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Artigos: Cuba
¿Ejército de los Castro o de la República?, PDF Imprimir E-mail
Escrito por Fuente indicada en la materia   
Lunes, 21 de Diciembre de 2009 01:53

por Pedro Corzo

Sin lugar a dudas el régimen cubano se ha sostenido más en el aparato militar y en la policía política que en cualquier otro organismo del estado, incluyendo al inefable Partido Comunista.

Más del 65% de la alta dirigencia isleña es de extracción castrense y un número considerable de miembros del Comité Central del Partido también lo son. Los Castro, son más evocado como militares (comandantes) que como líderes político y en las purgas que se produjeron en el gobierno en el verano y otoño de 1989 la estructura que salió más favorecida fue la militar y sorpresivamente el equipo que se suponía leal y ortodoxo, el ministerio del interior, fue el gran perdedor.

Todo el cuerpo de dirección del Ministerio del Interior fue removido y la mayoría sancionado a fuertes condenas de cárcel, incluyendo al último ministro del ramo antes de la purga, José Abrahantes, quien murió en el marco de una gran interrogante en una celda castrista.

En los albores de la Revolución fue la policía política con su tenebroso G-2; los sangrientos L.C.B. y sus crueles Guardafronteras los mejores cancerberos del sátrapa. Las milicias parecía que iban a sustituir al ejército, ya que las dictaduras con pretensiones faraónicas, en Castro se veían esas inclinaciones, habían utilizado fuerzas paramilitares (Adolfo Hitler los Camisas Pardas y las S.S.; Benito Mussolini, Las Camisas Negras; Mao Tse Tung, los Guardias Rojos, etc.) no solo para la toma del poder político y su conservación, sino también como agentes de penetración y desestabilización en las fuerzas regulares del estado para  lograr su total control.

En 1959 se apreciaba que el rumbo que conducía a la dictadura política había sido asumido con plena conciencia por la nomenclatura. El ejército como institución del estado, no participó en el conflicto interno que padeció el país, a excepción de las grandes operaciones militares contra los alzados en armas.

La represión, el trabajo sucio de todos los días se lo dejaron a la Seguridad del Estado, pero no nos engañemos, esos represores también habían formado parte del ejército rebelde. Era una nueva versión del policía bueno y el policía malo.

Pocos se dieron cuenta de la militarización de la sociedad. Los comandantes se convertían en ministros, la sociedad cada día parecía más un cuartel y  en cada crisis el militar se vestía de civil y ocupaba el puesto del funcionario que había sido defenestrado.

En 50 años de dictadura, el ejército ha tenido una línea de mando sin quebrantos visibles (posible excepción caso Ochoa) lo que expresa una estabilidad y fidelidad no igualada en otros organismos, incluyendo el ministerio del Interior.

Los apetitos imperiales de los Castro siempre fueron satisfechos por los militares que de manera encubierta o actuando como gendarmes internacionales intervinieron en tres continentes sin que se produjeran cuestionamientos a los dictados del tirano. Siempre han mostrado disciplina, deseo de servir, una mística de gloria, u otro sentir que cohesionaba e impedía trágicas fracturas.

Las fuerzas armadas del régimen de los Castro aparentan una inquebrantable lealtad. En ellas habrá quienes lo hagan por devoción al “máximo líder”; otros por la pasión que les embargó cuando cumplían funciones pretorianas a miles de millas de las costas de Cuba, y por supuesto debe haber quienes lo hacen por convicciones políticas.

Pero el tiempo ha pasado, las medallas han perdido brillo y los vientres se han extendido junto a las artritis físicas, pero también morales que debe causar el haber construido un edificio que se derrumba y cada día se parece menos a lo que muchos de sus constructores, particularmente los militares, proyectaron.

Es de suponer, que en Cuba, solo por el conocimiento de lo que ha sucedido en otros cuerpos militares que se identificaron con dictaduras y que en un momento determinado fueron factores fundamentales en su democratización o que por lo menos intentaron  remover la jerarquía, haya un grupo de militares con sentido común que se percate que de no impulsar cambios  el país se hundirá mas en el tremedal en que se encuentra y en consecuencia ellos perderán sus privilegios.

No obstante no debemos perder de vista que los ejércitos formados en los desaparecidos países socialistas no intervinieron en la caída de los gobiernos del bloque, si exceptuamos el fugaz episodio del golpe de estado contra Mijail Gorvachov. Hay que tener en consideración que el actual aparato militar fue creado en 1959, por los Castro, a diferencia de los ejércitos ya constituidos que encontraron Hitler, Mussolini, Khomeyni, etc., es lógico creer en la galvanización de las fuerzas militares alrededor de sus lideres,  gracias a lo cual en la isla se ha establecido un régimen político-militar sin antecedentes en el hemisferio.

Sin embargo, los fracasos subvierten valores y fidelidades al igual que se producen “fatigas” en los metales, y en Cuba, indudablemente los fiascos han hipotecado el presente y futuro del individuo y la sociedad.

En otros ejércitos, caudillistas o profesionales, situaciones como la de la isla han originado crisis terminales en las dictaduras. Ejemplo como el derrocamiento del portugués Marcelo Caetano en abril de 1974, después de servir al gobierno de Oliveira Salazar por más de 30 años; en Egipto fue el ejercito el que derrocó al rey Faruk I, Mussolini tuvo serios problemas con las Fuerzas Armadas en los últimos años de su gobierno, pero sin dudas la expresión más genuina de que la totalidad de una fuerza armada no es absolutamente leal a su comandante en Jefe aunque aparenten lo contrario, fue el sector de los militares germanos que aunque servían al Tercer Reich, según pasaba el tiempo tenían mas reservas sobre la obediencia que debían rendirle a Adolfo Hitler, lo que se mostró a plenitud el 20 de agosto de 1944 cuando altos oficiales de la Wehsmarcht en la persona del conde Staumferberg, protagonizaron un atentado contra el jerarca nazi.

Ejemplos hay de obediencia y rebeldía a través de la historia, por lo que cabe preguntarse, enfrentaran los Castro una operación Walkiria, que haga temblar la dictadura hasta destruirla, o los militares cubanos continuaran actuando  en contra de sus propios intereses al persistir en apoyar un régimen que no cuenta con el respaldo de su pueblo.

 

Pedro Corzo

Diciembre 2009

Fonte: PenhadeCuba

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CUBA: LOS ESCUADRONES DE LINCHAMIENTO PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Martes, 15 de Diciembre de 2009 11:56


 

14 de Diciembre de 2009

 

Cuando en los años 60 y 70 del siglo pasado Fidel Castro impuso una innecesaria y sangrienta  guerra civil en toda América Latina, las dictaduras existentes (y algunos gobiernos democráticos) reaccionaron erróneamente organizando milicias armadas “fuera” del ejército. Eran paramilitares con la misión de “eliminar” a los fidelistas que hacían la guerrilla urbana (o rural). Un remanente actual de aquella práctica lo constituyen las auto-tituladas “milicias de autodefensa” colombianas, que hacen una guerra irregular contra las guerrillas comunistas.

 

Cuba --que provocó esta calamitosa situación continental de guerra civil-- no se cansó de criticar la existencia de esas milicias irregulares. Sus laboratorios de propaganda subversiva encontraron entonces un nombre asociado al trabajo de esas brigadas, cuya actividad era deshacerse ilegalmente de sus enemigos, llamándolas como “Escuadrones de la Muerte”.

 

La práctica usada contra la guerrilla latinoamericana insurgente --irregular y sucia-- es ahora usada por Fidel Castro y su hermano Raúl, en Cuba, intentando sobrevivir al fracaso de una dictadura repleta de penurias y vicisitudes. Han instaurado en la isla una variante represiva y cruel del Escuadrón de la Muerte, que podemos calificar como “Escuadrones de Linchamiento”.

 

La práctica fidelista --por ahora-- no es matar (pero están preparados y autorizados para hacerlo llegado el caso) ya que los luchadores contra los que actúan son pacíficos, muchas veces mujeres y ancianos, que protestan por la prisión arbitraria de un familiar, esposo, hijo o nieto.

 

No existe ninguna diferencia substancial entre los Escuadrones de la Muerte de la derecha latinoamericana y los Escuadrones del Linchamiento inventado por Castro en Cuba: la misma convicción de “aplastar al enemigo” ilegalmente. Sin embargo, en Latinoamérica los Escuadrones de la Muerte enfrentaron (y aún enfrentan) un enemigo armado y dispuesto a morir luchando, mientas que los Escuadrones de Linchamiento de los hermanos Castro en Cuba enfrentan personas pacíficas e inermes, haciendo más detestable e impune su miserable acción. ¡Cobardes!

 

Los recientes y casi sucesivas acciones de los Escuadrones de Linchamiento escenificados en la Cuba de los hermanos Castro, primero contra un periodista pacífico y solitario; después contra indefensas “Damas de Blanco” por partida doble, en dos días seguidos; y finalmente contra la esposa del preso político Darsí Ferrer y varios de sus seguidores que conmemoraban el Día de los Derechos Humanos. No hay diferencias en los métodos usados por los Escuadrones de la Muerte y los Escuadrones del Linchamiento.

 

De la misma manera que en el oeste norteamericano, sin ley, una turba de hombres linchaba un ciudadano sin darle posibilidades de defensa, en la Cuba de Castro las personas son linchadas física y moralmente, usando la misma turba cobarde e indecente de los países sin ley ni orden.

 

Aquel viejito que se esconde tras una barba blanca, en ropa deportiva, con cara de abuelo inocente, es el mismo que en privado organiza su policía política, vistiéndola de civil para que participe directamente de los progrones que se ejecutan contra la inerme sociedad civil cubana.

 

La infantil pretensión que hacer creer que es “el pueblo airado” quien ejecuta y participa de los “Escuadrones de Linchamiento” cubanos, es la misma de los participantes del Escuadrón de la Muerte que tenía organizado Rolando Masferrer en la época de Batista (los tigres) torturando y asesinando jóvenes luchadores clandestinos. No hay la menor diferencia entre las torturas a que se sometían los jóvenes a manos de los esbirros de Batista, de las torturas proferidas contra los luchadores cubanos a manos de un Escuadrón de Linchamiento castrista en acción.

 

Un régimen que tiene que apelar a la misma práctica que tanto criticó en el pasado, no puede merecer más que la condena de los hombres y mujeres civilizados. El mundo ha podido ver las imágenes de mujeres pacíficas siendo agredidas física y moralmente por una muchedumbre vociferante y agresiva, a la que sólo le falta la cuerda y la horca para ejecutar sus verdaderos objetivos fascistas, en fase con las órdenes emanadas directamente del anciano dictador.

 

El dedo acusador del mundo libre, junto con el de los agredidos --víctimas de esa infamia-- debe levantarse acusadora y fuertemente en los organismos internacionales de Derechos Humanos contra los que así proceden, calificándolos de esbirros, linchadores y sicarios.

 

¡Dios ha de querer que la mano de la justicia democrática muy pronto les cobre bien caro su cobardía!

 

Otros artículos de este autor, pueden leerse en www.cubalibredigital.com

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Última actualización el Martes, 15 de Diciembre de 2009 11:58
 
Las damas en el blanco PDF Imprimir E-mail
Escrito por Fuente indicada en la materia   
Domingo, 20 de Diciembre de 2009 17:59

por RAUL RIVERO

Los golpes técnicos, las llaves, las artes del acoso, la histeria que se contagia como una mala fiebre y las consignas desinfladas y muertas de la dictadura no han podido acallar el mensaje de las damas de blanco que --esta semana-- pedían libertad para los presos políticos en La Habana, repartían Declaraciones de los Derechos Humanos y se escudaban en estos dos símbolos frágiles de la fortaleza humana: flores y lápices.

Las escenas de fuerza, los empujones, la agresividad convocada por los organizadores de ese linchamiento verbal a medio centenar de mujeres que luchan por liberar a sus familiares de la prisión se han visto en el mundo entero. Y la violencia, la exactitud matemática y la saña con que se les persiguió después hasta la casa de su presidenta, Laura Pollán, acentuaron las líneas del retrato en primer plano de la cara del régimen.

Las damas de blanco, que llevan ya casi siete años (desde la primavera del 2003) en el empeño pacífico, pero firme, de sacar a sus esposos, hijos, padres y hermanos de las cárceles, han aprendido a resistir la represión creciente del régimen. No hay claudicaciones ni abandonos porque no tienen la ambición de mantenerse en el poder o conquistarlo. Ellas trabajan para que alguien, a quien arrancaron a la fuerza de su casa, vuelva y recupere la vida con su familia.

En los últimos años, mientras la economía, la sociedad, la existencia misma se deprime y se agota, el régimen lo único que ha hecho crecer es la violencia contra las damas de blanco y ha subido también el hostigamiento contra 206 prisioneros políticos. Ellos y sus defensoras representan el más auténtico poderío y la reserva moral de esa sociedad.

Los hombres obstinados y peligrosos que pueden organizar una maniobra militar con miles de soldados en los escombros del país, no tienen capacidad para impedir que las integrantes de la asociación femenina salgan a la calle a protestar.

Ahora bien, el escandaloso ejercicio de las fuerzas armadas --el llamado Bastión 2009-- y la movilización de las brigadas de respuesta rápida para asediar a medio centenar de mujeres tienen un mismo objetivo: atemorizar a la población. Repartir nuevas oleadas de miedo para prolongar la agonía de los cubanos.

Ellas han demostrado que su entrega a la libertad de los presos está blindada ante esas maniobras. Los mítines de repudio, se sabe hace mucho tiempo, son un invento de los represores profesionales en el que el temor que se trata de imponer a las víctimas se instala también en el pecho de los verdugos. Eso se ve reflejado en la rabia gratuita de sus coreografías y se oye en la clave patética de los coros.

Las salidas de las damas de blanco en la víspera del Día de los Derechos Humanos (y su regreso a las calles 24 horas después), con sus respectivos episodios de violencia prolongada que organizó la dictadura enseñan la esencia de los dos grupos.

Lo grave del asunto es que ha pasado otro año. Las mujeres que vemos en las fotos bajo los ataques de la brigadas que pastorea la policía son las mismas personas que estaban allí hace doce meses. Y los que están en los calabozos, enfermos y acosados, son también los mismos, y entran en la conclusión de una década detrás de la reja porque quisieron, quieren libertad para todos. Y el tiempo es como los ríos, aunque nadie lo ve llegar al agua azul.

Fonte: El Nuevo Herald

http:www.elherald.com

Última actualización el Domingo, 20 de Diciembre de 2009 18:00
 
OPOSITORES, DISIDENTES, BLOGUEROS Y EXILIADOS: PERCEPCIONES DIFERENTES PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Sábado, 28 de Noviembre de 2009 23:20

28 de Noviembre de 2009

La dictadura cubana se deshace. Entre la senectud del ‘máximo líder’ y la incompetencia de su sucesor (el ‘mínimo líder’) --sumado a la crisis económica mundial que golpea la isla con particular rudeza-- a la crisis endémica cubana natural (decurrente de la ineficiente sociedad socialista) más los ciclones que azotaron la isla el año pasado --todo sumado-- hace que la situación real por la que atraviesa Cuba sea simplemente desesperada. Un verdadero desastre.

 

En ese contexto --y después de 50 años de vicisitudes más o menos extremas-- afloran los más apasionantes (y apasionados) criterios sobre el amplio espectro de la oposición política cubana, intelectualizando lo que debería ser una lucha sin marcas o colores contra la dictadura que oprime nuestro suelo. Es la división que nos persigue en las luchas políticas desde 1868.

 

El espectro opositor se amplió ahora con la irrupción repentina de fuertes contrincantes contra la falta de libertades que padece la isla. Dentro de Cuba, se suman a los opositores internos (jamás simpatizaron con el comunismo) y a los disidentes residentes en la isla (ex simpatizantes de la “revolución”) un grupo de jóvenes cubanos que han tomado como base la Internet creando “Blogs”, verdaderas tribunas desde la que pronuncian sus verdades a los cuatro vientos, sumándose de manera destacada a la corriente democratizadora de la sociedad cubana.

 

Sumado a estos grupos diversos dentro de la isla existe el exilio cubano, un torrente heterogéneo dividido por otros factores diversos, entre los que se destacan los generacionales, la época de llegada al exilio, las organizaciones políticas opositoras de pertenencia, y el país de residencia, como siendo los más importantes divisores de aguas en la oposición exiliada.

 

Analizando la heterogeneidad de la composición opositora cubana de dentro y fuera de la isla, se comprende perfectamente la diferente percepción que cada grupo tiene de la realidad nacional en particular (el hombre piensa según vive) --y de la realidad política general-- donde está insertada la lucha por la democracia para la Nación cubana, factor común de la lucha.

 

Profundizando en el simple ejemplo de cubanos opositores exiliados en Estados Unidos, veremos que sus percepciones políticas respecto a EUA (su país de residencia y muchas veces de nacionalidad, cuando son cubanos de muchos años viviendo en el exilio norteamericano) y respecto a Cuba, varían de manera radical si estos son simpatizantes del partido demócrata o del republicano. Eso, independiente de la edad, año de llegada u otra característica.

 

Partiendo de este simple ejemplo, resulta claro que no podemos pedir unanimidad en las percepciones que los diversos grupos opositores tienen respecto a la realidad cubana. Por razones lógicas, existe la tendencia a pensar que los cubanos que residen en la isla deben tener muchos más elementos (y vivencias) sobre los derroteros actuales de la sociedad cubana. Esto es indiscutible, a pesar de que la percepción del cubano residente en la isla sea limitada por la información que recibe y por la desagradable realidad a que la dictadura lo somete.

 

También es casi unanimidad el pensamiento de que los problemas de la isla deben comenzarse a resolver dentro de Cuba, con la participación de sus actuales residentes. Por eso la dictadura los somete a un proceso de atemorización, mediante los métodos más bárbaros creados por las sociedades totalitarias (fascista, o comunista) de los cuales la policía política cubana es especialista de alto grado. La represión impone el miedo y este miedo paraliza las acciones.

 

Estas dos constataciones sobre la oposición política cubana (ambas casi unánimes) sobre el valor (doble) de vivir actualmente en Cuba, no implica sin embargo anular el efecto que el exilio tiene en la conciencia de la sociedad cubana, entre opositores o simpatizantes del “proceso”. El exilio influye de diversas maneras (no por otra razón la dictadura gasta millones en bloquear la Radio y TV Martí) sobre el pensamiento del pueblo de la isla y este es de un innegable valor.

 

En el aspecto del liderazgo, tampoco hay unanimidad respecto a la obligatoriedad de contar con líderes de destaque dentro o fuera de la isla, únicamente. En ambos sitios hay líderes valiosos y se debe descartar la idea de preconcebir líderes solamente dentro, o solamente fuera del país.

 

Durante la guerra civil contra la anterior dictadura, los “alzados” hicieron valer su criterio de que era en “la Sierra” que se libraba la “verdadera” batalla contra Batista, menospreciando los innegables esfuerzos y sacrificios de la resistencia interna, muchas veces inerme ante la represión. Re-editando aquellos criterios, ahora se nos quiere hacer creer que “viviendo en Cuba” es la única manera de tener ‘voz y voto’ contra el régimen que nos oprime. ¡100% Falso!

 

Sin entrar en el mérito de los argumentos que se esgrimen en la actualidad para defender las diferentes posiciones opositoras que reclaman el liderazgo, es necesario regresar a la realidad de las diferentes perspectivas que cada cual tiene de la realidad política cubana e internacional. Si bien los hechos que se suceden en la isla y los blogs que se escriben dentro de la ella mueven la opinión pública mundial, también es cierto que los libros escritos en el exilio circulan dentro de Cuba con una avidez sin par, haciendo su parte en el pensamiento y la ideología.

 

La necesidad de que Cuba cuente ya con una sociedad democrática, nos ha llevado al absurdo de querer predecir intelectualmente el derrotero futuro que tomará la lucha por la democracia en Cuba, casi siempre jerarquizando alguno de los muchos grupos existentes, lo que provoca una reacción lógica de descontento y enfrentamiento en otros grupos excluidos del análisis. Seguramente no habrá un factor o grupo único envuelto protagónicamente en los sucesos que finalmente darán la libertad a la isla. El final impredecible, seguramente vendrá con todos.

 

La existencia de una blogosfera cubana, genial, beligerante y conocida internacionalmente, no puede hacer más que llenarnos de sano orgullo nacional, --tanto dentro como fuera del país-- al ver como jóvenes desinteresados ponen su grano de arena usando las armas tecnológicas a su alcance, para colaborar al esfuerzo colectivo de crear una patria nueva, que surgirá de las cenizas de la dictadura actual. ¡Bienvenidos jóvenes (y viejos) bloguero(a)s cubano(a)s!

 

Nadie por ello tiene que sentirse obviado o minimizado. La lucha es de todos y lo que hemos ganado es un refuerzo generacional. No le pidamos que piensen como pensamos en el exilio. No intentemos subordinar el esfuerzo opositor a su comando, como tampoco intentemos subordinarlos a ninguno de los grupos opositores de dentro o fuera de la isla. La imprevisible diversidad está haciendo su papel y es necesario dejar que la misma continúe su cauce.

 

Ni los opositores cubanos de dentro de la isla solos, ni las organizaciones de los disidentes internos solos, ni los blogueros cubanos solos, ni las organizaciones tradicionales del exilio de Miami solas, ni las articulaciones de opositores y disidentes residentes en España solos, ni los políticos cubano-americanos que detentan cargos en Estados Unidos solos, ni ninguno de los periódicos de asuntos cubanos solos, ni los libros más geniales escritos por nuestros brillantes intelectuales opositores solos, ni las transmisiones de Radio y TV opositoras solas, nada de esto --solo-- podrá aspirar a monopolizar el amplio y rico espectro opositor cubano.

 

Este análisis no es solamente un grito unitario, aunque debía serlo. Es también un llamado a la comprensión de la rica diversidad de las muchas motivaciones opositoras cubanas actuales y las diferentes percepciones que cada grupo tiene de la realidad de la patria. Basta de pretender monopolizar la oposición a Fidel Castro. Basta de valorizar la oposición interna en detrimento del exilio, o viceversa. Basta de clasificarnos como opositores de izquierda o de derecha, discriminándonos nosotros mismos. La lucha es dura, por tanto, ¡cada cual a su trinchera!

 

Artículos del mismo autor pueden leerse en http://www.cubalibredigital.com

 

 

Última actualización el Sábado, 28 de Noviembre de 2009 23:36
 
Por qué no se debe levantar el embargo (20) CAPITULO FINAL PDF Imprimir E-mail
Escrito por Fuente indicada en la materia   
Domingo, 20 de Diciembre de 2009 18:06

por Huber Matos Araluce

San José, Costa Rica

El capitalismo no es la democracia.  El capitalismo es un modelo económico que ha demostrado capacidad para adaptarse a sistemas políticos diametralmente opuestos.  Cede ante un Estado de derecho, pero cuando este no existe es implacable en el abuso.  Una apertura de la dictadura castrista hacia el capitalismo no garantizará el respeto a los derechos humanos.  La única garantía hacia un Estado de derecho en Cuba es una constitución democrática, leyes, instituciones y una cultura de tolerancia.  Creer que se puede construir una democracia sin validar como primer paso una constitución, es un autoengaño.

Cuando ha convenido a sus intereses, el castrismo se ha amancebado con el capitalismo. Lo hizo cuando perdió la subvención soviética.  Asoció a los empresarios canadienses y españoles a su monopolio económico de la isla.  Extenderá los mismos o mayores privilegios al capital estadounidense, ante el peligro de perder la vital subvención chavista.  En cuyo caso el capitalismo norteamericano, con sus inmensos recursos, se haría dueño de lo mejor de Cuba en detrimento de los cubanos, limitados en derechos y oportunidades. Este esquema le permitirá a la nomenclatura y a las mafias extranjeras hacerse también dueñas de lo que quede de Cuba.  Este escenario es solo posible si Obama levanta el embargo unilateralmente.  Una posición firme del gobierno de los Estados Unidos, por el contrario, fortalecerá a la oposición democrática y al sector de la nomenclatura que aspira a un cambio hacia la libertad.

En las circunstancias actuales visualizo estos  escenarios:

1)    No muy seguros de que Chávez mantenga el poder, pero sin disposición a negociar una transición democrática con los Estados Unidos, los reaccionarios dan a los cubanos en la isla espacios de iniciativa privada con tres propósitos: a) Tratar de frenar el deterioro. b) Aliviar el descontento interno creando expectativas de progreso a mediano y largo plazo c) Mejorar una imagen en el exterior para inducir eventualmente a la administración Obama a un acuerdo en que se levante el embargo sin que el castrismo ceda el monopolio político, pero pareciendo que lo hará.  En mi opinión en este plan está Raúl Castro de acuerdo con el gobierno de Zapatero, Lula da Silva, intereses económicos y políticos en España, Brasil y los Estados Unidos, y el Secretario General de la OEA, entre otros.  Levantar la prohibición de viajes a los turistas estadounidenses es parte importante de esta estrategia de desmantelar el embargo gradualmente.  Si se falla, siempre les quedan alternativas.

 

2)    Ante el hecho o el temor inminente de que Chávez pueda perder el poder en Venezuela, o ante un deterioro inmanejable de la situación interna, y una vez eliminada la influencia de Fidel Castro por muerte natural o por una incapacidad  mental total, Raúl Castro reitera su oferta a Obama de discutir “de todo” a cambio del levantamiento del embargo.  En este caso, con el respaldo de los Estados Unidos se podría negociar, entre la oposición y la nomenclatura progresista,  una transición democrática pacífica y ordenada, en la cual los cubanos en la isla podrán competir por su justa participación el desarrollo del país.

 

3)    Convencidos de que la subvención de Chávez continuará evitando el colapso material del país, los reaccionarios (con o sin Fidel Castro presente) se niegan a negociar con los Estados Unidos, mantienen el control a base de represión, hacen cambios cosméticos pero no implementan una apertura efectiva en el campo económico.

 

No descarto fluidez en los escenarios, ni tampoco el eventual hecho imponderable.  Tampoco la posibilidad, improbable pero no imposible,  de una cadena de acontecimientos que disloque el frágil control que la dictadura mantiene sobre la población, y desemboque en cuestión de horas, días o meses, en una nueva realidad nacional. No estoy refiriéndome a la muerte de Fidel Castro, porque no creo que vaya a desatar tal reacción. Por alguna razón la tiranía ha demostrado un gran temor a las pequeñas y esporádicas manifestaciones públicas de protesta, a las que reprimen inmediatamente.  Da la impresión de que creen que se pueden convertir en una protesta de mayores proporciones.

 

La desaparición de Raúl Castro del escenario político no se puede descartar, por accidente o por enfermedad, puede fugarse al exterior, o ser eliminado en un arreglo entre los generales cubanos y los Estados Unidos como un paso previo a negociaciones.

Hemos analizado el embargo en su contexto histórico y actual, pero especialmente proyectando su efecto en el porvenir.  La posibilidad de negociarlo es real; fue el propio Raúl Castro quien planteó una negociación, aunque luego tuviera que retirar su propuesta. No insistir en su oferta inicial seria un absurdo.

El castrismo es una praxis fracasada y el comunismo una ideología sin legitimidad. La población cubana está descontenta y quiere un cambio hacia la democracia.  Tiempo más o tiempo menos, el castrismo demagógico y brutal cede por agotamiento y ante nuevas circunstancias, para las que no tiene respuestas.  Sin duda, el levantamiento unilateral del embargo estadounidense le daría oxígeno a una dictadura en franca decadencia.  Tal acción, lejos de viabilizar la democracia en Cuba, le daría al capital estadounidense la oportunidad de hacer a gran escala lo que ha hecho España en Cuba: en la medida en que al régimen le ha convenido, han monopolizado un sector estratégico de la economía cubana en detrimento del pueblo.

Las transiciones hacia la democracia en los países ex comunistas demuestran que solo dan resultado donde han estado más claras las metas y han sido más transparentes los procedimientos; de lo contrario han servido para la alianza entre burócratas y mafias con capitalistas sin escrúpulos.  Por eso, en el contexto del embargo - el tema central de este análisis - hemos insistido en una negociación, y en la prioridad de una constitución democrática que garantice la  transición a un Estado de derecho en Cuba.

 

San José, Costa Rica

Noviembre 20 de 2009

Fonte: Identificada en el texto

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