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Artigos: Cuba
Por qué no se debe levantar el embargo (20) CAPITULO FINAL PDF Imprimir E-mail
Escrito por Fuente indicada en la materia   
Domingo, 20 de Diciembre de 2009 18:06

por Huber Matos Araluce

San José, Costa Rica

El capitalismo no es la democracia.  El capitalismo es un modelo económico que ha demostrado capacidad para adaptarse a sistemas políticos diametralmente opuestos.  Cede ante un Estado de derecho, pero cuando este no existe es implacable en el abuso.  Una apertura de la dictadura castrista hacia el capitalismo no garantizará el respeto a los derechos humanos.  La única garantía hacia un Estado de derecho en Cuba es una constitución democrática, leyes, instituciones y una cultura de tolerancia.  Creer que se puede construir una democracia sin validar como primer paso una constitución, es un autoengaño.

Cuando ha convenido a sus intereses, el castrismo se ha amancebado con el capitalismo. Lo hizo cuando perdió la subvención soviética.  Asoció a los empresarios canadienses y españoles a su monopolio económico de la isla.  Extenderá los mismos o mayores privilegios al capital estadounidense, ante el peligro de perder la vital subvención chavista.  En cuyo caso el capitalismo norteamericano, con sus inmensos recursos, se haría dueño de lo mejor de Cuba en detrimento de los cubanos, limitados en derechos y oportunidades. Este esquema le permitirá a la nomenclatura y a las mafias extranjeras hacerse también dueñas de lo que quede de Cuba.  Este escenario es solo posible si Obama levanta el embargo unilateralmente.  Una posición firme del gobierno de los Estados Unidos, por el contrario, fortalecerá a la oposición democrática y al sector de la nomenclatura que aspira a un cambio hacia la libertad.

En las circunstancias actuales visualizo estos  escenarios:

1)    No muy seguros de que Chávez mantenga el poder, pero sin disposición a negociar una transición democrática con los Estados Unidos, los reaccionarios dan a los cubanos en la isla espacios de iniciativa privada con tres propósitos: a) Tratar de frenar el deterioro. b) Aliviar el descontento interno creando expectativas de progreso a mediano y largo plazo c) Mejorar una imagen en el exterior para inducir eventualmente a la administración Obama a un acuerdo en que se levante el embargo sin que el castrismo ceda el monopolio político, pero pareciendo que lo hará.  En mi opinión en este plan está Raúl Castro de acuerdo con el gobierno de Zapatero, Lula da Silva, intereses económicos y políticos en España, Brasil y los Estados Unidos, y el Secretario General de la OEA, entre otros.  Levantar la prohibición de viajes a los turistas estadounidenses es parte importante de esta estrategia de desmantelar el embargo gradualmente.  Si se falla, siempre les quedan alternativas.

 

2)    Ante el hecho o el temor inminente de que Chávez pueda perder el poder en Venezuela, o ante un deterioro inmanejable de la situación interna, y una vez eliminada la influencia de Fidel Castro por muerte natural o por una incapacidad  mental total, Raúl Castro reitera su oferta a Obama de discutir “de todo” a cambio del levantamiento del embargo.  En este caso, con el respaldo de los Estados Unidos se podría negociar, entre la oposición y la nomenclatura progresista,  una transición democrática pacífica y ordenada, en la cual los cubanos en la isla podrán competir por su justa participación el desarrollo del país.

 

3)    Convencidos de que la subvención de Chávez continuará evitando el colapso material del país, los reaccionarios (con o sin Fidel Castro presente) se niegan a negociar con los Estados Unidos, mantienen el control a base de represión, hacen cambios cosméticos pero no implementan una apertura efectiva en el campo económico.

 

No descarto fluidez en los escenarios, ni tampoco el eventual hecho imponderable.  Tampoco la posibilidad, improbable pero no imposible,  de una cadena de acontecimientos que disloque el frágil control que la dictadura mantiene sobre la población, y desemboque en cuestión de horas, días o meses, en una nueva realidad nacional. No estoy refiriéndome a la muerte de Fidel Castro, porque no creo que vaya a desatar tal reacción. Por alguna razón la tiranía ha demostrado un gran temor a las pequeñas y esporádicas manifestaciones públicas de protesta, a las que reprimen inmediatamente.  Da la impresión de que creen que se pueden convertir en una protesta de mayores proporciones.

 

La desaparición de Raúl Castro del escenario político no se puede descartar, por accidente o por enfermedad, puede fugarse al exterior, o ser eliminado en un arreglo entre los generales cubanos y los Estados Unidos como un paso previo a negociaciones.

Hemos analizado el embargo en su contexto histórico y actual, pero especialmente proyectando su efecto en el porvenir.  La posibilidad de negociarlo es real; fue el propio Raúl Castro quien planteó una negociación, aunque luego tuviera que retirar su propuesta. No insistir en su oferta inicial seria un absurdo.

El castrismo es una praxis fracasada y el comunismo una ideología sin legitimidad. La población cubana está descontenta y quiere un cambio hacia la democracia.  Tiempo más o tiempo menos, el castrismo demagógico y brutal cede por agotamiento y ante nuevas circunstancias, para las que no tiene respuestas.  Sin duda, el levantamiento unilateral del embargo estadounidense le daría oxígeno a una dictadura en franca decadencia.  Tal acción, lejos de viabilizar la democracia en Cuba, le daría al capital estadounidense la oportunidad de hacer a gran escala lo que ha hecho España en Cuba: en la medida en que al régimen le ha convenido, han monopolizado un sector estratégico de la economía cubana en detrimento del pueblo.

Las transiciones hacia la democracia en los países ex comunistas demuestran que solo dan resultado donde han estado más claras las metas y han sido más transparentes los procedimientos; de lo contrario han servido para la alianza entre burócratas y mafias con capitalistas sin escrúpulos.  Por eso, en el contexto del embargo - el tema central de este análisis - hemos insistido en una negociación, y en la prioridad de una constitución democrática que garantice la  transición a un Estado de derecho en Cuba.

 

San José, Costa Rica

Noviembre 20 de 2009

Fonte: Identificada en el texto

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FIDEL CASTRO, UN FULGENCIO BATISTA EMPEORADO PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Sábado, 21 de Noviembre de 2009 14:56

 

15 de Noviembre de 2009

 

Por diversas vías llegan noticias sobre la creciente agonía de la dictadura cubana, ya en sus finales. Batista en su tiempo tuvo la cordura de irse para evitar un “baño de sangre”. ¿Lo hará Fidel? La golpeadura grotesca y abusadora a Yoani Sánchez a manos de esbirros de la dictadura castrista ha sido la escalada de esta semana, matizada además por noticias de incrementos de ineficiencia productiva, eliminación paulatina de la libreta de racionamientos sin producirse nada adicional y el fracaso de la producción agrícola nacional. ¡Todo un desastre!

 

En paralelo a estas desalentadoras noticias para los cubanos, se notició la escenificación de una marcha de jóvenes en la calle 23, precisamente a cuya marcha se dirigía Yoani y sus amigos cuando fueron interceptados violentamente por la policía política de la dictadura. Esta marcha de la juventud es de la gran relevancia en el contexto nacional. Por primera vez “la sociedad civil” (no los partidos disidentes y/o opositores existentes) organizan una marcha disimuladamente opositora, invocando el “fin de la violencia” es decir “la paz” (¿de Juanes?)

 

El mundo todo ha reaccionado con asombro al saberse la golpiza a Yoani Sánchez. En ello hay mucho del “descubrimiento tardío”, de que la dictadura cubana es de naturaleza represiva. Hasta ahora la represión se había podido matizar acusando de “agentes del imperialismo” a los opositores presos. Pero a Yoani Sánchez la conoce el mundo entero como una intelectual no comprometida políticamente con la disidencia, porque escribe sobre su día a día, relatando la pesadilla que la dictadura hace sufrir a los cubanos que no han podido emigrar (todavía).

 

La desgracia sobre la pateadura a Yoani ha hecho despertar al mundo, que si bien no tomará acciones de beligerancia contra la dictadura cubana, sí comienza a aclararse respecto al drama por el que atraviesa la sociedad civil cubana, inerme ante una dictadura tan cruel como todas.

 

Ningún cubano pudo evitar retrotraerse a la época de la anterior dictadura y sus connotados esbirros: Ventura, Carratalá, Nicolarde, entre otros. El policía comunista que golpeó a sus anchas a Yoani Sánchez sin permitirle defensa --abusador de mujeres indefensas-- es digno émulo de ‘los Venturas’ que Cuba padeció hace medio siglo y no hay diferencias sustanciales entre su “valentía” y la de los esbirros de Batista. De la misma manera, estos esbirros políticos del G2 cubano son hijos de sus padres adoptivos, Fidel y Raúl, como los esbirros de los años 50 lo eran de Batista y Masferrer. Las diferencias prácticamente no existen entre padres e hijos.

 

Con relación a Batista y los hermanos Castro, también hay más similitudes que diferencias. La única diferencia notable entre Batista y Fidel, es que el anterior dictador contempló la posibilidad de “abandonar el barco” cuando este se hundía, mientras que los hermanos Castro aparentemente creen que el pueblo cubano “aguantará” que “se hunda la isla en el mar”. La juventud ha comenzado a dar señales que si Castro piensa de esa manera, está equivocado.

 

Es ahí que cobra importancia la marcha por la “no violencia” a la que iba Yoani cuando fue interceptada, presa y golpeada. Hasta ahora los análisis dicen, hablan y demuestran el fracaso socialista, sin que hubiera habido hasta el momento --y desde hace muchos años-- una marcha beligerante como las que se escenificaban en la isla contra el comunismo a inicios de los 60, donde la tónica era la lucha armada contra la dictadura, la prisión y los fusilamientos bárbaros.

 

¿Está de vuelta la lucha en la calle por una Cuba mejor? ¿Será de nuevo nuestra juventud depositaria del martirologio y la valentía que caracterizó a la juventud cubana opositora de los 60? Las condiciones materiales y morales en la isla son irrespirables y propician esa rebeldía.

 

¿Qué hará la dictadura con estos jóvenes? Muchos de ellos músicos, otros artistas, la mayoría intelectuales, entre los más marginados del ambiente comprometido que se crea en Cuba contra la sociedad civil libre y mayoritaria. Ya vimos, la reacción ha sido de enfrentamiento.

 

No es difícil predecir el cataclísmico final que se avecina; no solamente por el fracaso de un experimento sabida y probadamente equivocado, sino por el embate beligerante de la juventud cubana en las calles --como ya sucedió pacíficamente 20 años antes-- ante el Muro de Berlín.

FIDEL CASTRO, UN FULGENCIO BATISTA EMPEORADO

Jorge Hernández Fonseca

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Última actualización el Sábado, 21 de Noviembre de 2009 15:05
 
Sobre negros, blancos, cetrinos, taínos y café con leche PDF Imprimir E-mail
Escrito por Fuente indicada en la materia   
Domingo, 20 de Diciembre de 2009 18:12

Por Luis Tornés Aguililla.  Irún, 6 de diciembre de 2009.

 

¡ En Cuba sí hay racismo !.

La República de los Generales y Doctores se fundó también sobre esa base, aupando un «blanqueo» en la sociedad republicana auspiciado por los interventores americanos primero, aliados a muchos autonomistas que fueron la punta de lanza de los intereses foráneos y a ex partidarios de la España derrotada;  y luego, por antiguos mambises que llegaron al poder al producirse un vacío en el liderazgo de las filas insurrectas, por la desaparición física de la mayoría de los líderes naturales independentistas.

 

En los primeros años republicanos se propició la llegada masiva de españoles, cuyo número superó incluso al de los llegados a Cuba durante la Colonia.

 

Muchos mambises negros - que constituían casi la mayoría de los alzados en armas en la última guerra de Independencia - no vieron satisfechas sus ansias económicas, por artimañas culturales aduciendo su ignorancia académica mientras otros - muy pocos- sí llegaban a altas posiciones.

 

De los primeros, viene a la mente el Gral. Quintín Banderas, que sólo obtuvo un mísero puesto en una dependencia oficial del que más tarde fue cesanteado y finalmente en la Guerrita de Agosto en 1905 fue macheteado bestialmente por las fuerzas gubernamentales. De los últimos, un ejemplo es Martín Morúa Delgado  quien fue electo presidente del Senado republicano aunque sufriendo, en ocasiones, desprecios encubiertos como cuando él fue invitado a una recepción oficial pero no su esposa.

 

Otro fue el General Generoso Campos Marquetti que había sido elegido miembro de la Cámara de Representantes, seguido por su hermano Francisco en 1905.

 

El General Generoso Campos Marquetti dijo un día « Me apena y me duele ver a mi país disfrutando con trabajo la libertad conquistada con tanta sangre y con tantos heroísmos. El término medio de las masas de nuestra población, ve claro el camino recto por donde Cuba no tardaría en merecer la admira­ción y los aplausos del mundo. Pero la nociva influencia de los revoltosos de otros países, enma­rañan nuestra política hasta ha­cernos caer en un campo de abrojos….. ».

 

El partido de Los Independientes « de Color » fue fundado  en  1908 en La Habana por  Evaristo Estenoz, Pedro Ivonet, el periodista  Gregorio Surín y un grupo de partidarios, muchos de los cuales habían sido veteranos del Ejército Libertador. El propio Estenoz había sido ayudante del General Quintín Banderas.  El Ejército de Cuba masacró a más de 5 000 cubanos negros –cifra no oficial - sólo en Oriente y algunos blancos en 1912 en la guerra conocida como  la « Guerrita de los Negros », tras el alzamiento de Estenoz y de sus compañeros al éstos creer cerrados los accesos a las posiciones que pensaban se merecían y prohibírseles –mediante la « Ley Morúa » formar un partido Independiente « de Color ».

 

 

El Gral. José Monteagudo los combatió ferozmente provocando la muerte a miles de alzados, mayoritariamente negros e incluso a pacíficos cubanos negros que no habían participado en la rebelión. Estenoz murió en un enfrentamiento con las fuerzas del Gral. Monteagudo y al día siguiente Ivonet fue capturado y mientras era transportado hacia la ciudad de Santiago de Cuba, un mulato, teniente del Ejército –ironías de la vida—le aplicó la ley de Fuga –muerto mientras trataba de escapar- creación de la Revolución mexicana - .

 

Pero, hablamos de 1912, a casi 100 años de este año 2009 en el que hemos celebrado con alegría el vigésimo aniversario del derrumbe del « Muro de Berlín ».

 

Ya en 1933, en la República de Militares y Estudiantes resultado del  derrocamiento del Gral. Gerardo Machado, un nuevo grupo tomó el poder encabezado por Fulgencio Batista, mulato de chino, taíno y negro.

 

Sus correligionarios,  muchos de ellos negros o mulatos ascendieron en la escala tanto económica como social, integrándose en su mayoría a una nueva realidad nacional al amparo (solamente teórico) de la Constitución de 1940, la cual prohibía cualquier tipo de discriminación racial.

 

Ello no quiere decir que después de 1933 no existieran en la sociedad cubana fuertes rezagos de la discriminación anterior puesto que en algunos lugares privados ésta se practicaba muy sutilmente, incluso es notorio que a Batista al tratar de entrar al « Habana Yacht Club » le «tiraron la bola negra» o sea le vetaron la entrada no obstante su alta posición política y militar.

 

Estos fuertes rezagos generarían, al pasar de los años, de manera mecánica y exponencial el racismo palpable en la Cuba de hoy  en la que los esquemas estéticos y culturales dominantes  agregados a la realidad económica de los cubanos negros, conforman una especie de apartheid de facto, una línea invisible, una comidilla íntima entre gente de buena y mala compañía porque el castrismo, por oportunismo político y en su calidad de promotor de la miseria, actuó como neutralizador del proceso natural de integración de todos los habitantes de la isla en una Nación única e indivisible.

 

En este fin de año de 2009, se acaban de marchar de Cuba unos ciudadanos de Estados Unidos de América que han denunciado la discriminación racial contra los negros en Cuba  y han hecho bien pero  nuestro país no tiene la misma historia que Estados Unidos donde, sin hablar ya de la guerra de independencia, nunca hubo entre 1861 y 1864, durante la guerra civil entre el norte y el sur, ningún oficial superior negro o mulato en las fuerzas de la Unión mientras que en Cuba, después de 1868 hubo generales y oficiales negros y mulatos con mando y tropas durante las dos guerras de independencia contra España.

 

Hoy, a finales de 2009, se agita el problema del racismo en Cuba –cosa que no es algo nuevo— como el que agita un trapo rojo delante de un toro y resulta que uno de los impulsores de la campaña es un negro – de origen jamaiquino-, Charles «Carlos» Moore con una historia de animosidad racial hacia los « gubanos blancos burgueses » olvidando que sus propias raíces ideológicas son comunistas con inclinaciones al maoísmo y olvidando también que sólo vivió en Cuba de 1961 a 1963 cuando se asiló en una embajada africana, marchó a Egipto donde estudió y luego, en Francia, colaboró con « Présence Africaine ».

 

Según el historiador Hugh Thomas, Charles Moore fue traductor de Fidel Castro en el hotel Theresa de Harlem en 1961 antes de ir a Cuba como traductor de Radio Free Dixie, emisora dirigida por el líder negro Robert Williams que, a la sazón, vivía permanentemente en el Hotel Capri de La Habana sufragado por el muy internacionalista gobierno castrista.

 

Hay unas interrogantes :

¿Por qué esta tardía acusación y condena del racismo en Cuba ?.

¿ Por qué hoy, cuando hasta ayer los llamados « afroamericanos » han apoyado sin ambages al régimen de Fidel Castro ?.

¿A qué viene este repentino cambio con pataleo ?.

¿ Estaremos ante motivaciones políticas a largo plazo o ante una excelente y florentina maniobra del castrismo ?.

 

Sea lo que fuere, la doctrina republicana de los cubanos en estos años en que celebramos el lento pero seguro derrumbe del castrismo, debe ser la integración nacional por encima del color de la piel aunque la Nación cubana esté hoy malherida después de medio siglo de traiciones, de desparpajo colectivo con cobardía y bacanálica entrada a mentiras.

 

La noción de «afroamericano»  es asunto de Estados Unidos.

Nosotros no somos «hispanocubanos» ni «taínocubanos” de modo que la elucubración de un ente «afrocubano» que muchos enarbolan no corresponde a nuestra realidad política o sociológica.

 

Con la misma intensidad, cuando algunos camagüeyanos majaderos hablan con sorna de la futura « República del Camagüey » - cosa que ni ellos mismos se creen -, nos cuesta trabajo imaginar que haya gente en Cuba y fuera de ella aspirando a una Cuba negra con o sin división territorial ( favor de mirar fugazmente en dirección de Haití y Santo Domingo ).

 

Las estadísticas de las que pudiese brotar una minoría blanca sujeta a una discriminación al revés tienen como base las cifras y las malas intenciones pero, como bien sabemos, el papel lo aguanta todo y tanto más que, siguiendo el pragmatismo del señor de Trier (Alemania ), lo determinante en Cuba será, como en todas partes, un asunto de los que tengan la capacidad financiera de obrar. El resto es literatura y alboroto y, por eso mismo, nuestro país necesita ahorrarse las crispaciones étnicas, raciales o comunitarias lo cual, de paso, quitará leña al fuego que el régimen dictatorial parece estar preparándonos para el día de después…..

 

Debemos prestar una atención especial a aquello de siempre precisar que en Cuba solamente hay cubanos porque cuando venga el cambio hacia la democracia, la realidad económica de las familias cubanas no se ajustará para nada a las esperanzas legítimas de hoy y ello puede provocar situaciones nefastas e inesperadas.

 

En una palabra :  nunca ha habido odio racial en Cuba como sí lo hubo y todavía lo hay en Estados Unidos por lo que, aunque sólo fuere por honestidad intelectual, no debemos aceptar el paralelismo entre la vida de los « afronorteamericanos » y los cubanos negros. Son dos historias fundamentalmente diferentes.

 

En este asunto potencialmente tan grave, los intelectuales cubanos, los científicos y las personalidades políticas de la oposición al castrofascismo fuera y dentro de Cuba tienen una responsabilidad determinante para evitar que Fidel Castro y su tropa no nos dejen, al morir, una bomba sin espoleta, es decir, una guerra racial  injustificada  e  irracional .

 

NOTA :

El presente artículo contó con la indispensable colaboración

del Profesor Roberto Solera de Castro.

 

Fonte: Identificada en el texto

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Última actualización el Domingo, 20 de Diciembre de 2009 18:13
 
ANÁLISIS DE UN ARTÍCULO DE CUBAENCUENTRO PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Domingo, 08 de Noviembre de 2009 14:05

Yoani Sánchez

Sobre un artículo de Antonio José Ponte "explicando" lo dicho por Rafael Hernández contra Yoani Sánchez

 

Última actualización el Sábado, 28 de Noviembre de 2009 23:28
 
Fallece el sacerdote Titillo Villaverde PDF Imprimir E-mail
Escrito por Fuente indicada en la materia   
Domingo, 20 de Diciembre de 2009 18:17

por Alberto Muller

Después de una obra apostólica admirable en Cuba, Venezuela, Estados Unidos y otros países latinoamericanos, falleció en Miami el sacerdote dominico, Francisco Villaverde Lamadriz.

‘El padre Villaverde, como buen dominico, constantemente pensaba en evangelizar. Nunca conocí un momento en su vida que Jesucristo no fuera su prioridad’', expresó monseñor Agustín Román, retirado obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Miami.

Desde el año 2003 se había incorporado a la parroquia de San Juan Bosco, ayudando a las comunidades más necesitadas de La Pequeña Habana, entre otras labores parroquiales.

``El padre Villaverde fue un apóstol dedicado a la labor evangelizadora, un hombre excelente que .trabajó arduamente por los jóvenes cubanos'', afirmó monseñor Emilio Vallina, de San Juan Bosco.

Villaverde fue expulsado de Cuba en 1961. Le sobreviven, además de su hermano Raúl, su hermana Cira Villaverde, 11 sobrinos y 25 sobrinos nietos.

Descanse en paz este santo de la Iglesia Católica Cubana, tan querido y admirado por la juventud cubana de su época.

Su velorio se realizará hoy viernes, de 6 a 11 p.m. en la Iglesia St. Dominic, en 5909 NW 7th Street. Allí también será oficiada una misa mañana sábado a las 10 a.m. Luego, el cortejo fúnebre partirá al Cementerio Our Lady of Mercy, 11411 NW 25th Street, en Doral.

Fonte: Identificada en el texto

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