la nacionalidad cubana y su derecho de regresar bajo su propio riesgo ni siguiera discutible. Es un derecho y punto.

Yo no soy conocido precisamente por ser un defensor del Gobierno de USA. Creo que los ciudadanos americanos están más que bien preparados para defenderse solos. Ni siguiera vivo allí. Pero realmente me desconcierta eso de:

Es curioso que en momentos que el supuesto país de mayores libertades, Estados Unidos, sufre cada día de mayores restricciones en sus libertades de movimiento y conculca derechos que sus ciudadanos asumían como principios de índole natural, Cuba pueda mirar el futuro con mayor benevolencia”.

En el mes de Octubre estuve allá de visita, vi amigos y familiares y asistí a un evento de carácter internacional. Sé que hay restricciones a los ciudadanos norteamericanos para visitar ciertos países que no tienen relaciones con USA y en los cuales no pueden ser protegidos por su embajada, lo cual es norma internacional entre las naciones que por su poder, temen que sus ciudadanos puedan ser objeto de secuestros o ser tomados como rehenes. Supongo que el Sr. Gonzalo vive allá. ¿A que restricciones en la libertad de movimientos actúales se refiere, a que derechos conculcados hace mención? ¿No se habrá equivocado y está hablando de Nicaragua, Venezuela o Bolivia? ¿O será de la misma Cuba? ¿Qué cambios piensa pueden ocurrir en la Cuba que persigue hoy en día a quien piensa diferente, a quien se rebela porque no le permiten expresar su pensamiento o exponer sus ideas, casi seguro oportunas y útiles a la sociedad donde vive?

En otro párrafo  se dice: El culpable de no poder permanecer por el tiempo que uno desea en su país sería Estados Unidos y Cuba dejaría de ser un chivo expiatorio. El culpable de no poder contribuir más con la familia y con ayudas de otros tipos, sería el Norte y no un Estado que por años ha sido atacado con inmisericordia. Ante una ofensiva de esta tipo, para los despolitizados, que son las mayorías, estaría más claro de qué lado está el culpable.

Los despolitizados en Cuba, según el gobierno cubano, no existen. Cuba se precia de ser el País más politizado de América y que sus ciudadanos son todos –salvo los contra revolucionarios que quieren irse de allí- socialistas convencidos y miembros de una sociedad civil muy política, formada y clara en los derechos ciudadanos. Consideraciones sobre cual, como funciona y donde se erige la Sociedad civil en Cuba, serían tema de otra lectura. Por otra parte no veo como es que la Cuba Comunista aparece en su escrito como “el chivo expiatorio”. Cuba es un país que apoya el terrorismo y la narco guerrilla con soporte y centro de recepción de los heridos del ELN y La FARC; que invadió naciones en América mediante el Ché en  Bolivia y  en Venezuela por Machurucutu, infiltrando entrenadores y combatientes en Centro América y en Argelia y Angola donde después intervino con un ejército. Cuba es cualquier cosa menos chivo expiatorio de nadie.

Y realmente no veo como un país que toma un dólar que recibe un ciudadano como remesa de sus familiares y le decomisa el 20% y le entrega otro signo monetario, con el 80% del valor real de lo recibido, puede dejar de ser responsable de que las familias no reciban más.

Veamos por último un de los párrafos finales del ya mencionado artículo: Fueron los cubanos llegados por el Mariel los que hicieron posible que los vuelos para visitar familiares fueran un triunfo en los años noventa. A pesar de las dificultades que confrontaron en los primeros años de la llegada, la brújula de todos ellos, estuvo conectada con la visita y el regreso, exactamente como ocurre con los emigrados de los otros países. Tuvieron una actitud muy diferente a los llegados con anterioridad. Esas otras personas decían que no irían hasta que no muriese Fidel y ahora dirán que no pisarán la tierra que los vio nacer,  hasta que no brille en Cuba la bandera del oprobio.

Su afirmación doble es doblemente falsa. Primero los llegados por el Mariel no son una comunidad aparte, ni un grupo de interés unido y organizado, ni una ONG. Se insertaron y adaptaron al lugar donde llegaron y solo se unieron al reclamo que la comunidad cubana del exterior había hecho a Cuba desde mucho antes. Por su número, (es realmente imposible que otro país que no fuera USA fuera capaz de recibir de solo golpe semejante número de refugiados, por lo cual toda la comunidad cubana sin excepción agradeció al Gobierno de USA el esfuerzo sin par que ello significó) debieron ser un aporte interesante, pero solo eso. Por otra parte los que llegaron antes son en conjunto- con las excepciones que se puedan encontrar- un grupo de hombres y mujeres que lo dejaron todo atrás por rechazar un régimen oprobioso, violador de los derechos naturales de los seres humanos, torturador, cruel y asesino. Y esperaban como es natural que cayera el tirano para regresar. Nada tan lógico como eso. Los que estuvieron en prisión, me honro en ser uno de ellos, dejaron su juventud en cárceles que fueron y son todavía la vergüenza del Caribe, en cárceles con las que la prisión de Guantánamo resulta ser un Hotel de cinco estrellas, si las comparamos. A ellos, a los que estuvieron presos no les dejan volver y en los casos extremos de problemas de salud o muerte tratan de chantajearles para darles una visa. Imaginamos la situación de la Cuba que llama en el artículo “chivo expiatorio”. Imagínese el lector que Ud. va con su pasaporte del país A, y solicita en la embajada de éste en el país B, su renovación y el consiguiente permiso para volver, si le aceptan ir de visita -solo de visita- le ponen una visa del país A en el pasaporte del país A. Sí, no se sorprenda Ud. necesita una visa cubana en el pasaporte cubano para ir a Cuba. ¿Chivo expiatorio?

Pero con lo que es imposible quedarse callado es con esa aseveración indígnate y ofensiva sobre que ahora esperaremos hasta que la bandera del oprobio brille en Cuba. La única bandera que los cubanos del exterior quieren ver en Cuba es la cubana. Por ello se sacrificaron y lucharon por ella lloran y sueñan se desvelan y hacen lo imposible. Esa observación es ridícula y ofensiva. Espero que si el Sr. Lorenzo Gonzalo lee esto rectifique su ofensa.

Es imposible pasar por alto otro párrafo del artículo de referencia que dice así:

Quienes arribaron a Estados Unidos a partir de 1959, hasta finales de los años sesenta, deseaban que los recién llegados, se identificaran con sus intenciones de derrocar al gobierno cubano. Aquel grupo, enfermo de poder y parte integral de la esquizofrenia social estructurada a partir de un delirio que pretendió convertir en realidad sus entelequias, rechazaba a toda persona, aunque no fuese de origen cubano, si no aceptaban sus concepciones reaccionarias. A las de su mismo origen las detestaban aún más. Por eso, en los primeros años de la llegada de cubanos por el Mariel, la discriminación hacia esos emigrados se hizo patente en manifestaciones públicas y privadas, de la nueva burguesía cubana que se había establecido en Estados Unido y principalmente en aquellos residentes en la ciudad de Miami. Aquellos nuevos emigrados fueron acuñados entre otros motetes, con el nombre de Marielitos, diferenciándolos así de quienes habían llegado en años anteriores.

Entelequias, esquizofrenia social, delirio, concepciones reaccionarias Así califica el autor  los deseos de los cubanos de que en su patria se construya un régimen democrático y de derecho. No queremos  más del fracasado de marxismo criollo que ha llevado al país al borde de la quiebra. Quiebra, país destrozado, que pretenden explicar con un “bloqueo” que no existe, los barcos y los aviones americanos están en Guantánamo y no vigilan ni controlan nada. El “embargo” es un cuento, el principal proveedor de Cuba es USA.

En 1959, 60 y posteriormente, salieron de Cuba, personeros, funcionarios, militares y miembros de los cuerpos de seguridad y policiales. Además de muchas otras personas que se resistían a vivir en una país que iba en rumbos del totalitarismo. Esas personas que salieron en 1959 y algo después no eran necesariamente esbirros o torturadores o ladrones de cuello blanco, o corruptos. Había de todo, profesionales que no querían ejercer en un país totalitario, familias que temían perder sus propiedades, anticomunistas reconocidos que estaban vigilados por el G-2, y claro los que pudieron escapar a las leyes revolucionarias contra los que cometieron delitos durante el Batistato. La generalización es el error más común de los demagogos. Tan  temprano como en octubre de 1959, el Comandante Hubert Matos envío una carta a Castro exigiendo aclaraciones sobre el rumbo comunista del país. Mientras Fidel seguía negándolo, Hubert y sus seguidores fueron a prisión, y muchos camagüeyanos al exilio, sabiendo que serían perseguidos. Desde esta época hasta la llegada de los marielitos, pasaron muchos años, los vuelos de la  libertad y muchos muchísimos balseros perdieron la vida tratando de llegar a un lugar libre donde poder serlo y tener oportunidad de crecer personalmente, otros muchos llegaron y nadie fue discriminado, los recogían y ayudaban fuera quien fuera y viniera por la vía que fuera, cualquiera que fuera su clase social. Es histórico en USA, la solidaridad de los cubanos de Miami con sus compatriotas recién llegados. Lo que es otra falacia impertinente del autor, su mención de la discriminación.

Quiero repetir que fue el gobierno fidelista el que creó -para obligar a  USA a suspender el asilo a los cubanos- el tema de que los fugados por Mariel eran delincuentes prostitutas y vagos y maleantes, e hicieron de esto un punto a probar y los secuaces de castro en Miami tenían la consigna de regar la nota que habían mandado graves criminales en los barcos, lo que además era cierto. Despejados estos grupos y enviados a prisión, los llegados por el Mariel se asimilaron al  lugar y la mayoría son hoy prósperos trabajadores y hasta empresarios.

No acepto representaciones espurias que vayan misteriosamente, sin autoridad alguna  ante los bandidos comunistas,  a tomar decisiones por la emigración y el exilio. Ni divisiones sacadas del sombrero de un mago o de la pluma de un agente castrista, que pretendan crear división entre los cubanos del exterior. Los que llegaron en el 59, los marielitos, los ex presos, estamos hoy en día, a pesar de la teoría de la no politización, absolutamente politizados y firmes en nuestra clara defensa de la democracia contra el totalitarismo; del pluripartidismo frente al partido comunista, único permitido; del respeto a los derechos humanos frente a la represión, los actos de repudio y los grupos vandálicos de repuesta rápida; estamos todos unidos en pedir elecciones limpias sin intermediarios, con votación secreta y candidatos de diferentes posiciones; estamos todos reunidos para exigir una sola moneda y que se suspenda el decomiso del 20% de los dólares enviados; estamos todos de acuerdo con que se abran las fronteras y se pueda viajar libremente; nos sentimos todos solidarios con los periodistas independientes y con los blogueros; y pedimos todos juntos por la liberación de la internet y la renuncia de Castro con elecciones limpias supervisadas por la ONU. Y con un grito fuerte todos pedimos: ¡Libertad para los presos políticos del régimen asesino! ¡Protección para los ancianos desvalidos! ¡Que se vayan los hermanos Castro! Eso señores, lo pedimos todos los que llegaron en el 59 y 60, los que llegaron después, los marielitos, los expresos y los numerosos médicos, enfermeras, biólogos, dentistas y demás profesionales que huyen en el primer chance de Venezuela, Nicaragua y Bolivia. No fabriquen divisiones, que no las hay.

Raúl Fernández Rivero.

Caracas.

 

A continuación, el artículo de referencia respondido anteriormente

 

El Mariel en la conciencia migratoria

Por Lorenzo Gonzalo, 16 de Enero del 2010

 

Durante el Encuentro de Emigrados y la Nación cubana, que tendrá lugar en los veinte de Enero del 2010 o después de celebrarse, es de esperar que las autoridades correspondientes, comiencen la discusión de una nueva legislación migratoria e incluso que ciertas regulaciones que no tienen que esperar por la Ley se pongan en vigor.

 

El sentir popular y el de los emigrados, ha cobrado últimamente importancia en este sentido y es motivo de comentarios, no sólo en la población  civil, sino dentro de esferas de gobierno.

 

El Encuentro se celebra en momentos que las disposiciones de viaje puestas en vigor por la nueva Administración estadounidense, facilitan su realización y coincide con las nuevas condiciones latinoamericanas y la opinión pública nacional que acabamos de mencionar. Cubanos que viven en la Isla y cubanos que han escogido otros países para vivir, por razones diversas, concuerdan en atender un asunto que reviste una seria importancia en relación a las libertades y el reconocimiento de los derechos ciudadanos: la libertad de viajar y el derecho de pertenecer, por la historia y por la Ley, a la nacionalidad que se posee como código genético irreversible. Es curioso que en momentos que el supuesto país de mayores libertades, Estados Unidos, sufre cada día de mayores restricciones en sus libertades de movimiento y conculca derechos que sus ciudadanos asumían como principios de índole natural, Cuba pueda mirar el futuro con mayor benevolencia. Mientras el supuesto totalitario tiene las oportunidades de abrirse a sus propias realidades, el supuesto abanderado de las libertades, las conculca cada día más.

 

Con toda seguridad, si el Estado cubano pusiera en vigor regulaciones universales migratorias y de viajes, se incorporarían muchas voces y más voluntades en el exterior,  especialmente en Estados Unidos, para presionar a sus representantes estatales y federales y al propio Ejecutivo, en aras de cambiar prohibiciones, que incluso atentan contra la Constitución de Estados Unidos. El culpable de no poder permanecer por el tiempo que uno desea en su país sería Estados Unidos y Cuba dejaría de ser un chivo expiatorio. El culpable de no poder contribuir más con la familia y con ayudas de otros tipos, sería el Norte y no un Estado que por años ha sido atacado con inmisericordia. Ante una ofensiva de esta tipo, para los despolitizados, que son las mayorías, estaría más claro de qué lado está el culpable. Las personas generalmente son inmediatistas y ven su zapato roto, sin importarles el corral donde una inundación negligente mata el ganado que hace posible fabricar el cazado que les falta

 

Todas las personas no sirven para el activismo político, pero en cuestiones concretas, convenientemente avaladas, donde no se trata de hacer algo para conseguir lo utópico o lejano, sino de alcanzar lo único que está pendiente, es fácil lograr el quórum para la gestión.

 

Fueron los cubanos llegados por el Mariel los que hicieron posible que los vuelos para visitar familiares fueran un triunfo en los años noventa. A pesar de las dificultades que confrontaron en los primeros años de la llegada, la brújula de todos ellos, estuvo conectada con la visita y el regreso, exactamente como ocurre con los emigrados de los otros países. Tuvieron una actitud muy diferente a los llegados con anterioridad. Esas otras personas decían que no irían hasta que no muriese Fidel y ahora dirán que no pisarán la tierra que los vio nacer,  hasta que no brille en Cuba la bandera del oprobio.

 

Las personas llegadas después de los ochenta, a pesar de tener una gran conexión afectiva con su país, carecían en su mayoría de propósitos ideológicos, no poseían inclinaciones políticas orientadas al manejo del poder coercitivo que significa administrar un estado y carecían de voluntad para luchar por derecho alguno en el plano político. Su principal interés fue inicialmente adaptarse al nuevo ambiente y sobrevivir la discriminación sufrida por quienes llegaron antes.

 

Quienes arribaron a Estados Unidos a partir de 1959, hasta finales de los años sesenta, deseaban que los recién llegados, se identificaran con sus intenciones de derrocar al gobierno cubano. Aquel grupo, enfermo de poder y parte integral de la esquizofrenia social estructurada a partir de un delirio que pretendió convertir en realidad sus entelequias, rechazaba a toda persona, aunque no fuese de origen cubano, si no aceptaban sus concepciones reaccionarias. A las de su mismo origen las detestaban aún más. Por eso, en los primeros años de la llegada de cubanos por el Mariel, la discriminación hacia esos emigrados se hizo patente en manifestaciones públicas y privadas, de la nueva burguesía cubana que se había establecido en Estados Unido y principalmente en aquellos residentes en la ciudad de Miami. Aquellos nuevos emigrados fueron acuñados entre otros motetes, con el nombre de Marielitos, diferenciándolos así de quienes habían llegado en años anteriores.

 

Es curioso, cómo los grupos llegados por los vuelos regulares de los años sesenta, los procedentes más tarde del puerto pesquero de Camarioca en Matanzas, los emigrados que salieron por el programa llamado “vuelos de la libertad” e incluso los presos liberados y quienes viajaron por razones de reunificación familiar entre 1978 y 1979, no recibieron motete alguno. Salvo el roce que surgiera entre los esbirros, criminales de guerra, testaferros y ladrones pertenecientes a la dictadura de Batista y las primeras personas que se separaron del proceso, por convicción o víctimas de la manipulación estadounidense, nunca un grupo de emigrantes había sido discriminado socialmente con tanta dureza, como aquellos procedentes del Mariel.

 

Este nuevo escenario y las anteriores descripciones y análisis sobre el desarrollo de la emigración, concluyó el ciclo que facilitó conformar una nueva conciencia en las personas que habían salido de Cuba.

 

Última actualización el Martes, 26 de Enero de 2010 11:44
 
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Escrito por Fuente indicada en la materia   
Lunes, 25 de Enero de 2010 12:10

Por YOANI SÁNCHEZ

La vida doméstica impone ingratas obligaciones. El grifo del fregadero gotea, la lámpara de la sala no enciende, el llavín de la puerta tiene dificultades y un mal día, ¡horror! se rompe el refrigerador. Aterrados comprobamos que el congelador comienza a gotear y que ha cesado el típico zumbido de la máquina. Una tragedia de esa envergadura vivió un  conocido nuestro la semana pasada.

Temprano en la mañana telefoneó a la Unidad de Reparaciones Domésticas más cercana, pero no respondían o sonaba el tono de ocupado. Decidió ir hasta allí y en la recepción una muchacha pulía meticulosamente sus uñas. Apesadumbrado le contó la historia de su electrodoméstico y describió los síntomas. Incluso estuvo a punto de aventurar un diagnóstico, pero en ese momento ella lo interrumpió anunciándole que seguramente se trata del timer y en el almacén no tenían esa pieza de repuesto. Le aclaró que el taller tenía una lista de espera que se prolongaba a un par de meses. Como hombre inteligente, con experiencia de la vida, el necesitado cliente le formuló la pregunta correcta en el tono adecuado: “¿Y eso no puede resolverse de otra forma? La mujer dejó su labor de manicure y llamó a gritos a un mecánico.

Después de acordar el precio, todos quedaron satisfechos. Al mediodía, el refrigerador había vuelto a funcionar y el técnico regresaba a su casa con el equivalente a casi dos meses de su salario. Esa noche, mi  conocido, que es barman en un hotel cinco estrellas, llevó a su trabajo varias botellas de ron compradas en el mercado negro. Con ellas despachó los primeros mojitos y las gustadas piñas coladas que los turistas bebieron. No sospechaban ellos que estaban ayudando así a rellenar el agujero dejado por la reparación del refrigerador, el enorme socavón que había sufrido el presupuesto del barman.

Última actualización el Lunes, 25 de Enero de 2010 12:12
 
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